Conozca a Jan Tyranowski, el mentor de San Juan Pablo II en camino a la santidad

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REDACCIÓN CENTRAL, 30 Ene. 17 (ACI).- "No es difícil ser santos”, fue la frase que inspiró a Jan Tyranowski y luego repetía a Karol Wojtyla –quien años más tarde se convertiría en el Papa San Juan Pablo II– mientras este último discernía su vocación sacerdotal en la parroquia salesiana de Cracovia-Debniki.

El pasado 21 de enero el Papa Francisco autorizó la promulgación, por parte de la Congregación para las Causas de los Santos, del decreto de las virtudes heroicas de este laico Siervo de Dios.

Después de concluir la fase diocesana y la primera fase romana, solo falta un milagro reconocido para que este sastre de profesión, mentor y amigo de San Juan Pablo II sea beatificado.

Jan Tyranowski nació en Polonia el 9 de febrero de 1901. Su padre era sastre, pero Jan se convirtió en contador. Le gustaba caminar por la montaña, estaba interesado en la ciencia y lenguas extranjeras, en la jardinería, e incluso en la psicología.

Tras una enfermedad producida por estrés, dejó la contabilidad en 1930, y luego recogió la sastrería de su padre y empezó a trabajar en casa. Fue en aquel tiempo cuando se unió al apostolado de la Acción Católica.

Tyranowski se involucró cada vez más en las actividades parroquiales y su trabajo, pero le faltaba algo más. En 1935, durante la homilía de un sacerdote salesiano recibió un fuerte llamado que lo llevó a iniciar una vida espiritual profunda.

Su instrumento fue la "Teología ascética y mística" de Adolphe Tanquerary, y luego las obras de Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz. No es casualidad que estas lecturas también se encontraban entre los favoritos de San Juan Pablo II.

Tyranowski no se convirtió en sacerdote o monje, pues tenía que cuidar de su madre. De esta forma vivió una vida “contemplativa” laica, haciendo un voto de castidad y alejándose de las actividades en la iglesia porque estaba convencido de que Dios quería un compromiso más profundo.

Sin embargo, fue la invasión nazi de Polonia lo que cambió su vida. Fueron 11 las personas de la parroquia salesiana de San Estanislao Kotska (Cracovia) que murieron en campos de concentración, incluyendo el párroco P. Jan Swierc, lo que dejó apenas dos sacerdotes ancianos a cargo.

En 1940, a Tyranowski se le pidió ser responsable de la atención pastoral de la juventud masculina entre los jóvenes de la parroquia. Tuvo reservas, pero lo hizo. Cientos fueron los jóvenes participaron, y resultaron 11 vocaciones, incluyendo el futuro Papa San Juan Pablo II.

Este último nunca olvidó la influencia de Tyranowski, y por ello tuvo con él una pequeña imagen suya en su habitación del palacio apostólico. El Papa le atribuyó el florecimiento de su vocación al sacerdocio en un momento en que quería ser actor.

Sin embargo, Tyranowki no pudo estar presente en la ordenación del Papa Juan Pablo II en noviembre de 1946. La tuberculosis se había extendido en todo el cuerpo.

Falleció el 15 de marzo de 1947, abrazando un crucifijo.

La investigación diocesana de Tyranowski se realizó en la curia diocesana de Cracovia entre 1997 y 2000. El 16 de noviembre de 2001, la Congregación para las Causas de los Santos concedió la validez canónica de los hechos de la investigación diocesana sobre la heroicidad de sus virtudes.

Hoy en día los restos mortales de Tyranowski descansan en la iglesia salesiana “San Estanislao Kostka” de Cracovia-Debniki, a pocos metros de la capilla dedicada a María Auxiliadora, en la que a menudo oraba San Juan Pablo II.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en ACI Stampa.

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Fuente: AciPrensa