Carrasco y el panzer atlético se ceban con el inexistente Granada

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Luego hablaremos del Granada. El Atlético de Madrid es un equipo notable, de los que pueden pensar con decisión en ganar La Liga Santander. Hace cuatro o cinco años sufrían días tontos, como catarros otoñales y cualquier partido que sobre el papel parecía sencillo terminaba complicándose sobremanera. Han cambiado las cosas mucho, por más factores de los que normalmente se cuentan. 

El principio de todo esto, el alfa del Atlético, es el Cholo Simeone. Está más que glosado su historial, la manera de convertir un equipo que navegaba en la constante duda en otro que tiene las ideas claras. El técnico es un gran táctico, en el principio de su tiempo en el banquillo encontró maneras de cubrir las muchas carencias que asolaban el equipo. Ahora ya no, porque no lo necesita, la plantilla ya no tiene agujeros y no hay posición en la que no se encuentren jugadores de primera clase. Lo suyo ahora es optimizar los recursos, administrar los tiempos y darles palmas. Lo que hacen los entrenadores de los equipos de élite. Es la división en la que juega hoy el Atlético. 


Alonso Castilla

El argentino apretó al máximo para fichar al mediocampista canario, al que consideraba básico para su nuevo proyecto. Finalmente, el jugador prorrogó y mejoró su contrato con el Sevilla

El club rojiblanco en poco o nada se parece a lo que él se encontró. Ahora mismo no hay alguna estrella, son una constelación. Quizá el nombre de muchos no suene con la fuerza de otros que tienen mejor márketing, pero eso ya no es fútbol, es otra cosa, y de lo que ahora se trata es de eso. Yannick Carrasco, por ejemplo. Jugaba en ese Monaco que era un poco frankenstein, proyecto de mucho realidad de nada que tendría a diluir a los jugadores que allí recalaban. Mucho dinero, escaso interes futbolístico. Con esas base la dirección deportiva del Atlético pensó que podía sacarle por buen precio, y un año y medio después se sabe que fue un acierto. 

No era, al principio, la niña de los ojos de Simeone. No es el corte de jugador que más le pega al argentino, pues toma riesgos, regatea y es fantasioso. El técnico no es tonto, y a estas alturas ya sabe que lo que le da la dirección deportiva suele ser de buena calidad. Carrasco marcó un hat-trick al Granada, el primero de su carrera. También asistió, trazó diagonales, se movió por todo el frente del ataque y explotó con maestría la defensa de alevines del rival -de nuevo, luego hablaremos del Granada-. Demostró que tiene cualidades futbolísticas para lo que quiera y, aunque no siempre sea titular, su presencia en la plantilla es muy beneficiosa para los intereses generales del equipo.

Carrasco, dicho sea de paso, que lleva meses tonteando sobre si renueva o no. La negociación lleva tiempo en marcha, pero de momento no hay anuncio de boda. Lo normal es que se termine dando, porque el Atlético, y esa es otra de las novedades de un equipo que ahora sí que es grande, y no solo en nombre, ahora paga a sus estrellas y no deja que se vayan por dinero. Esa es, quizá, la principal diferencia que tienen hoy en día los rojiblancos con, por ejemplo, el Sevilla. Griezmann sigue con el oso y el madroño en el escudo, y Koke, y Saúl, Godín o, por supuesto, Carrasco. Hay dinero y la idea de retenerlos

Lo de fichar bien también debe ser tenido en cuenta. Además de los tres goles de Yannick también marcaron Gaitán (2) y Correa. Ambos argentinos darán en el futuro más de lo que por el momento se ha visto de ello. Tienen lo importante, el conocimiento futbolístico y las cualidades físicas suficientes para estar a la altura de la exigencia del cholismo, que es bastante alta. 

El partido se le complicó al Atlético al principio por un golazo de Isaac Cuenca. Un espejismo en el desierto, los rojiblancos tiraron las líneas hacia arriba y se dedicaron a jugar como en el patio del colegio, con suma facilidad hasta hostigar con siete goles al Granada. Jugando a lo que saben, a tener mucho ritmo, minimizar los fallos y explotar los enormes recursos que tienen en el ataque. 

El pésimo Granada

Y, ahora sí, el Granada. Se ha convertido más en materia de parapsicólogos que de expertos futbolísticos. No hay ningún sentido ni en la plantilla, ni en la dirección deportiva ni en prácticamente nada de lo que allí ocurre. Al principio de temporada se hicieron con una de las piezas más cotizadas del mercado de entrenadores, Paco Jémez con su fútbol ultraofensivo y alegre. La felicidad no se vio, le dieron un equipo que más parece la cantina de la ONU que otra cosa por su cantidad de nacionalidades, no sintonizó y los dueños decidieron que antes de naufragar preferían cambiar el rumbo. 

La solución, por llamarlo de alguna manera, es Lucas Alcaraz. No tiene fama de entrenador de éxito, son ya muchos años desde sus mejores días y, lo más sorprendente, su estilo no tiene nada que ver con lo que proponía su antecesor. Y todo eso, metido en la coctelera bien agitado, da un completo desastre, un teléfono escacharrado en el que nadie entiende al de su lado, no solo en el idioma, que también, sino en el fútbol y los objetivos como equipo. 

En ese caos absoluto destaca, como suele pasar cuando los equipos representan la debilidad, en la defensa a la que, en este caso, también se suma el portero. La descordinación de los de atrás es histórica, no despejan bien, venden al de su lado a las primeras de cambio, pierden la posición, no toman una sola decisión bien. Y, a pesar de todo, es probable que sean mejores que su guardameta, el mexicano Ochoa. No se le recuerda una parada de mérito desde que está en la liga española, cualquier disparo, y esto es literal, que vaya hacia la portería es una amenaza terrible para los granadinos. 

Ochoa es la representación final de la teoría del caos del Granada, una pintura  negra de Goya, falto de confianza y absolutamente desnortado. Un portero que es un equipo. 

Ficha técnica

7 – Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Correa, Gabi, Koke (Tiago, m. 66), Carrasco; Gameiro (Gaitán, m. 61) y Griezmann (Fernando Torres, m. 66).

1 – Granada: Ochoa; Tito, Vezo, Lombán, Gabriel Silva; Isaac Cuenca, Angban (Uche, m. 63), Javi Márquez, Andreas Pereira; Alberto Bueno (Barral, m. 62) y Ezequiel Ponce (Kravets, m. 75).

Goles: 0-1, m. 17: Cuenca, de bonita volea desde el borde del área. 1-1, m. 33: Carrasco remata un balón suelto dentro del área. 2-1, m. 44: Carrasco, con un tiro con la derecha que desvía Tito y descoloca a Ochoa. 3-1, m. 61: Carrasco culmina un pase de Griezmann. 4-1, m. 62: Gaitán remacha tras un rechace. 5-1, m. 80: Gaitán, con un disparo desde dentro del área. 6-1, m. 84: Correa, con un tiro junto al poste. 7-1, m. 87: Tiago, dentro del área con la derecha.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (C. Vasco). Amonestó al local Correa (m. 59).

Incidencias: partido correspondiente a la octava jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 53.000 espectadores. El Atlético de Madrid celebró el Día de las Peñas.

Fuente: ElConfidencial – Deportes