Chapecó llora al club que puso de acuerdo a los empresarios de toda la ciudad

30.11.2016 – 05:00 H. – Actualizado: 19 H. “Es muy triste, es una tragedia que jamás podría haber imaginado. El Chapecoense era la mayor alegría de ...
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30.11.201605:00 H. – Actualizado: 19 H.

“Es muy triste, es una tragedia que jamás podría haber imaginado. El Chapecoense era la mayor alegría de nuestro estado. Estoy emocionado. Hay mucha gente llorando en nuestra ciudad”. Esa fue la primera reacción de Ivan Tozzo, vicepresidente del club de fútbol de Chapecó, la ciudad del estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, que desde esta mañana vive un luto sin precedentes.

Esta capital de 210.000 habitantes, conocida por la producción y exportación de productos alimentarios industrializados de origen animal, está literalmente devastada por el dolor. El Ayuntamiento de Chapecó decretó 30 días de luto oficial y ha cancelado la programación de Navidad y de Año Nuevo. Incluso las escuelas han cerrado sus puertas. El presidente de Brasil, Michel Temer, decretó tres días de luto oficial en todo el país. “En esta hora triste, cuando la tragedia se abate sobre decenas de familias brasileñas, expreso mi solidaridad”, dijo el presidente en un comunicado, en el que asegura que el Gobierno hará “todo lo posible para aliviar el dolor de los familiares y amigos del deporte y del periodismo”.

La primera final internacional

Chapecó va a tardar mucho tiempo en recuperarse del ‘shock’. La final en Medellín representaba el primer viaje significativo rumbo a un torneo internacional. “Es el viaje más importante del club hasta ahora. Cada año que pasa, la gente va consiguiendo marcar la historia del club”, dijo el gerente del equipo Cadu Gaúcho poco antes de embarcar rumbo a Colombia, en un vídeo en directo publicado en la página de Facebook del Chapecoense. “Esperamos que, en una final inédita sudamericana, podamos hacer un primer partido muy bueno”, añadió Gaúcho.

 

Este vídeo fue grabado desde el aeropuerto de Guarulhos (São Paulo) minutos antes de viajar a Santa Cruz de la Sierra, donde el equipo del Chapecoense hizo el trasbordo y subió a bordo del avión de la compañía boliviana Lamia. En las imágenes, se aprecia la emoción de algunos jugadores, ajenos al trágico desenlace que les esperaba y entusiasmados ante la perspectiva de saborear el éxito en una competición internacional.

Entre las víctimas mortales está Caio Júnior, entrenador del Chapecoense y originario de Cascavel (Paraná). Una semana antes de este funesto accidente, pronunció unas palabras casi premonitorias: “Si hoy muriese, lo haría feliz”, dijo tras conseguir la clasificación a la final de la Copa Sudamericana 2016. Su hijo, Matheus Saroli, contaba esta mañana en su Facebook que se había salvado milagrosamente gracias a un despiste. Olvidó el pasaporte en casa y no pudo embarcar en el mismo avión de su padre, quedándose en tierra, en São Paulo. En su publicación, Saroli solicitó apoyo y respeto para su familia. “Necesitamos fuerza. Pido que nos den un poco de privacidad, especialmente a mi madre”, ha escrito.

El alcalde de Chapecó, Luciano Buligon, que iba a embarcar hoy para Medellín para asistir al partido, tuvo que viajar con urgencia a Colombia para poder colaborar activamente en la repatriación de los cuerpos. “Tenemos que dejar la carga emocional de lado porque vamos para reconocer lo cuerpos. Ellos [en Colombia] están pidiendo la ayuda de las autoridades de Chapecó. Voy a Medellín con médicos y otros conocidos de los jugadores que puedan ayudar en la identificación”, declaró el alcalde visiblemente abatido. El Gobierno de Brasil ha puesto a disposición cuatro aeronaves para repatriar a los fallecidos desde Medellín.

Thiaginho, Ruschel…

Son muchas las historias humanas que los jugadores del Chapecoense han dejado atrás. La más tiernas es la de Tiago da Rocha, Thiaguinho, también fallecido en el accidente. Acababa de recibir de su esposa la noticia de que iba a ser padre con tan solo 22 años. Sus compañeros celebraron la noticia en este emocionante vídeo, que ya se ha viralizado. 

