Con Messi se vive mejor

El empate en terreno propio y el contundente triunfo del Real Madrid en el Vicente Calderón alteraron el ambiente en Barcelona. Cierto nerviosismo apareció en la atmósfera al ver al enemigo a cuatro puntos y con el Clásico en puertas. La ausencia de Messi se notó -siempre se nota- en el Camp Nou el pasado sábado, pero en cuanto su pequeña figura apareció en el Celtic Park respiraron todos. Empezando por sus compañeros, que con el argentino saben que se vive mejor. Eso pasó en Escocia, que jugó el crack y su equipo recuperó al sonrisa. Doblete de Leo para dejar claro que su cuadrilla siempre es mejor a su alrededor. Neymar brilló, Busquets mejoró sus prestaciones…Y liderato de grupo amarrado.

El Celtic pareció tirar de valentía cuando el balón se puso a rodar, con muchos jugadores rodeando los dominios de Ter Stegen. Nada, un simple espejismo. El Barcelona fue apoderándose del partido a fuego lento, sin prisas y con todos sus efectivos haciendo bien su trabajo. Se enchufó Neymar muy pronto y desde el costado izquierdo comenzó a campar a sus anchas. Cerca de él, siempre un Messi que fue ganando protagonismo a medida que los minutos iban cayendo.

El equipo de Luis Enrique mostraba una tranquilidad absoluta en todo momento. Su enemigo corría sin parar detrás del balón. Sobre todo cuando Messi aparecía. Por un lado o por otro, unos metros delante o unos metros más retrasado. Con esa libertad que le da su técnico para que se desenvuelva cómo y por el lugar que quiera. Las conexiones cada vez eran más fluidas, en la medida que el equipo local se iba haciendo más y más pequeño. Mediado el primer acto, se juntaron los dos fenómenos y el resultado fue el esperado. Neymar asistió y Messi colocó el balón pegado a un poste. 

Messi es felicitado por sus compañeros tras marcar uno de sus goles (Reuters)Messi es felicitado por sus compañeros tras marcar uno de sus goles (Reuters)

El pícaro Suárez

Mucha intensidad, despliegue físico brutal, pero justo el fútbol desplegado por el Celtic. En una buena maniobra de Dembélé pudo sorprender al Barcelona, pero tiró de colocación Ter Stegen para evitarlo. En todas las líneas y todas las facetas era superior la escuadra azulgrana. Atrás Mascherano se multiplicaba para cortar cualquier conato de rebelión por parte del equipo británico. El control forastero era absoluto y dictatorial. Pudo rematar la faena Luis Suárez antes del descanso tras una buena maniobra de Messi, pero el cabezazo no fue efectivo. El argentino se movía como en el patio de su casa y ningún rival sabía cómo pararlo.

El partido se embarró algo para el Barcelona en el arranque del segundo tiempo. Adormilados regresaron al terreno de juego los futbolistas de Luis Enrique, que casi pagan caro la caraja. Por fortuna, igual que sucedió antes, el sobrio Ter Stegen tapó ciertas vergüenzas defensivas que mostraron los azulgrana durante unos tensos minutos. McGregor primero y Forrest poco después tuvieron el empate a tiro, pero ambos se toparon con el seguro guardameta alemán. El Celtic pagó muy caro el doble error y muy pronto. Un penalti cometido sobre el pícaro Luis Suárez fue transformado por Messi para enterrar el partido cuando todavía le quedaba más de media hora por delante.

Neymar las tuvo tiesas con varios jugadores del Celtic (Reuters)Neymar las tuvo tiesas con varios jugadores del Celtic (Reuters)

Dando regalos

El encuentro quedó herido de muerte, ya desnivelado de manera definitiva para el Barcelona. La animosa afición local trataba de empujar a los suyos, pero fue tarea imposible soñar con una remontada. Y eso que algún desajuste en el mecanismo defensivo culé pudo ser fatal. Por contra, los espacios empezaron a ser mucho más amplios a ojos de los de Luis Enrique. Sobre todo para Neymar, que seguía muy metido en el partido, también para tener la clásica trifulca con cualquier rival. El brasileño se sentía a gusto y dejó el tercero en manos de Messi, que esta vez no ajustó lo necesario el disparo.

Neymar estaba alborotado, lo que calentó la fría atmósfera. Tanto, que Luis Enrique tardó muy poco en retirar al brasileño del terreno de juego para que la cosa no pasara a mayores. El partido era de tal placidez que el estratega asturiano se acordó del brasileño Marlon para que comience a aprender el oficio de ser jugador del Barcelona. Con el partido sin constantes vitales, Messi y su pandilla buscaron el tercero para rematar la faena. Ya con el contrincante rendido, se agigantó más Leo. Cómodo y sin ataduras, se gustaba cada vez que agarraba la bola. Regaló el tercero a su amigo Luis Suárez, pero el uruguayo lanzó el balón contra un poste. El argentino, con el doblete en el bolsillo, quiso repartir regalos entre los suyos, pero no lo consiguió. El mejor presente para el Barcelona, como siempre, fue verlo sobre el césped. Así se vive mucho mejor.

Ficha técnica

0 – Celtic: Gordon; Lustig, Simunovic, Sviatchenko, Izaguirre; Armstrong, Brown, McGregor (Roberts, min.71), Rogic (Bitton, min.64), Sinclair (Forrest, min.46); y Dembelé.

2 – Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué (Marlon, min.72), Mascherano, Jordi Alba (Digne, min.66); Sergio Busquets, Rakitic, André Gomes; Messi, Suárez y Neymar (Arda, min.76).

Goles: 0-1: Messi, min.24. 0-2: Messi (p.), min.55.

Árbitro: Daniele Orsato (ITA). Mostró tarjeta amarilla a Sviatchenko (min.23), Jordi Alba (min.41), Sergi Roberto (min.63), Lusting (min.71), Neymar (min.71), Armstrong (min.87) y Rakitic (min.89).

Incidencias: Partido de la quinta jornada del Grupo C de la Liga de Campeones disputado en el Celtic Park ante unos 60.000 espectadores. Entre ellos, unos 1.200 aficionados culés.

Fuente: ElConfidencial – Deportes