Lo que logró Saúl: la admiración de Xabi Alonso y que a Rummenigge le valga un punto

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Saúl no estaba llamado a jugar aquel partido contra el Bayern. En realidad, había altas probabilidades de que a esa altura de temporada, allá por finales del mes de abril, ni siquiera estuviera ya en el Atlético de Madrid. Pero determinadas circunstancias muy específicas, algunas de ellas desgraciadas para el propio club, propiciaron que el canterano mantuviera finalmente su puesto en el equipo rojiblanco y que con el paso de los partidos y de los minutos jugados, llegase a anotar uno de los mejores goles de la máxima competición europea de clubes y ser considerado como indispensable para el Cholo Simeone.

Lo que logró Saúl: la admiración de Xabi Alonso y que a Rummenigge le valga un punto

En septiembre, cuando empezaba la temporada, ese que después confió su temporada a la calidad de Saúl, no sentía ni por asomo un aprecio por él tan exacerbado. El entrenador argentino siempre se ha caracterizado por contar al menos de inicio con los futbolistas más experimentados, los que ya suman una cantidad de minutos profesionales que pesan sobre las piernas. Las de Saúl estaban frescas. En su primera temporada se había hecho más famoso por su chilena contra el Madrid que por su participación en el equipo, que había sido poco más que testimonial. El chico de Elche, incluso antes de aquello, quería jugar en el Valencia. Y tras ver que de los primeros 1.080 minutos ligueros del siguiente año no había jugado más que 236, encontró una vía de escape en Londres, donde Mendes le había encontrado acomodo en el Arsenal.

Su salida hacia Inglaterra estaba encaminada, ya que a Jorge Mendes tampoco le interesaba tener a uno de los suyos pudriéndose en el banquillo. Pero entonce se lesionó Tiago Mendes para casi toda la temporada y Wenger se quedó sin Saúl… y Simeone no tuvo más remedio que tirar de él. Entonces pasó de ser titular en la eliminatoria de Copa del Rey contra el Reus a ser parte determinante para poner al Atlético en la final de la Champions League.

Resulta sorprendente, pues, cómo puede cambiar la vida de un futbolista por el hecho de que un compañero se lesione. A Simeone nunca le habría hecho falta ese chico al que tenía aprecio por su polivalencia, pero en el que no se atrevía a depositar el peso del centro del campo del Atlético. Puede que en el Arsenal hubiera hecho un final de campaña excelente, no hay por qué dudarlo, pero difícilmente habría alcanzado el nivel que adquirió en el Atleti ni se habría puesto el grito en el cielo, como de hecho se puso, cuando no entró en la lista de 23 para la Eurocopa. Y por supuesto, tampoco habría levantado la admiración del mundo entero y, particularmente, de Xabi Alonso.

Xabi Alonso y Saúl, en el Calderón (Gregorio López/Cordon Press).Xabi Alonso y Saúl, en el Calderón (Gregorio López/Cordon Press).

Como Iniesta y Modric

“No había jugado contra él y me sorprendió. No sólo por su capacidad de entender el juego, sino porque a veces a los centrocampistas les cuesta hacer lo que hacen a la perfección Iniesta o Modric, que es la conducción y traspasar líneas”, dijo el tolosarra en una reciente entrevista en ‘Marca’. Que le compare uno de los mejores mediocentros de la última década con Iniesta y Modric, aunque sea en un único detalle, ya es el mayor elogio que se le puede hacer a Saúl. Como dice Alonso, Saúl entiende el juego, una virtud reducida solo a una élite muy reducida de futbolistas y aprovecha sus cualidades técnicas para completar un repertorio exagerado para un chico de todavía 21 años.

¿Qué es entender el juego? Saber qué se requiere de sí mismo en cada momento del partido. Comprender que en beneficio del equipo debe situarse entre el lateral y el interior contrarios para limitar líneas de pase, dar el esfuerzo extra necesario para que su lateral nunca esté desasistido, darse cuenta de los espacios que se crean entre la delantera y la mediapunta y aparecer por sorpresa en ellos, encontrar el momento exacto para dar un determinado tipo de pase y elegir correctamente si hacerlo en largo o en corto. Todo ello es lo que hizo Saúl ante el Bayern y en otros muchos partidos con el Atleti, y es lo que Xabi le aprecia, además, por supuesto, de una depurada técnica individual que le permite hacer conducciones precisas como la que originó el gol al Bayern.

Ese mismo Bayern al que ahora nadie teme tanto como hace seis meses. Ese partido, esa eliminatoria, otorgó un estatus al Atlético de Madrid que no había tenido hasta entonces. Nadie le había apreciado seriamente haber jugado la final de Lisboa y haber estado a minuto y medio de ser campeón de Europa. Algunos pensarían que fue casualidad, pero el Atlético luchó de nuevo dos años después por otra Champions. No existe tanta casualidad que pueda originar semejante hito.

Karl-Heinz Rummenigge era uno de esos incrédulos e infravaloró al equipo de Simeone, llegando a insinuar que no merecía estar en cuartos de Champions. “Si uno repasa partidos como el del Atlético de Madrid y el PSV o el de Wolfsburgo contra el Gante se ve la diferencia de calidad frente a la Juventus, que ahora está eliminado. Eso es algo que hay que discutir en la UEFA. Hay escalafones que pueden servir de orientación”, dijo en marzo. Ahora, en su regreso a Madrid, confirmó que con un puntito se iría contento a casa: “Cualquier cosa distinta a una derrota es un buen resultado”, aseguró el director general del Bayern. Gracias a Saúl, hasta Rummenigge respeta ahora al Atleti.

Alineaciones probables

Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Saúl, Koke, Gabi, Carrasco; Griezmann y Gameiro.

Bayern Múnich: Neuer; Lahm, Boateng, Javi Martínez, Alaba; Xabi Alonso; Thiago, Vidal; Müller, Ribery; y Lewandowski.

Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia).

Estadio: Vicente Calderón.

Hora y TV: 20.45, ‘beIN Sports’.

Fuente: ElConfidencial – Deportes