Un ejercicio para cada una de las “zonas rebeldes” de tu cuerpo (parte I)

Todos, absolutamente todos, tenemos alguna parte de nuestro cuerpo con la que no estamos todo lo contentos que deberíamos. “Es que yo tengo el culo ...
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Todos, absolutamente todos, tenemos alguna parte de nuestro cuerpo con la que no estamos todo lo contentos que deberíamos. “Es que yo tengo el culo caído”, “es que se me mueve la chicha del brazo cuando saludo”, “es que me sale el famoso muffin top por encima de los vaqueros”… Y así, es muy probable que haya una queja casi para cada parte del cuerpo.

¿Hay ejercicios específicos que nos pueden ayudar a perder grasa de una zona concreta de nuestro cuerpo? No: la grasa se pierde en general, y por muchas sentadillas que hagas no le estás indicando a tu cuerpo que de donde debe eliminar grasa es de tu trasero. Pero sí podemos trabajar la musculatura de una zona específica con ejercicios determinados, consiguiendo así una mayor tonificación y un mejor efecto visual. Estos son los ejercicios para las zonas más rebeldes de nuestro cuerpo.

Sentadilla sumo o plié para la cara interna de los muslos

Una de las preguntas más escuchadas en los gimnasios y en las sesiones de entrenamiento personal, sobre todo entre las chicas, es la de cómo tonificar la cara interna de los muslos.

Generalmente, cuando hacemos sentadillas solemos hacer las clásicas o básicas, como queráis llamarlas, y sin peso o con la barra cargada a la espalda. Sin embargo, existen muchos tipos de sentadillas (hasta 23 podéis encontrar en este post) que podemos combinar para conseguir mejores resultados.

¿Qué tipo de sentadillas recluta los músculos de la cara interna de los muslos? Quizás la más interesante sea la sentadilla sumo o plié. En este tipo de sentadilla lo que hacemos es colocar las piernas un poco más abiertas que la anchura de nuestras caderas, con las puntas de los pies mirando hacia fuera. La forma más cómoda de colocar el peso es coger una mancuerna pesada y sujetarla con ambas manos entre las piernas (agarre goblet).

Recordad que hablamos siempre de la sentadilla como un ejercicio multiarticular y global, no para aislar un músculo en concreto. Con este tipo de sentadilla trabajan también cuádriceps, glúteos y femorales, además de la musculatura del abdomen que nos ayuda a mantener una buena postura.

Fondos de tríceps para los “brazos colganderos”

Sobre todo cuando ya vamos teniendo cierta edad, la fuerza de la gravedad va ejerciendo su función y las cosas se van para abajo. No es una excepción a esta regla la zona de los tríceps (si estiramos un brazo a un lado, es el músculo que queda abajo) que, si no la trabajamos, corremos e riesgo de que cobre vida propia cuando levantamos el brazo para saludar a alguien.

Hablando en serio, hay muchas personas que optan por no utilizar camisetas de tirantes o de manga muy corta para evitar enseñar esta zona del cuerpo: podemos tonificarla con fondos para tríceps.

El ejercicio es sencillo y solo necesitamos una silla o un banco. Nos sentamos en el borde y colocamos las manos, con los dedos hacia delante, apoyadas a ambos lados del cuerpo, con los codos bien pegados al torso. Con los pies bien apoyados en el suelo, sacamos el trasero hacia delante quedando solo apoyados en las manos y flexionamos los codos hacia atrás. Es importante que los codos se flexionen hacia atrás y no hacia los lados, y que nos concentremos en mantener los hombros alejados de las orejas.

Cuanto más lejos coloquemos nuestros pies de la silla, más intenso será el ejercicio. Hay que asegurarse de que al elevar nuestro cuerpo no subimos voluntariamente la cadera hacia arriba: lo único que debemos mover son los brazos, mientras que el resto del cuerpo acompaña el movimiento.

Para el siguiente capítulo de este especial os enseñaremos tres ejercicios más con los que tonificar las zonas más rebeldes de nuestro cuerpo, para que podáis incluirlos en vuestra rutina de entrenamiento. ¿Estábais haciendo ya estos dos?

Imágenes | iStock, Giphy
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