El PSG de Emery le da un baño al Barcelona y le deja (casi) fuera de la Champions

14.02.2017 – 22:40 H. El Fútbol Club Barcelona se estrelló en París con todas las de la ley. El equipo de Luis Enrique fue avasallado por el Paris ...

14.02.201722:40 H.

El Fútbol Club Barcelona se estrelló en París con todas las de la ley. El equipo de Luis Enrique fue avasallado por el Paris Saint-Germain, que tiene ya pie y medio en los octavos de final de la Champions League después de un partido pletórico, en el que no dio ni la más mínima opción a los azulgrana y que, incluso, pudo ampliar el marcador final, ya de por sí muy contundente.


David Ruiz

El técnico español ha enchufado a sus hombres a tiempo y, pese a la baja de Motta, llevará al terreno físico un choque en el que tratará de quitarle el balón al Barcelona

Desde el primer momento se vio que el equipo de Unai Emery iba a ser el claro dominador del partido. ¿Que no disponía ni de Thiago Motta ni de Thiago Silva? Da igual. La idea del donostiarra no iba a ser acongojarse debido a las ausencias tan destacables que sufría. Al contrario. Emery tiene siempre una propuesta de juego clara, e incluso contra el Barça, el peor rival para él en toda su carrera, quiso dominar, quiso presionar lo más arriba posible y hacer daño a la terrible salida de balón del Barça, cada vez más lejos de su estilo.

Y curiosamente, el verdugo del Barcelona ha sido un exmadridista. Ángel di María llevaba un inicio de 2017 algo dubitativo. La llegada de Julian Draxler y su inmediato buen rendimiento le había quitado espacio en el once de Emery. Pero el técnico se decidió por el argentino para enfrentarse al Barça. Juntó a los dos, a Draxler y Di María, y dejó a Moura para los últimos 30 minutos, y el resultado fue excelente. El ‘Fideo’ abrió el marcador con un sensacional lanzamiento de libre directo en el que Luis Suárez se movió lo justo para dejar pasar la pelota hacia la red de Ter Stegen. Unos minutos después surgió Draxler para poner el 2-0, la distancia justa que marcaba el partido.

El juego del Barça no apareció en ningún momento (Christian Hartmann/Reuters).El juego del Barça no apareció en ningún momento (Christian Hartmann/Reuters).

Luis Enrique eligió a André Gomes una vez más. Rakitic empezaba en el banquillo. No sería por culpa del portugués el mal partido, no es culpa de un jugador en particular, sino de la pérdida de identidad del Barça, que depende única y exclusivamente de la inspiración de sus tres delanteros, que esta vez estuvieron increíblemente tapados por Rabiot y Verratti, dominadores absolutos del centro del campo. Fue Gomes el que creó una de las dos oportunidades del Barça. La otra la tuvo Umtiti con un remate al palo, ya con 4-0.

Daba la sensación de que si el PSG quería más, lo iba a encontrar. La facilidad con la que llegaron los dos segundos goles evidencian, por un lado, la superioridad del Paris, y por otro, la preocupante capacidad defensiva culé. El doblete de Di María ocurrió después de que el PSG saliese con el balón jugado desde su portería (como si fuera el Barça hace unos años). Y el cuarto, de Cavani, lo gestó el lateral derecho Meunier con una cabalgada por el interior sin oposición. Y pudieron caer más. O hay un milagro digno de epopeyas, o el Barça ya puede ir pensando en la final de Copa y en remontar la distancia con el Madrid en Liga. La Champions, pese a la previsión de la UEFA, no será azulgrana.

Ficha técnica

4 – París SG: Trapp; Meunier, Kimpembe, Marquinhos, Kurzawa; Matuidi, Verratti (Nkunku, m.70), Rabiot; Di María (Lucas, m.61), Cavani, Draxler (Pastore, m.86)

0 – Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; André Gomes (Rafinha, m.58), Busquets, Iniesta (Rakitic, m.72); Messi, Suárez, Neymar

Goles: 1-0, m.18: Di María; 2-0, m.40: Draxler; 3-0, m.55: Di María; 4-0, m.71: Cavani

Árbitro: Szymon Marciniak (POL), amonestó al local Rabiot y a los visitantes André Gomes, Busquets y Rafinha.

Incidencias: Encuentro de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Parque de los Príncipes de París ante unos 60.000 espectadores.

Fuente: ElConfidencial – Deportes