Chapecó llora al club que puso de acuerdo a los empresarios de toda la ciudad

Uno de los supervivientes, el lateral Alan Ruschel, publicó un vídeo desde el avión poco antes del fatal accidente. En él se muestra feliz y sonriente. El jugador estaba sentado al lado del portero Danilo Padilha. La novia de Ruschel, Marina Storchi, se enteró del accidente por la televisión. “Ha sido un milagro. Alan es todo para mí. Hoy mismo he ido a reservar el día de la boda”, reveló emocionada.

El Chapecoense fue fundado en 1973 y era el orgullo de esta ciudad por sus excelentes resultados en el campeonato brasileño. El club pasó en cinco años de la serie D a la serie A, y llegó a ganar varios partidos contra los mejores equipos de Brasil. Sin embargo, también tuvo que superar otros momentos difíciles.

En 2005 estuvo a punto de cerrar, aquejado por una deuda de 1,5 millones de reales (416.000 euros), una cantidad considerada impagable por los gestores. La suerte cambió cuando un grupo de empresarios de Chapecó se unió e intervino para salvar el club. El cambio de gestión empezó a dar sus primeros frutos en 2007, cuando el Chapecoense se hizo con el campeonato de Santa Catarina. En 2014 se inauguró el CT, una estructura de 83.000 metros cuadrados con tres campos oficiales, cinco vestuarios, gimnasio, sala de masaje y fisioterapia, y cocina. Hasta este momento, el club entrenaba en campos de fútbol prestados por los empresarios de la región.

El equipo abrazado por una ciudad

Uno de los secretos de su éxito reside en que la ciudad literalmente abrazó a su equipo de fútbol. Con una media de 7.600 espectadores por partido, el Chapecoense presume de tener el mayor público en el estado de Santa Catarina. Ahora, el sueño de este club humilde y semidesconocido para el público internacional se ha truncado para siempre. “La verdad es que nunca íbamos a esperar algo así. Hoy estamos reunidos en el Arena Condá, recibiendo a la gente que amaba el Chapecoense. Es una noticia muy difícil de sobrellevar, hasta ahora no nos lo terminamos de creer”, dijo el vicepresidente Ivan Tozzo en una entrevista televisiva, con los ojos humedecidos.

No es la primera vez que Brasil es sacudido por accidentes de avión que causan la muerte de personajes muy conocidos. En 2014, durante la campaña electoral para la presidencia, el candidato Eduardo Campos perdió la vida junto a otras seis personas cuando su avioneta se estrelló en la ciudad de Santos, cerca de São Paulo. En marzo de este año, Roger Agnelli, expresidente de Vale, una de las principales empresas mineras de Brasil, falleció junto a varios miembros de su familia en otro accidente aéreo. Su esposa, sus dos hijos y su yerno también perdieron la vida después de que el monomotor en el que viajaban se precipitase en la zona norte de São Paulo.

Ahora quedan por delante unas complicadas labores de rescate de los cuerpos de futbolistas, directivos, periodistas y tripulantes. El avión se ha estrellado contra una montaña de 200 metros de altura y ha caído en un área de difícil acceso, a la que los bomberos colombianos solo pudieron llegar dos horas después del accidente. Las imágenes divulgadas hasta ahora muestran un escenario de destrucción y desolación.

El Gobierno de Colombia se ha volcado por completo en las tareas de rescate, y el Atlético Nacional solicitó formalmente que el título de la Copa Sudamericana sea entregado al club brasileño. “Queremos que Conmebol declare campeón al Chapecoense”, pidió públicamente el jugador del Atlético Nacional, Gilberto García. El resto de equipos brasileños también mostró su solidaridad, al ofrecer el préstamo gratuito de jugadores para la temporada 2017 y al pedir a la Confederación Brasileña de Fútbol que el Chapecoense no descienda durante los próximos tres años, sean cuales sean sus resultados.

Fuente: ElConfidencial – Deportes