Papa Francisco a los sacerdotes: “El diablo siempre entra por el bolsillo”

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VATICANO, 01 Abr. 17 (ACI).- En audiencia con la Comunidad del Pontificio Colegio Español San José de Roma, el Papa Francisco recordó a los sacerdotes que “el diablo siempre entra por el bolsillo”.

El Santo Padre alentó también a los sacerdotes a abandonar las cosas del mundo para seguir a Cristo, y no darle la espalda como hizo el joven rico del Evangelio.

En el encuentro participó el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Cardenal Ricardo Blázquez.

Francisco articuló su discurso en torno a las palabras de Jesús: “amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas”.

Amar de todo corazón

“Amar de todo corazón significa hacerlo sin reservas, sin dobleces, sin intereses espurios, sin buscarse a sí mismo en el éxito personal o en la carrera”, señaló. “La caridad pastoral supone salir al encuentro del otro, comprendiéndolo, aceptándolo y perdonándolo de todo corazón. Eso es caridad pastoral”.

Para poder crecer en esa caridad pastoral es necesario hacerlo en comunidad. “El Señor nos llamó para ser una comunidad, de modo que esa caridad congregue a todos los sacerdotes con un especial vínculo en el ministerio y la fraternidad. Para ello se necesita la ayuda del Espíritu Santo, pero también el combate espiritual personal”.

En este sentido, el Papa llamó a “superar el individualismo, vivir la diversidad como un don, buscando la unidad del presbiterio, que es signo de la presencia de Dios en la vida de la comunidad”.

“De ese modo, reunidos en nombre del Señor, especialmente cuando celebran la Eucaristía, manifiestan incluso sacramentalmente que él es el amor de su corazón”.

Amar con toda el alma

“Amar con toda el alma es estar dispuestos a ofrecer la vida. Esta actitud debe persistir en el tiempo, y abarcar todo nuestro ser”, continuó.

“La formación de un sacerdote no puede ser únicamente académica, aunque esta sea muy importante y necesaria, sino que ha de ser un proceso integral, que abarque todas las facetas de la vida”.

El Pontífice insistió en que eso no quiere decir que la formación tenga poca importancia, sino que “la formación ha de servirles para crecer y, al mismo tiempo, para acercarse a Dios y a los hermanos. Por favor, no se conformen con conseguir un título, sino sean discípulos a tiempo completo”.

Además, advirtió contra el academicismo clerical, porque “de ahí nacen todas las ideologías que apestan a la Iglesia, de un signo o de otro”.

El Papa citó cuatro columnas que tienen que tener la formación sacerdotal: formación académica, formación espiritual, formación comunitaria y formación apostólica. “Las cuatro tienen que interactuar. Si falta una de ellas, ya empieza a renquear la formación y termina paralítico el cura. Así que, por favor, las cuatro juntas e interactuándose”.

Amar con todas las fuerzas

“Jesús nos recuerda que allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón, y que es en nuestras pequeñas cosas, seguridades y afectos, donde nos jugamos el ser capaces de decir que sí al Señor o darle la espalda como el joven rico”.

Los sacerdotes, dijo el Papa, “no se pueden contentar con tener una vida ordenada y cómoda, que les permita vivir sin preocupaciones, sin sentir la exigencia de cultivar un espíritu de pobreza radicado en el Corazón de Cristo que, siendo rico, se ha hecho pobre por nuestro amor o, como dice el texto, para enriquecernos a nosotros”.

El Papa Francisco recibió a la delegación del Pontificio Colegio Español de Roma por sus 125 años. Desde su fundación, el 1 de abril de 1892, por el Colegio Español han pasado 3.500 sacerdotes, de los cuales 128 fueron luego nombrados obispos.

Este Colegio cuenta en el presente curso académico con 72 alumnos, procedentes de 42 diócesis diferentes.

El Colegio Español se fundó por iniciativa del Beato Manuel Domingo y Sol, con la intención de renovar científica y disciplinariamente al clero español.

Sin haber perdido ese espíritu fundacional, el objetivo del Colegio hoy es “procurar un clima espiritual, científico y material apto para la convivencia de los sacerdotes y seminaristas españoles que vienen a Roma, designados por sus Obispos, con el fin de realizar estudios superiores eclesiásticos y completar su formación cerca de la Santa Sede”, como se indica en su Reglamento.

El Beato Domingo y Sol fundó también la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, asociación cuya misión es la formación, acompañamiento y sostenimiento de las vocaciones de la Iglesia y que se encarga de la administración del Pontificio Colegio Español.

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— ACI Prensa (@aciprensa) 8 de marzo de 2017

 

Fuente: AciPrensa