Música pop y fútbol: la radio de Irak que desafía al Estado Islámico

26.09.2016 – 05:00 H. Hay otras formas, además de las armas, de combatir al Estado Islámico. Bajo esta premisa un grupo de jóvenes activistas de Mosul, ...
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26.09.201605:00 H.

Hay otras formas, además de las armas, de combatir al Estado Islámico. Bajo esta premisa un grupo de jóvenes activistas de Mosul, ‘capital’ del Califato en Irak, le ha declarado la guerra a los yihadistas desde las ondas. Programas de música pop comercial, canciones árabes, informativos, programas de deportes, consejos de salud y belleza se pueden escuchar clandestinamente en las casas de Mosul a través de la radio libre Al Ghad, una emisora independiente que ha desafiado a Daesh.

La idea nació poco después de que cayera en manos del ISIS la segunda ciudad más grande de Irak. Mohamed al Muslavi (nombre falso), director ejecutivo de Al Ghad, nunca podrá olvidar como el ejército iraquí huyó en estampida del asalto de los yihadistas, sin oponer la más mínima resistencia. “En realidad, Daesh no planeaba tomar la ciudad. No eran más de 400 combatientes frente a 60.000 soldados que estaban desplegados en Mosul. Los yihadistas capturaron el Banco Central alrededor de las 3.00 AM (hora local), del 10 de junio de 2014, y entonces el Ejército se batió en retirada. Los primeros en huir, entregando uniformes y armas, fueron los generales. Incluso, a los civiles que estábamos huyendo en coche nos obligaron a salirnos de la carretera para dejar libre el paso a las tanquetas y camiones militares”, critica Mohamed sin poder evitar su indignación.

No todos los presentadores son anónimos. Algunos, como Mohamed Al Zakaria no temen dar su nombre. ‘Decidí revelar mi identidad para romper con el miedo’, explicaEl director de la radio libre pide mantener la máxima discreción y no revelar nombres ni la ubicación para no poner en peligro a su equipo. Lo más difícil fue instalar la emisora de radio “El equipo técnico tuvo que acercarse a una distancia de dos o tres kilómetros del frente, donde había francotiradores para instalar las antenas y trasmisores. Tardamos más de 14 horas y a la 1.00 am, del 1 de marzo de 2015, emití el primer mensaje desde el frente: Escúchanos en radio Al Ghad, tu radio en Mosul”, recuerda Mohamed.

Desde entonces los programadores y técnicos de radio del ‘Califato’ han intentado sabotearles la emisora por lo que han cambiado varias veces de frecuencia para poder seguir emitiendo sus programas. “Pero ahora somos nosotros quienes bloqueamos a Al Bayan (la radio del ‘Califato’) y emitimos nuestros programas en su frecuencia”, manifiesta triunfante Mohamed.

La radio empezó con tres programas que emitían cada dos días. Ahora, Al Ghad ofrece 16 programas diarios, algunos en vivo, entre los que incluye una tertulia sobre el Islam. El programa, conducido por un erudito musulmán, realiza una revisión del Islam y la ideología de Daesh. “Incluso, a veces, algún yihadista se ha atrevido a llamar y discutir su punto de vista”, detalla Mohamed. Pero la mayoría de veces, las llamadas que reciben por parte de los seguidores del ISIS son amenazas: “Nosotros somos la victoria, y vamos a ir a destruiros”, reproduce Mohamed. “Pero con sus amenazas lo que conseguimos somos más oyentes”, agrega.

Milicianos del ISIS sobre un vehículo en una calle de Mosul, 'capital' del Califato en Irak, en julio de 2014 (Reuters).Milicianos del ISIS sobre un vehículo en una calle de Mosul, ‘capital’ del Califato en Irak, en julio de 2014 (Reuters).

La visita a los estudios de grabación -ubicados en una ciudad del Kurdistán iraquí- coincide con un programa en directo sobre medicina alternativa. Con una música oriental relajante de fondo, un experto en salud explica a los oyentes de Mosul los beneficios que tiene el zumo de limón para los problemas de riñón o recomienda el consumo mesurado de carne de vaca para personas con problemas asmáticos. “En Mosul hay una gran carestía de medicinas, y los fármacos que se encuentran se venden a precios desorbitados, por lo que muchos han tenido que recurrir a remedios caseros para tratar las dolencias y enfermedades”, explica Mohamed.

