Keylor Navas: “En el primer gol cometí un error, tomé una muy mala decisión”

28.09.2016 – 05:00 H. Keylor Navas forzó para estar el 28 de mayo pasado en Milán. Le esperaba una final de una Champions League, probablemente su mejor ...
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28.09.201605:00 H.

Keylor Navas forzó para estar el 28 de mayo pasado en Milán. Le esperaba una final de una Champions League, probablemente su mejor opción cercana de pasar a la historia del fútbol. El tendón de Aquiles dolía, pero estaba lo suficientemente bien para jugar. Sabía que hacerlo, muy probablemente, comprometería su presencia con Costa Rica en la Copa América Centenario. Lo hizo a pesar de todo, y eso le hizo ser campeón de Europa, pocos días después tuvo que operarse. Desde entonces, pasaron 122 días hasta que Navas volvió a coger la portería. 

Por el camino le tuvo que operar Van Dijk, médico holandés reconocido por su sabiduría en los tobillos, que ya intervino en su día a Cristiano o a Van Nistelrooy. Navas tuvo que empezar de cero y, como la cosa era seria, tardó casi dos meses en volver a trabajar. Cuando lo hizo Kiko Casilla, ocupaba su sitio, pero estaba planeado que el costarricense retornase pronto a la policía. Zidane, eso sí, le pidió que mantuviese la calma e hiciese una pretemporada específica. Por eso, aunque ya tenía el alta médica, no estuvo presente en una convocatoria hasta el partido contra el Las Palmas del pasado fin de semana. Cuatro largos meses.

“Siempre voy con la mentalidad de entrenar bien y estar a disposición del cuerpo técnico. Cuando Kiko [Casilla] jugó, lo ha hecho muy bien, todos nos apoyamos. Yo estoy feliz de jugar porque es lo que quiere todo futbolista”, decía Keylor, siempre correcto, sobre cómo ha pasado estas últimas semanas en las que ya se veía cerca de la vuelta, pero aún no le llegaba el momento. “Estoy para intentar ayudar a los compañeros. Me sentí tranquilo durante el partido pese a tener tanto tiempo sin jugar, meses que se han hecho muy largos. Ahora ya de vuelta y quiero seguir jugando”, explicaba en los micrófonos de Mega el portero.


Kike Marín

El delantero gabonés del Dortmund, de madre española, es la gran amenaza del Real Madrid, el equipo en el que le gustaría jugar, pero que nunca se ha planteado su fichaje

La duda era cuándo iba a retomar la portería y la solventó Zidane en la alineación contra el Borussia: ya. Fue titular, en contra de la impresión general de la semana. Más aún si se tiene en cuenta que el equipo alemán es poderoso por alto y el encuentro suponía un test de primerísimo nivel para tanto tiempo de inactividad. No le importó al francés, Keylor Navas es su portero y no tiene duda en ello. Poco importa que la pasada semana dijese que está pensando en rotar a los guardametas, la realidad es que en los días importantes tiene un favorito claro. 

Esa muestra de confianza de Zidane no fue recompensada por Keylor. El portero costarricense, al que se le recuerdan escasísimos fallos en la pasada temporada, no tuvo su mejor noche. Siempre le costó lo de salir del marco, es uno de esos porteros que, según el chascarrillo popular, morirá de un larguerazo, y esa fue una de las cosas que le penalizaron en el Signal Iduna Park. Es más, tan retrasado estaba que en diversas ocasiones se encontró más atrás de la línea de gol, aculado hasta casi pegar la red con la espalda.  Keylor necesita más portería, recuperar la medidas e imponerse en el espacio. Es demasiado tiempo alienado de su lugar natural, suficiente para convertirle en un meta desconfiado, sin la frescura habitual. Además, parecía renuente a agarrar la bola, optando siempre por el despeje de puños antes que por la seguridad de tenerla entre las manos. 

El gol de Aubameyang

En una así llegó la acción del gol. Era una falta lejana, centrada, sin complicación, pero él prefirió poner los puños para despejar. Algo que no hizo, o no completamente, la pelota solo avanzó unos metros, rebotó en Varane, que reaccionó tarde, y el balón se dirigió hacia su propia portería sin que Navas pudiese hacer nada. Ya en la línea de gol, Aubameyang remachó para anotarse el tanto. Si el de Gabón no hubiese estado, el gol hubiese subido igualmente al marcador. 

El portero, lejos de quitarse culpas, asumió que no había estado afortunado en esa acción. “En el primer gol, es evidente que cometo un error. No vi la pelota, tomé una muy mala decisión que costó un gol. Voy a trabajar para que esto no vuelva a pasar”, expresaba el guardameta de Costa Rica. 

No era el primer error de Keylor, pero sí el más grave. Poco antes, en otra falta frontal, ya había sacado los puños fuera como Mazinger Z. La jugada aquella también había terminado en ‘thriller’ aunque, en aquella ocasión, no en gol. Hubo otros despejes, pues en realidad lo que no hizo en ningún momento fue agarrar el balón, pero ya menos peligrosos. Es más, también tuvo un par de paradas de mérito, una a la salida de una falta, un disparo duro a su palo derecho en el que hizo una gran estirada. También un tiro, en el segundo tiempo, en el que estaba muy tapado, pero encontró una buena mano abajo. Los reflejos siguen ahí. 


Jesús Garrido

La historia ya la conocemos: el Madrid juega bien, domina en el segundo tiempo, se adelanta dos veces y deja escapar el triunfo al final ante un Dortmund alocado y siempre peligroso

Con el paso de los minutos algo se aposentó. Siguió renuente a agarrar la pelota, pero hizo alguna parada más de mérito. Y en el segundo gol poco pudo hacer, un obús de Schurrle, que entró cerca de la escuadra a velocidad de la luz, supuso el empate, uno postrero, de últimos minutos, de los que duelen al madridismo, que está más acostumbrado a las grandes gestas que a las enormes penas. Para volver a la senda de la victoria necesitan, y esto es evidente, que el portero carbure mejor de lo que lo hizo Keylor Navas en Alemania. 

Zidane, en el modo paternal que acostumbra con sus jugadores, quiso descargar de responsabilidad a su portero. Porque, si no había quedado claro, este es su portero y no otro. “Su papel ha sido muy bueno en global. Hacía cuatro meses que no jugaba, Era su primer partido en un campo como este. Él tiene personalidad para jugar en cualquier sitio. En el gol es mala suerte. Estoy contento de su actuación“, recalcaba el francés, que quiso pasar por encima de un error que no es propio de un portero del nivel de Keylor Navas

La actuación de Navas le gustó, pero se fue de Dortmund con un mal sabor de boca: “Estoy jodido por los jugadores, porque hicimos un gran partido”. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes