Trump en la Casa Blanca: 15 días que estremecieron al mundo

05.02.2017 – 05:00 H. – Actualizado: 9 H. Un día antes de convertirse en el presidente número 45 de Estados Unidos, un radiante Donald Trump se subió ...

05.02.201705:00 H. – Actualizado: 9 H.

Un día antes de convertirse en el presidente número 45 de Estados Unidos, un radiante Donald Trump se subió al escenario colocado en las escalinatas del monumento a Lincoln para tomar el testigo de las estrellas ‘country’ Toby Keith y Lee Greenwood. “Este país cambiará, os lo prometo. Y haremos a América grande otra vez, más grande que nunca”, clamó el magnate neoyorquino ante un público entregado.

Horas más tarde, ya investido como sucesor de Barack Obama, Trump firmó su primera orden ejecutiva, que sentaría las primeras bases de demolición al plan médico que había abanderado su predecesor: el ‘Obamacare’. Han pasado apenas dos semanas desde que el republicano entró en la Casa Blanca y revolucionó la política estadounidense.

La primera acción como presidente fue firmar una orden ejecutiva, de una sola página, en la que pide a las instituciones que “alienten el desarrollo de un mercado abierto y gratuito” en materia de sanidad, iniciando su promesa de suprimir el ‘Obamacare’. Sería la primera de las seis órdenes ejecutivas que ha firmado ya, un ritmo que le lleva a alcanzar las nueve firmadas por Roosvelt en sus 100 primeros días de gobierno.

Día 2 y 3: Ataques a los medios (21 y 22 de enero)

El presidente siguió usando su cuenta personal de Twitter para lanzar críticas contra la prensa. En su visita a la sede de la CIA, Trump utilizó el micrófono para advertir a los periodistas: “Este es el primer lugar al que he venido como presidente porque, como sabéis, tengo una guerra en marcha con los medios”. Ese mismo día, Sean Spicer se estrenaba como portavoz de la Casa Blanca para pronunciar un vehemente discurso sobre el papel de la prensa. “La falta de honestidad de los medios está haciendo mucho más difícil la tarea de unir al país”, afeó a los periodistas.

Día 4 y 5: Fin al acuerdo TTP (23 y 24 de enero)

En su primera jornada completa de trabajo, Trump firmó una nueva orden ejecutiva para retirar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés). A ello le sumó dos medidas ejecutivas: una para congelar las contrataciones del gobierno federal y otra para suprimir los fondos federales a ONG que fomenten el aborto en el extranjero. La salida del TPP borraba así otro de los logros de la Administración Obama, un tratado firmado con otros 11 países que representan el 40% de la economía mundial.

El 24 de enero llegaba una nueva orden ejecutiva, con la que resucitaba los proyectos de construcción de dos oleoductos que habían sido frenados por el Gobierno anterior debido a su impacto medioambiental. “El ecologismo está fuera de control”, concluyó Trump.

Una encuesta publicada el lunes 23 por Gallup revela que Donald Trump es el presidente estadounidense con peor índice de aprobación a su entrada a la Casa Blanca, con una valoración inferior a dos de los últimos tres republicanos que gobernaron el país: George W. Bush y Ronald Reagan.

Día 6 y 7: Las relaciones con México se tensan (25 y 26 de enero)

La siguiente orden ejecutiva de Trump recuperaba la promesa estrella que le aupó a la Casa Blanca: la construcción de un muro entre México y Estados Unidos. “Esto bloqueará el flujo de drogas, crimen e inmigración ilegal a los Estados Unidos”, concluyó Spicer. La estampa del presidente aseguraba un incremento de los recursos para las patrullas fronterizas y garantizaba las deportaciones. El presidente, en una entrevista a la cadena ABC, volvió a recordar que sería México quien abonase “de alguna forma” el coste de la obra, que según varios analistas tendría un coste de entre 15.000 y 25.000 millones de dólares.

La indignación del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, se tradujo al día siguiente con la suspensión del encuentro que ambos mandatarios iban a mantener el pasado martes. Una semana después, AP publica una transcripción telefónica en la que recoge la amenaza de Trump de enviar el ejército a la frontera para frenar a los ‘bad hombres’ mexicanos.

“Tenéis unos cuantos ‘bad hombres’ ahí abajo. No estáis haciendo lo suficiente para detenerlos. Creo que vuestro ejército tiene miedo. Nuestro ejército no, así que podría enviarlo ahí abajo para que se ocupe de ello”, le habría dicho el dirigente republicano a su homólogo mexicano. El Gobierno de Peña Nieto, sin embargo, tachó la conversación de “sinsentido y mentira”.

Día 8: Veto migratorio (27 de enero)

De nuevo a golpe de rúbrica, Donald Trump sorprendió con una de sus decisiones más polémicas: prohibir la entrada a Estados Unidos de refugiados e inmigrantes procedentes de siete países musulmanes. (Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen). El veto migratorio corresponde a una orden judicial que impide la entrada temporal a los refugiados, excepto si provienen de Siria, para los cuales se aplicará un veto indefinido. La medida provocó las protestas masivas en varias ciudades y las sentencias adversas de 16 fiscales judiciales que condenaron su veto y lo consideraron ‘inconstitucional’. Justificando la aplicación de esta orden, que aún sigue en vigor aunque se han paralizado temporalmente las deportaciones, el nuevo presidente dejó un mensaje en su canal de comunicación predilecto, Twitter: “Nuestro país necesita fronteras sólidas y un escrutinio extremo, AHORA. Miren lo que está sucediendo en toda Europa y, ciertamente, en el mundo —¡un lío terrible!—”.

