Simeone rota con Torres porque no se puede permitir tenerle descontento

19.10.2016 – 05:00 H. El camino que va de equipo peleón a referente del fútbol europeo requiere una serie de adaptaciones, desde la más obvio, que es ...
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19.10.201605:00 H.

El camino que va de equipo peleón a referente del fútbol europeo requiere una serie de adaptaciones, desde la más obvio, que es cambiar a los jugadores y al técnico por otros mejores, hasta pequeños detalles de adaptación al medio y a las nuevas expectativas. El Atlético de Madrid de ahora tiene un equipo superior a cualquiera de hace una, dos o tres décadas, un conjunto técnicamente capaz, equilibrado y profundo, pues en el banquillo hay piezas de altísimo valor dispuestas a salir si la ocasión lo requiere. 

Los suplentes, y más cuando se habla de estos niveles, son tigres presos en diminutas jaulas. No pueden estar cómodos sin más, no aceptan fácilmente ser relegados porque se saben muy buenos y, normalmente, tienen la autoestima alta para considerar que ellos, y no los que están jugando, serían la decisión acertada. Y esto, que es ley de vida, es un problema a modular. Tener a un jugador como Fernando Torres de suplente es siempre difícil. Él, lo ha dicho en diversas ocasiones, querría jugar. Como cualquiera. No hay quejas, ni declaraciones muy altisonantes, no se le verán golpes en el banquillo ni desplantes, pero no por eso el Cholo Simeone deja de saber que la ambición, en un hombre de su lustre, está siempre ahí. 


Jesús Garrido

A Fernando Torres le comunicaron la noticia de la renovación a la baja (en años) del Cholo justo antes de atender a la prensa en un acto publicitario y prefirió no opinar hasta que no sea oficial

Por eso entiende que, de vez en cuando, debe de concederle su espacio, darle su importancia. La élite de los entrenadores tiene que pensar en tácticas y estrategias, pero entre sus funciones también está saber tener a la plantilla enchufada y con ganas, casi como si de militancia se tratase. Simeone lo vio hace poco con Carrasco. Estaba jugando poco, menos de lo que le gustaría, y empezaba a pensar que su puesto no era el de titular en los días grandes sino en jornadas de menos interés. El Cholo detectó el problema y le puso contra el Bayern. Mano de santo. 

Con Torres no va a ser lo mismo, porque hay algunas piezas en su zona que le están funcionando demasiado bien, pero sí que pretende darle espacio para lucirse. Por eso contra el Rostov será titular por delante de Gameiro. Es la única rotación prevista, todo lo demás será como contra el Granada, y bien podría repetir también el francés, pero Simeone prefiere darle un poco de oxígeno a un jugador que, a nadie se le esconde, es especial. 

De hecho, pocos saben esto mejor que el técnico rojiblanco. En sus casi cinco años en el banquillo del Atlético -y ya antes cuando era jugador- ha sido reverenciado siempre ¿su único momento en duda? cuando no entró del todo en sintonía con Fernando Torres. Es lo que tiene ser un icono. Eran esos momentos en los que el club no tenía claro si renovar o no al fuenlabreño, canterano y emblema, porque el técnico no terminaba de verle en la plantilla del año siguiente. No hubo tragedia, entre otras cosas porque Torres demostró con goles y buen juego que tenía espacio en la plantilla, pero durante unas semanas la grada se enrareció ante la necesidad de elegir entre dos lealtades que en ese momento colidían. 

Torres, contra el Bayern (Reuters)Torres, contra el Bayern (Reuters)

Aprendido esto, Simeone captó el mensaje. No es lo mismo sentar a Correa o a los chicos que vienen del filial que hacerlo con Torres. Pocos preguntaban sobre Saúl cuando en su primera temporada no gozaba de minutos, o de Oliver el pasado año. No es lo mismo, en esos casos la jerarquía es cristalina: bien está lo que hace el Cholo. La afición, sin embargo, no lo tiene tan claro con el Niño. En una grada que se mueve por los sentimientos más que por nada, recurso explotado con acierto por el entrenador, pocos generan más sensaciones que aquel chaval rubio, largo como un domingo sin fútbol y con pinta de imberbe que apareció cuando el club estaba en el infierno de la Segunda División. Sí, luego se fue, se hizo hombre, entró en el imaginario de otro enorme club como es el Liverpool… no importa, ver a Torres para un atlético es volver a retomar aquella emoción de la primera vez. 

Rostov, rival a ganar

Los atléticos fueron a las finales de Lisboa y Milán con las ganas de ser campeones de Europa. en El sueño, que se repetía con frecuencia, quien marcaba el gol era Torres. Por todo eso, porque la comunión del club con la grada es importante, y por el simple hecho de que siempre es bueno tener en posición de alerta a un jugador como el fuenlabreño, en Rostov le toca a él. 

No es el compromiso soñado. Rostov es una ciudad en el sur de Rusia en la que no hay ni tradición, ni ambiente ni nada de todas esas cosas que hacen de un partido una gran oportunidad. Para quien no tiene muchos minutos, sin embargo, es tan buena como cualquiera. Salir a demostrar lo que hay, a reivindicarse contra un conjunto que, irremediablemente, esperará atrás e intentará que pasen los minutos lo más rápido posible. La única esperanza es que el reloj vuele. 


Alonso Castilla

El entrenador argentino se opuso al acuerdo casi cerrado entre club y jugador antes de la final de Milán, y finalmente Fernando Torres renueva por una sola temporada

Torres, previsiblemente, no tendrá muchos espacios. Deberá jugar sin una de sus características esenciales, esa capacidad de desafiar al rival a golpe de zancada, buscando las espaldas para quedar solo ante el portero. Le quedarán el resto de recursos, ese juego de espaldas y su capacidad para incordiar a los centrales, que ven en él siempre un peligro. Junto a él, por si no fuese suficiente, Griezmann, Correa, Carrasco, Koke… 

El partido no tendría que ser problema, pero más vale no confiarse. Lo conseguido brillantemente contra el Bayern, una victoria que acerca a un importante liderato del grupo, se puede perder en una mala tarde en Rusia. Y eso el Atlético no se lo puede permitir

Alineaciones probables

Rostov: Dzhanáev; Kudriashov, Navas o Gueye, Terentiev, Granat, Mevlia; Gatskan, Yeroshin o Kalachov, Noboa; Azmun y Poloz.

Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Correa, Gabi, Koke, Carrasco; Griezmann y Fernando Torres.

Árbitro: Daniele Orsato (Italia).

Estadio: Olimp 2 (15.000 espectadores).

Hora: 20.45 (21.45 hora local).

Fuente: ElConfidencial – Deportes