Españoles en México: volver a la normalidad tras el asesinato de María Villar

25.09.2016 – 05:00 H. El secuestro y asesinato de María Villar Galaz ha provocado un terremoto en la colonia española que vive en Ciudad de México. Villar ...

25.09.201605:00 H.

El secuestro y asesinato de María Villar Galaz ha provocado un terremoto en la colonia española que vive en Ciudad de México. Villar salió de trabajar un martes de la zona de Santa Fe, en el poniente de la gran urbe, para volver en un taxi a su domicilio en Polanco. Ambos barrios son conocidos por sus múltiples oficinas, por acoger a familias de clase alta y por su alta seguridad.

Los pormenores de su secuestro, desaparición y el hallazgo del cadáver cerca de Toluca, ya en el estado de México, en una zona conflictiva, aún están por esclarecer, pero los residentes procedentes de la península ibérica no consiguen obviar la cuestión. Alrededor de 120.000 españoles, entre naturalizados y nacidos en España, viven actualmente en todo México, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Aunque no existe una cifra oficial, Ciudad de México acoge al grueso de los nacionales. En las terrazas de bares y cafeterías de los barrios de Condesa, Roma y Polanco es bastante común escuchar los diferentes acentos españoles a la salida del trabajo. La crisis en España y las oportunidades laborales que ofrece México han visto renacer la simbiosis de estos dos países que se produjo después de la Guerra Civil. Y como entonces, muchos españoles se han enamorado del país azteca y se rebelan contra la imagen de total inseguridad que parece mostrar el país desde el exterior.

“Nunca he pensado en irme por la violencia”

En 2015 fueron asesinadas 20.525 personas y en 2014 perecieron 20.010, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México. El Estado de México encabeza el número de asesinatos y de secuestros. Hasta agosto de este año, se produjeron 187 secuestros en esta región, según las estadísticas de seguridad, aunque se calcula que solo se denuncia uno de cada cinco raptos, ya que la mayoría suelen acabar con el pago de la cuantía y la liberación del retenido sin involucrar a las fuerzas de seguridad.

“Nunca he pensado en abandonar México por la violencia”, asegura Guillermo, siguiendo la tónica general de los españoles entrevistados. El asesinato de María Villar “es un acto puntual que ha afectado a la comunidad española, pero se trata de un caso aislado”Las cifras oficiales asustan desde Europa, pero la realidad del día a día es bien distinta. “Nunca he pensado en abandonar México por la violencia”, asegura Guillermo Ortega, siguiendo la tónica general de los españoles entrevistados por El Confidencial. El asesinato de María Villar “es un acto puntual que ha afectado a la comunidad española, pero se trata de un caso aislado”.

Ortega no trivializa la situación de inseguridad, ya que en algunas zonas “hay que extremar las precauciones”. “No conducir por la noche, en estados como Guerrero o Sinaloa, no tratar con desconocidos. Con cuidado, la probabilidad de que te pase algo es mínima”, apunta.

“Hay un alarmismo que se contagia”

La sensación más extendida estos días entre los españoles es que ha fallecido “uno de los nuestros”. María no se encontraba en una zona conflictiva. El camino entre Santa Fe y Polanco es habitual entre los empresarios y trabajadores que están instalados en la ciudad. La anormalidad del caso ha creado inquietud en una comunidad poco acostumbrada a estos sucesos.

La foto de Villar comenzó a circular tras su desaparición entre diferentes grupos de WhatsApp de españoles. La fatal noticia ha pesado en muchas de las conversaciones que se mantienen estos días. Las llamadas desde España de familiares preocupados se han sucedido ante el temor a la repetición del caso. Sin embargo, aunque es el principal tema de conversación, la violencia no forma parte del día a día de la comunidad española en México y no se ha producido un cambio en la rutina de la mayoría de los entrevistados.

Hay más mito que realidad sobre el tema de la inseguridad”, asegura una jienense instalada en la capital, que reconoce que no se mueve por zonas “inseguras”. “Nunca he pensado en abandonar México, pero sí tomo ciertas precauciones”, puntualiza como la mayoría de entrevistados. Susana, por su parte, reconoce que sigue “ciertas pautas” en su día a día que en España no seguía, pero “existe cierto alarmismo sobre la seguridad del que te contagias

Mujeres durante una búsqueda de personas desaparecidas en una zona cercana a La Unión, en el estado de Coahuila (Reuters).Mujeres durante una búsqueda de personas desaparecidas en una zona cercana a La Unión, en el estado de Coahuila (Reuters).

Fernando Nájera desmiente el supuesto clima de inseguridad que “ahoga” a la ciudad, especialmente manteniéndose alejado de ciertas zonas. Pero incluso adentrándose en barrios peligrosos, relativiza la amenaza. Nájera cuenta la anécdota de una visita a Tepito, uno de los barrios más famosos de la capital por su conflictividad. “Nos ofrecieron droga y contesté que droga nos sobraba en España. Me sacaron una pistola diciendo ‘Aquí sobran balas’, pero en ningún momento me apuntaron”, relata sobre un episodio que cuenta como anécdota.

Por supuesto, algunas opiniones sí son desfavorables sobre la situación. María llegó al país con todos los estereotipos de inseguridad. “Me pareció que no era para nada la situación real, pero me confié y me atracaron con bastante violencia”, explica a El Confidencial esta madrileña. “Estoy segura de que un gran factor era por tener acento español. Ahora no voy tan segura por la calle. Cuando salgo de casa, si el taxi no está en la puerta, espero dentro del edificio”, reconoce.

México sufre un grave problema de seguridad. Nadie oculta la difícil situación por la que pasa Veracruz o la guerra entre narcos. A esto se le une la corrupción de una policía que solicita la “mordida” para realizar su trabajo o que directamente está relacionada con casos de violencia. Sin embargo, la mayor parte de residentes españoles en el país circunscribe la violencia a ciertas zonas y al narcotráfico.

Ciudad de México, especialmente algunos barrios, puede ser una burbuja a la hora de observar la realidad del país. Las portadas de los periódicos que pueblan los quioscos con macabras imágenes de ajustes de cuentas o asesinatos ofrecen una visión que quiebra la normalidad. El asesinato de María Villar ha resquebrajado el cristal de esa burbuja, pero el enamoramiento con el país se mantiene. La amabilidad de los mexicanos, la gastronomía o la vida cultural son las principales razones por las que muchos españoles han decidido instalarse en el país. Juan Bautista, de Valencia, destaca que “el estilo de vida y la buena relación con los mexicanos” le hizo aceptar una oferta laboral en el país a pesar de que tenía posibilidades de quedarse en España. “Estoy feliz aquí”. Lo mismo ocurre con Susana. “Me gusta muchísimo México, el día que no esté contenta me iré, pero por el momento aquí me quedo”, concluye Susana.

Fuente: ElConfidencial.com

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