Día 9: Carga contra la prensa escrita (28 de enero)

Las primeras reacciones al veto migratorio de Trump no se hicieron esperar y este último sábado de enero estuvo marcado por las primeras detenciones de refugiados tras su decreto. Pero al margen de las reacciones por esta orden incendiaria, el magnate se dedicó a publicar por su cuenta personal de Twitter su latente enemistad con dos de los periódicos más importantes de Estados Unidos, ‘New York Times’ y ‘Washington Post’. De esta forma, a través de la citada red social, acusó a ambos periódicos de ser “deshonestos“: “El errático ‘New York Times’ se ha equivocado conmigo desde el principio. Primero dijo que perdería las primarias y luego las elecciones generales. ¡NOTICIAS FALSAS!”.

Y continúa: “La cobertura de noticias sobre mí tanto del ‘New York Times’ como del ‘Washington Post’ ha sido tan falsa e irritante que el ‘Times’ de hecho se disculpó ante la disminución de suscriptores y lectores. Ellos se equivocaron conmigo desde el principio y todavía no han cambiado de dirección; no lo harán, DESHONESTOS”, sentenció Trump sin explicar la razón por la que atacó de nuevo a la prensa estadounidense.

El presidente dedicó la agenda de este sábado 28 de enero a limar asperezas con el presidente ruso, Vladímir Putin, con el cual acordó mantener “contactos personales regulares” y cooperar en Siria para derrotar al autodenominado Estado Islámico.

Día 10: Responde a dos senadores (29 de enero)

La firma de la nueva orden ejecutiva de Trump ese fin de semana dejó espacio para muchas críticas, como la procedente de los senadores republicanos de Arizona y Carolina del Sur, John McCain y Lindsey Graham respectivamente, que emitieron un comunicado advirtiendo del peligro de la entrada en vigor de esta prohibición: “Tememos que esta orden ejecutiva se convierta en una herida autoinfligida en la lucha contra el terrorismo” y que además “pueda promover el reclutamiento de terroristas”.

Donald Trump no tardó en reaccionar a esta advertencia y respondió con cierta ironía a los senadores a través de Twitter considerando “incorrecta” su declaración conjunta y remarcando su débil política en materia de inmigración. Además, según el presidente, “los senadores deberían concentrar sus energías en el Estado Islámico, la inmigración ilegal y la seguridad fronteriza en lugar de buscar siempre el inicio de la Tercera Guerra Mundial“.

Sin mostrar signo alguno de dar marcha atrás en su medida migratoria, Trump utilizó de nuevo Twitter para defenderse de cualquier crítica y argumentando la necesidad de su orden para hacer a Estados Unidos “un país seguro de nuevo”.

Día 11 y 12: Releva a Sally Yates (30 y 31 de enero)

Ese lunes relevó del cargo a la que era hasta ese momento fiscal general Sally Yates. En un comunicado, la Casa Blanca aludió a la debilidad de la fiscal, en lo que a seguridad fronteriza se refiere, para conformar el despido y a su “traición” al Departamento de Justicia por “negarse a cumplir una orden diseñada para proteger a los ciudadanos de Estados Unidos”.

El presidente no reparó en despidos y también echó al director del Servicio de Inmigración, Daniel Ragsdale y colocó en el puesto a Thomas Homan, que desde 2013 estaba al frente de la división del ICE encargada de las deportaciones.

Día 13: Neil Gorsuch apunta al Tribunal Supremo (1 de febrero)

Los más madrugadores de este primer día de febrero desayunaron con el nuevo anuncio de Trump. Esta vez el magnate anunció su nominación para ocupar la vacante en el Tribunal Supremo. El presidente de EEUU ha elegido a Neil Gorsuch, un juez de 49 años que destaca por ser conservador y un defensor de los “valores tradicionales”.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos emite fallos sobre cuestiones de importancia nacional, y también sobre cuestiones clave en el área internacional, como el estudio de la nueva orden migratoria de Trump.

Día 14: Cuelga al líder australiano (2 de febrero)

Lejos de tener una charla distendida, Donald Trump mostró su enfado al primer ministro de Australia, Malcom Turnbull, respecto a los 1.250 refugiados que Barack Obama se comprometió a acoger en Estados Unidos. De tal modo que tachó el acuerdo como “el peor de la historia” y acusó al país oceánico de querer exportar al “próximo atacante de Boston”.

Donald Trump sacó una conclusión negativa de la conversación que mantuvo con el líder de Australia y admitió que para él “había sido la peor de lejos” respecto a las cuatro que conversaciones anteriores como la de Vladimir Putin o Merkel. Tal era su enfado que, según el diario ‘The Washington Post’, no dio lugar a réplica y colgó a Malcom Turnbull, dando por terminada una conversación de 25 minutos de la que se esperaba que debía durar una hora.

Día 15: Sanciones a Irán (3 de febrero)

Las primeras sanciones de la Administración Trump se impondrán a Irán. El Departamento del Tesoro de EEUU responde así a las pruebas de nuevos misiles por parte del régimen de Teherán, que, según los servicios de inteligencia de Alemania (los primeros en dar la voz de alarma), tendrían capacidad para llevar una carga nuclear. Las multas están dirigidas a ciudadanos y entidades iraníes presuntamente implicadas en el suministro de material para esta prueba.

“La acción de hoy es parte de los esfuerzos en marcha por parte del Tesoro para contener la actividad maligna de Irán en el extranjero”, explicó John Smith, director en funciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro. Estados Unidos justifica que las maniobras militares no forman parte del acuerdo nuclear alcanzado con Irán en 2015.

Fuente: ElConfidencial.com