El ISIS sorprende a la coalición que lidera EEUU por sus tácticas defensivas en Mosul

19.10.2016 – 05:00 H. “Sería una locura ponerle una duración a la operación… quizá se prolongue semanas o incluso meses”, afirma a El Confidencial el ...

19.10.201605:00 H.

“Sería una locura ponerle una duración a la operación… quizá se prolongue semanas o incluso meses”, afirma a El Confidencial el portavoz de la Coalición Internacional, el coronel John L. Dorrian, al referirse a la gran batalla por Mosul. “Ten en cuenta que los de Daesh llevan viviendo en Mosul más de dos años… han creado posiciones de defensa muy elaboradas, como una extensa red de túneles, bombas trampa e IED [artefactos explosivos improvisados]”. El coronel reconoce que el sistema que los yihadistas han establecido en la ciudad y en la periferia están dificultando el avance de las tropas iraquíes y los ‘peshmerga’ kurdos hacia el núcleo de Mosul.

Este martes, el segundo día de la operación por recuperar la ‘capital’ iraquí del ‘Califato’, las tropas ‘peshmerga’ han reforzado el frente de Khazer en el sureste de la ciudad. Los kurdos han expulsado a Daesh de nueve pueblos de esa zona, pero los yihadistas han dejado el área plagada de explosivos. El Ejército iraquí ha empujado por el sur desde Qayyarah, estrechando el cerco sobre el centro urbano. Ahí, también las minas han obligado a los iraquíes a replegar posiciones, sobre todo en la zona de Abbas, en el sureste de Mosul. Los milicianos de Daesh se han camuflado bajo el humo negro de los neumáticos para ocultarse de los cazas de la Coalición Internacional.

El ISIS sorprende a la coalición que lidera EEUU por sus tácticas defensivas en Mosul

“Los iraquíes se mueven más cerca de la ciudad, en la periferia”, apunta el coronel, “en algunas zonas están a entre 20 y 60 kilómetros de Mosul”. Los ‘peshmerga’, en cambio, “están en el norte y en el este”, en los alrededores de su capital, Erbil. Pero desde el inicio de la ofensiva el pasado lunes, las Unidades de Movilización Popular (milicias chiíes, UMP) y las milicias suníes no están participando en la operación. El mando de operaciones pretende evitar el conflicto sectario, como ha ocurrido en batallas anteriores, como en Tikrit, donde las UMP han sido acusadas de crímenes contra los ciudadanos suníes. Aun así, el portavoz ha revelado a este diario que esto podría cambiar en las próximas semanas.

Con respecto al supuesto corredor para que los yihadistas abandonen la ciudad iraquí hacia Siria, el coronel Dorrian dice que “eso es basura, no es más que propaganda rusa”Las minas sembradas en el perímetro de Mosul impiden también que los civiles huyan de la ciudad. Decenas de miles se alojan en los campamentos para desplazados de Debaga, a pocos metros del frente, en el que conviven unas 30.000 personas. La ofensiva sobre la segunda ciudad más importante de Irak podría generar una oleada migratoria de más de un millón de personas. “El problema es que Daesh utiliza a los civiles como escudos humanos”, explica Dorrian, “por eso debemos ser muy cuidadosos en la batalla”. El coronel afirma que han instruido a los residentes para que cooperen con el ejército “con emisiones de radio o panfletos lanzados por los cazas aéreos”. Sin embargo, las organizaciones humanitarias creen que la labor de prevención no ha sido suficiente, “les están diciendo que pongan banderas blancas en sus puertas y que esperen ahí”, argumenta Belkis Wille, de Human Rights Watch.

Y después, ¿qué?

“Esperamos que la coalición, las tropas estadounidenses y la comunidad internacional limpien de minas todo el área de Mosul para que así los residentes puedan volver a sus casas”, dice Dorrian, que sostiene que este es uno de los principales asuntos para el periodo posliberación, en el que “habrá una política de gobierno hacia la reconciliación [de las diferentes sectas]”. Según sus palabras, esta es la primera vez que kurdos e iraquíes firman un acuerdo para supervisar conjuntamente la política de la ciudad, de mayoría suní. Un futuro que busca el entendimiento entre suníes y chiíes, para que no permanezcan células de Daesh en la ciudad, ni las ansias de venganza de los suníes contra el Gobierno chií de Al Abadi.

El coronel también plantea el futuro de los fieles a Daesh que no caigan en combate. “Estamos hablando de personas que han incumplido la ley iraquí, ¿no? De ellos deberá encargarse la justicia… pero reconozcamos que la mayoría van a morir en el frente”, afirma, al referirse a las posibles represalias para los simpatizantes de Daesh en un escenario post Califato. La coalición, insiste, busca un consenso político entre kurdos, chiíes y suníes, y otras minorías, para evitar un contexto de venganzas y resentimientos, factores que provocaron la huida del Ejército iraquí en junio de 2014 y la entrada triunfante de Daesh en Mosul.

Con respecto al supuesto corredor para que los yihadistas abandonen la ciudad iraquí hacia Siria, el coronel Dorrian ha dicho que “eso es basura, no es más que propaganda rusa”. En cambio, observadores sobre el terreno han reportado la llegada a Raqqa, Siria, de autobuses de fieles del Estado Islámico y sus familiares. Precisamente la Unión Europea ha alertado de la gran estampida de yihadistas extranjeros hacia sus países de origen y de que la ofensiva sobre Mosul podría suponer una amenaza contra la seguridad comunitaria. “Es una seria amenaza para la que deberíamos prepararnos”, ha manifestado el comisionado de Seguridad, Julian King.

Fuente: ElConfidencial.com