La tarde en la que Donald Trump hizo enfadar a todo el mundo

05.02.2017 – 23:59 H. El horario no era de máxima audiencia, pero sí el evento: un domingo por la tarde, antes de la Super Bowl. La franja televisiva y la ...

05.02.201723:59 H.

El horario no era de máxima audiencia, pero sí el evento: un domingo por la tarde, antes de la Super Bowl. La franja televisiva y la cadena —Fox News— le aseguraba al presidente Donald Trump que su entrevista fuese vista por millones de estadounidenses, muchos de ellos votantes suyos. El entrevistador, Bill O’Reilly, había asegurado que era la entrevista más importante de su carrera, y Trump, una vez más, cumplió con las expectativas que se tenían de él.

El presidente, por ejemplo, no desmintió las afirmaciones de que amenazó por teléfono a su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, con enviar al ejército al otro lado de la frontera. “Tiene un problema, y es un verdadero problema para nosotros. Esos cárteles [de la droga] están operando en nuestro país y están envenenando a la juventud de nuestro país. Tienen problemas controlando ciertos aspectos de su país”, dijo.

Preguntado sobre si se da cuenta de que es nada menos que el presidente de los Estados Unidos, respondió: “El otro día pasé por la entrada principal de la Casa Blanca y me dije: ‘Esto es asombroso’. Pero tienes que superarlo, porque hay mucho trabajo que hacer”. Trump, de hecho, ha firmado ya varias órdenes ejecutivas que, de llevarse a cabo, supondrían el cumplimiento de seis de los 18 puntos principales de su programa electoral.

Eso no significa que Trump no tenga un problema con la realidad. Al comentar O’Reilly que el veto de entrada a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana había sido algo caótico, el presidente, contra toda evidencia, respondió: “Ha ido como la seda”.

También insistió, de nuevo sin evidencias, en que hubo fraude electoral durante los comicios del pasado 9 de noviembre, en los que Hillary Clinton obtuvo alrededor de tres millones más de votos que él (a pesar de lo cual, dado el sistema electoral estadounidense, Trump se alzó con la victoria, al vencer en prácticamente todos los estados clave). Según el nuevo presidente, esto se habría producido, entre otras cosas, porque muchos inmigrantes ilegales habrían votado por Clinton. “Cuando ves personas que no son ciudadanos y están en las actas de registro [electoral], es realmente una mala situación”, dijo Trump a O’Reilly.

Partidarios de Donald Trump gritan a los manifestantes que protestan contra el presidente frente a la Torre Trump en Manhattan, Nueva York, el 5 de febrero de 2017. (Reuters)Partidarios de Donald Trump gritan a los manifestantes que protestan contra el presidente frente a la Torre Trump en Manhattan, Nueva York, el 5 de febrero de 2017. (Reuters)

“Nosotros tenemos un montón de asesinos”

Pero el momento culminante de la entrevista llegó al ser preguntado sobre Rusia y su presidente, Vladímir Putin. “Respeto a un montón de gente, pero eso no significa que vaya a llevarme bien con ellos. Él es el líder de un país. Yo digo que es mejor llevarse bien con Rusia que no, y si Rusia nos ayuda en la lucha contra el ISIS, que es una lucha importante, y contra el terrorismo islámico en todo el mundo, eso es algo bueno”, respondió. “¿Voy a llevarme bien con él? No tengo ni idea. Es muy posible que no lo haga”, añadió.

“Pero es un asesino”, le interrumpió O’Reilly. “Putin es un asesino”.

La respuesta de Trump ha hecho correr ríos de tinta en las últimas horas: “Hay un montón de asesinos. Nosotros tenemos un montón de asesinos. ¿Qué, te crees que nuestro país es tan inocente?”.

Esta afirmación, de hecho, ha sentado muy mal entre las propias filas del Partido Republicano. El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, se ha apresurado a declarar: “No creo que haya ninguna equivalencia entra la forma en la que se comportan los rusos y en la que lo hace Estados Unidos. No voy a criticar toda afirmación del presidente, pero creo que América es excepcional”. El senador Marco Rubio tuiteó: “¿Cuándo un activista político demócrata ha sido envenenado por el GOP [las siglas de Great Old Party, como se conoce al Partido Republicano] o viceversa? No somos iguales que Putin”.

“Seamos claros: ¿ha cometido errores EEUU? Por supuesto. ¿Se parece en algo EEUU al régimen de Putin? Para nada”, ha intervenido, por su parte, el senador Ben Sasse. “EEUU afirma la libertad de expresión. Putin no es amigo de la libertad de expresión. Putin es un enemigo de la libertad religiosa. EEUU celebra la libertad de religión. Putin es un enemigo de la prensa libre. EEUU celebra la prensa libre. Putin es un enemigo de la disensión política. EEUU celebra la disensión política y el derecho de la gente a discutir sin violencia sobre lugares donde nuestras ideas entran en conflicto”, ha dicho.

Pero la entrevista en Fox News no fue la única intervención polémica de Trump en la tarde de ayer. Tras conocerse la decisión del juez federal de Seattle James Robart de cancelar el veto migratorio de la Casa Blanca, y de que el Tribunal de Apelaciones rechazase la solicitud de apelación realizada por el Gobierno, el presidente arremetió contra el magistrado en su cuenta de Twitter: “Simplemente no puedo creer que un juez ponga nuestro país en semejante peligro. Si algo ocurre, culpadle a él, y al sistema judicial. La gente está entrando. ¡Malo!”.

Los comentarios de Trump, por supuesto, han desatado un torrente de críticas por su supuesta falta de respeto hacia la separación de poderes. El vicepresidente, Mike Pence, sin embargo, defendió las palabras de Trump hacia Robart, asegurando que el presidente tenía “todo el derecho del mundo” a criticar a otros poderes del Estado. También aseguró que, en la lucha legal que se avecina respecto al veto migratorio —y que probablemente se dirimirá en el Tribunal Supremo—, el Gobierno de Trump “acabará venciendo”. Aparentemente, a cualquier precio.

Fuente: ElConfidencial.com