La mayor satisfacción del equipo de radio Al Gada es haber establecido un puente de comunicación entre los habitantes de Mosul, sometidos al aislamiento social impuesto por el Daesh, y el exterior. “Es muy difícil poder comunicarse. Apenas hay cobertura de teléfono móvil en todo la ciudad y ahora, además, los yihadistas han bloqueado el acceso a internet. Nos llaman oyentes de fuera de Mosul, pero que tiene familiares dentro, y de esta manera pueden comunicarse con sus seres queridos porque los están escuchando”, explica Mohamed.


Ethel Bonet. Beirut

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No todos los presentadores son anónimos. Algunos, como Mohamed Al Zakaria no temen dar su nombre. “Decidí revelar mi identidad para romper con el miedo”, expresa Al Zakaria, que estrenó su programa sobre la cultura y tradiciones en Mosul hace unos días y cosechó un gran éxito. “Durante los 5 primeros minutos estaba un poco asustado, me faltaba confianza en mí mismo, pero después cuando empezó a subir el ranking de audiencia todo fluyó”, explica este licenciado en la Escuela de Artes de Mosul, y veterano activista. El programa también fue trasmitido en vivo por Internet. “Tuvimos 100.000 visitas y 1300 comentarios en nuestra página de Facebook (Alghad-FM)”, recalca el presentador.

Zeinab presenta un programa de tertulias por las mañanas. Hace cinco meses que esta periodista, que antes trabajaba en un periódico local de Mosul, decidió unirse al equipo de Al Ghad. En el “Espejo del alma” participan tertulianos y también oyentes, la mayoría mujeres. “A veces cuando me llama algún oyente desde Mosul se corta la llamada y yo les vuelvo a llamar desde el estudio porque quiero ayudarles”. “Es muy valiente lo que hacen los oyentes. Romper con el miedo, atreverse a hablar, revelar sus sentimientos, compartir emociones…todo esto hace que cada día me sienta más orgullosa con mi trabajo”, expresa Zeinab.

A nivel personal, una de las historias que más le llegó fue el de una mujer que después de más de 20 años casada decidió dejar a su marido y estaba pasando grandes apuros económicos. “Fue increíble. Empezaron a llamar un montón de oyentes que querían darle consejo e incluso le ofrecieron dinero. Esta historia me llegó al corazón”, reconoce Zeinab.

La chispa de la resistencia

Trabajar como locutor en la radio Al Ghad es un acto de militancia y escucharla, de resistencia. Poco a poco, los habitantes de Mosul han ido perdiendo el miedo al grupo yihadista y algunos han empezado a desafiar los mandatos de Abu Baker Al Baghdadi. El pasado mes de junio aparecieron unas pintadas con la letra “m” en caracteres árabes en muros en Mosul. La “m” es la primera letra de la palabra “Muqawama(resistencia, en árabe). Este pequeño acto de rebeldía ha encendido la chispa en la ciudad de Mosul. 

Una activista local explica a El Confidencial que hace unas semanas una mujer que no iba estrictamente vestida como ordena el ISIS fue detenida en la calle por la policía moral o Hisba y la gente que estaba alrededor la defendió y se enfrentó a los agentes. También cuenta el caso de una profesora que empezó a animar a los padres de los alumnos a que no llevaran a sus hijos a la escuelas del ‘Califato’ o le han llegado testimonios de gente que se ha negado a donar sangre a combatientes yihadistas. “Estas acciones son importantes, demuestran que la gente de Mosul está harta de Daesh. Hasta ahora se había criticado a los habitantes de Mosul de ser partidarios del ISIS, pero la opinión pública iraquí está cambiando, se ha dado cuenta que los mosulíes rechazan a los yihadistas”, advierte la activista.

Pero, por desgracia, los “rebeldes” de Mosul han pagado caro su acto de resistencia. En julio el ISIS ejecutó a seis miembros del movimiento “M” públicamente y colgó el video de la ejecución en las redes sociales.

Fuente: ElConfidencial.com