Los 'mandarines' del Brexit: un equipo “inexperto” liderado por un eurófilo

05.04.2017 – 05:00 H. – Actualizado: 17 H. El euroescéptico David Davis, ministro británico del Brexit, será la cara visible de las negociaciones con ...
publicado por
ElConfidencial Noticias avatar photo
hace karma
0

05.04.201705:00 H. – Actualizado: 17 H.

El euroescéptico David Davis, ministro británico del Brexit, será la cara visible de las negociaciones con Bruselas para sacar al Reino Unido del bloque comunitario. Pero quien moverá realmente los hilos será un grupo de mandarines en Whitehall calificado como “inexperto” en negociaciones internacionales y sin conocimientos sobre “los entresijos del mundo bizantino” de la política de la UE. Y atención, todo liderado por un joven eurófilo llamado Oliver Robbins, un hombre completamente desconocido que reporta directamente a Theresa May. Cuando se pensaba que la ‘premier’ estaba dirigida por el ala más euroescéptica de su partido, May ha dado la sorpresa.

Vayamos por partes. El problema con el que se encontró el Gobierno de May al ser formado -en cuestión de días- el pasado verano, tras el repentino triunfo del Brexit y la dimisión de David Cameron, es que el grupo de mandarines que tenían más experiencia en este campo había sido recolocado tras la fallida negociación preBrexit del expremier.

Tom Scholar, mano derecha de Cameron, regresó al Tesoro y Sir Ivan Rogers, jefe de la delegación del Reino Unido en Bruselas, dimitió el año pasado al no contar con la confianza del nuevo Ejecutivo. Rogers también dejó su puesto como embajador británico ante la UE no sin advertir antes que se avecinaba un “Brexit duro”. En su lugar, fue nombrado Sir Tim Barrow mientras que Simon Case, un veterano del ministerio de Defensa, oficina de Irlanda del Norte y GCHQ (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), fue trasladado al Número 10 como director general para el Reino Unido-UE.

“Tendrán que hacer sus contactos muy rápidamente y Bruselas es un lugar muy diferente al que están acostumbrados”“Son personas altamente capaces, pero sin experiencia en este ámbito. Tendrán que hacer sus contactos muy rápidamente y Bruselas es un lugar muy diferente al que están acostumbrados”, aseguraba estos días una fuente diplomática a ‘The Times’.

¿Que sabemos del hombre clave?

Pero, ¿qué se sabe de Robbins, el hombre clave en las negociaciones? Aunque desde Londres y la UE insistieron en que los contactos como tal no existirían hasta que se activara formalmente el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo cierto es que el hombre de confianza de la primera ministra británica ha mantenido desde verano varias reuniones en Roma, París, Berlín o Bruselas.

Robbins es un funcionario no un político, y su trabajo durante los próximos dos años será actuar como puente entre May y el resto de los líderes europeos marcando la hoja de ruta que pueda ser aceptable en términos de un acuerdo para Francia, Alemania y los otros 25 estados miembros. “Quizá sea la persona más pro-europea que conozco”, señalaba al rotativo una personas de su círculo más próximo.

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, sostiene la carta de May para notificar la activación de Artículo 50. (Reuters)Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, sostiene la carta de May para notificar la activación de Artículo 50. (Reuters)

Su carrera en Whitehall, donde están todos los ministerios, ha sido hasta ahora extremadamente rápida y prometedora. El mandarín, un protegido de Jeremy Heywood, secretario de gabinete, ha pasado por el Tesoro, Downing Street, GCHQ y más recientemente por Interior. Fue allí donde conoció a May cuando ésta estaba al frente del ministerio.

Sus críticos, sin embargo, señalan sus carencias en dos áreas claves: no cuenta con experiencia en negociaciones internacionales y desconoce los entresijos de los despachos de Bruselas. En definitiva, estaría más acostumbrado a lidiar con ministros difíciles del Reino Unido que con países difíciles.

“Las conversaciones tendrán éxito si son aburridas y técnicas y dejan a Robbins hacer su trabajo”Por otra parte, también está el problema de cómo está planteado ahora el organigrama. Robbins depende directamente May, pero al mismo tiempo es el funcionario de más alto rango en el ministerio del Brexit, del que está al frente Davis. Aunque el ministro del Brexit es conocido por “ser un hombre muy complicado para trabajar con él”, de momento su relación con Robbins es buena. Pero se da por hecho que en los próximos dos años entre el euroescéptico de Davis y May, quien hizo campaña por la permanencia, habrá más de un enfrentamiento. Y en ese caso, el gran sherpa podría quedar atrapado. “Tiene efectivamente dos jefes, y eso está bien cuando ambos están de acuerdo, pero las negociaciones serán muy complicadas y habrá momentos de mucha tensión”, asegura una fuente de Whitehall.

Hasta ahora, Davis ha impresionado a los funcionarios de su ministerio por su comprensión de los detalles y la forma en que ha desarrollado la postura negociadora del Gobierno. Pero algunos dicen que es impredecible y propenso a dar espectáculos en público. En definitiva, tal y como señala un mandarín, “las conversaciones tendrán éxito si son aburridas y técnicas y dejan a Robbins hacer su trabajo”.

Fuente: ElConfidencial.com