Obispos africanos luchan contra el hambre y la sequía que azota la región del Sahel

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DAKAR, 21 Feb. 17 (ACI).- Obispos de diferentes países del Sahel –región desértica africana que separa el norte de África del África subsahariana– comenzaron hoy una reunión en Dakar (Senegal), para analizar los diversos problemas que afectan a su población.

Se trata de la reunión anual del Consejo de Administración de la Fundación Juan Pablo II para el Sahel que, confiada desde su nacimiento en 1984 al Pontificio Consejo Cor Unum, ahora se encuentra bajo la competencia del nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

En el Consejo de Administración participa el Secretario delegado del Dicasterio, Mons. Giampietro Dal Toso, en calidad de observador de la Santa Sede, y el Nuncio Apostólico en Senegal, Mons. Michael Wallace Banach. En el transcurso de la reunión, que finalizará el sábado 25 de febrero, se examinarán los proyectos impulsados por la Fundación que aún están pendientes de recibir financiación.

En este sentido, cabe recordar que en 2016 recibieron una financiación total de 550 mil dólares 43 proyectos en 6 países. Hasta el año 2015, se han financiado cerca de 3.200 proyectos con un valor total de más de 37 millones dólares.

Con la colaboración concreta de la Conferencia Episcopal Italiana, de la Conferencia Episcopal Alemana y de la Iglesia local, la Fundación realiza, en nombre del Santo Padre, proyectos contra la desertización y para la gestión y el desarrollo de la unidad agrícola.

Estos proyectos persiguen la construcción de pozos de agua dotados de sistemas de bombeo y potabilización. El objetivo es garantizar a la población el acceso a agua potable y aumentar la eficacia de las áreas agrícolas mediante una mejor gestión de los recursos hídricos. Asimismo, el desarrollo de energías renovables es otro de los puntos que se trata de desarrollar.

Países como Burkina Faso, Cabo Verde, Chad, Gambia, Guinea Bissau, Mali, Mauritania, Níger y Senegal se están viendo beneficiados por estos proyectos. La Fundación se ocupa, además, de formar a personal técnico especializado que se encargue del funcionamiento de estas infraestructuras.

A lo largo de los años, la Fundación, gracias a estas iniciativas que favorecen la cooperación, también ha sido capaz de facilitar el diálogo interreligioso. De hecho, la mayor parte de los beneficiados de los proyectos son personas de religión musulmana.

Los últimos datos del Índice de Desarrollo Humano indica que de entre los 20 países situados al final de la lista de desarrollo humano, 19 pertenecen al continente africano, 7 de los cuales se encuentran en el Sahel.

Además de las crisis alimentarias y el agotamiento de los recursos naturales, las poblaciones del Sahel sufren la violencia perpetrada por numerosos grupos extremistas.

El Sahel, cuyo nombre en árabe significa “frontera”, limita el desierto del Sáhara y las sabanas africanas. Es considerada la frontera natural entre el norte de África y el África subsahariana.

Se extiende de este a oeste del continente africano: desde el mar Rojo hasta el océano Atlántico. En esta región, que ocupa aproximadamente unos 4 millones de kilómetros cuadrados, millones de personas viven en situación de extrema pobreza azotadas por la hambruna y un clima desértico extremo.

Asimismo, la región sufre los efectos de la falta de capacidad de los estados para ejercer su soberanía efectiva sobre el territorio, lo que se traduce en la proliferación y la impunidad de diversos grupos terroristas yihadistas y de bandas de criminales dedicadas al tráfico de drogas aprovechando las redes internacionales del narcotráfico, que tienen en esta región su punto de entrada hacia Europa.

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— ACI Prensa (@aciprensa) 20 de enero de 2017

 

Fuente: AciPrensa