Ansiedad en los barrios: las deportaciones de la era Trump

16.02.2017 – 05:00 H. “Social, social”, susurra un joven en cierta avenida de Queens, en Nueva York. Si acabas de llegar a Estados Unidos y no tienes ...

16.02.201705:00 H.

“Social, social”, susurra un joven en cierta avenida de Queens, en Nueva York. Si acabas de llegar a Estados Unidos y no tienes permiso de trabajo, este es un primer paso: hacerte un número falso de la seguridad social. Vienes a una calle como esta, buscas a un proveedor como quien busca hachís, das un nombre, pagas 60 dólares, y a los 20 minutos tienes un carné falso que permite a los empleadores hacer la vista gorda.

Esta era la normalidad hasta hace aproximadamente tres semanas. Ahora, los jóvenes que susurran “social” se disimulan todavía más en las esquinas. Ahora, el miedo se ha instalado entre las comunidades latinas de Este a Oeste del país, que siguen atentamente los primeros compases de las redadas y deportaciones de la era Trump.

En los últimos días la agencia de política migratoria y aduanera (ICE, por sus siglas en inglés) ha detenido a 680 personas indocumentadas en diversas redadas por todo el país, el 75% de ellas criminales convictos, según el departamento de Seguridad Nacional. El Gobierno, consciente quizás de la fama del nuevo presidente, que prometió potenciar las deportaciones, insiste en que las redadas son parte de su “rutina” desde hace años.

Sí hay redadas, pero no masivas”, dice a El Confidencial Natalia Aristizábal, organizadora jefa de Make the Road New York, una organización de ayuda a la comunidad latina. “No han ido a los trenes, no han ido a lugares públicos, pero la gente tiene miedo, y entonces comparte información que no es cierta”.

“Estas redadas son una continuación de las prácticas impuestas por Obama, pero la media semanal de gente arrestada es mayor” Aristizábal pide verificar las noticias que circulan estos días en las redes sociales, muchas de ellas falsas, como supuestos controles de carretera o redadas masivas en edificios que en realidad nunca ocurrieron; y constata los nervios de los vecinos. “Enviamos a nuestros organizadores a las calles a repartir información sobre sus derechos y estamos disponibles para hablar, para no alarmar, para calmar esa ansiedad”.

De momento las redadas son similares a las que ocurrían durante la presidencia de Barack Obama, el gobierno que más inmigrantes ha deportado de la historia. Sólo en 2012, su administración echó del país a más de 400.000 personas. Pero hay diferencias. En los últimos años la agencia migratoria se centró en deportar a quienes tuviesen antecedentes penales graves y hubiesen entrado en EEUU después de enero de 2014.

“Hasta cierto punto, estas redadas son una continuación de las prácticas impuestas por la Administración Obama”, explica por email Angélica Chazaro, profesora de derecho y experta en leyes migratorias de la Universidad de Washington. “Sin embargo, el número de gente atrapada en las redadas de la semana pasada es mayor que la media semanal de los años de Obama. El número medio de personas arrestadas por la ICE con Obama fueron 1.250 a la semana. De ellas, 300 fueron arrestadas donde trabajaban y vivían, comparada con los 680 arrestados por el ICE la semana pasada”.

Agentes de la la agencia de política migratoria y aduanera durante una operación en Atlanta, el 9 de febrero de 2017 (Reuters).Agentes de la la agencia de política migratoria y aduanera durante una operación en Atlanta, el 9 de febrero de 2017 (Reuters).

El decreto migratorio de Donald Trump, firmado el 25 de enero y que incluye la construcción del muro con México, amplía el abanico de personas que pueden ser detenidas para deportación (no sólo las que tienen antecedentes penales graves) y amplía también el poder de los agentes para detener a personas que no han ido a buscar expresamente, pero que se encontraban allí durante la redada.

“No hay mucha diferencia en las políticas, pero sí en la forma en que van a ser impuestas”, dice a este diario Charlie Uruchima, organizador comunitario de NICE, un grupo que ayuda a inmigrantes, la mayoría latinos, a buscar empleo. Uruchima usa la expresión “barra libre” para referirse al nuevo poder del ICE. “Ahora mantenemos el oído atento; hablamos de cómo establecer equipos de respuesta rápida con los miembros y otros grupos”, declara, y reconoce que en su zona de Queens también cunde el rumor.

La profesora Chazaro dice que estas redadas tienen una importancia “simbólica”: “Trump se presentó con una campaña de retórica anti-inmigrante, prometiendo rodear y deportar inmigrantes. Las redadas de la semana pasada parecen cumplir esa promesa, y han tenido éxito en generar aún más miedo en las comunidades de inmigrantes”.

El caso más famoso es el de Guadalupe García de Rayos, una mujer que lleva 21 años viviendo en Arizona. Este miércoles la detuvieron y la deportaron a México en menos de 24 horasEn los últimos días se han registrado casos de padres que dejan de enviar a sus niños al colegio, o que les dan una lista de personas a las que llamar si ellos desaparecen. Un grupo de trabajadoras de Austin, en Texas, se escondieron en la parte de atrás de una lavandería. Las detenciones normalmente se producen de madrugada en el propio domicilio del sospechoso, o en su lugar de trabajo, y han generado protestas.

El caso más famoso es el de Guadalupe García de Rayos, una mujer de 35 años que lleva desde los 14 viviendo en Arizona. En 2008 la detuvieron por posesión de un número falso de seguridad social. Un año después fue puesta bajo supervisión y ha tenido que presentarse regularmente en la oficina de inmigración. Este miércoles, en una de sus visitas, la detuvieron y la deportaron a México en menos de 24 horas.

“En lugar de perseguir a criminales violentos y traficantes de droga, la ICE gasta su energía deportando a una mujer con dos hijos americanos que ha vivido aquí durante más de dos décadas y que no representa una amenaza para nadie”, declaró el alcalde de Phoenix, el demócrata Greg Stanton. Varias manifestaciones han sacudido esta y otras ciudades, como Los Ángeles, Austin, Charlotte o Atlanta, por casos parecidos.

Nueva York es una de las más de 200 “ciudades santuario” que hay en Estados Unidos, lugares donde las autoridades no llevan un registro de cuál es la situación legal de los inmigrantes. Pero no son del todo seguras ya que Donald Trump ha amenazado con recortar las partidas federales si no abandonan esta práctica y la ICE sigue teniendo el derecho de efectuar las redadas, sea cual sea la opinión del ayuntamiento. “La solución, en este momento, no viene de los políticos, sino de la comunidad”, declara Natalia Aristizábal. “De que se informe, no abra la puerta y conozca sus derechos”.

Fuente: ElConfidencial.com