Bajos niveles de conciencia.

Poco me hace grato, mencionar que… muchas de las historias que escuchamos todos los días por parte de nuestros amigos, compañeros, colegas y conciudadanos, ...
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Alfonso  Gómez  avatar photo
hace karma
2,15

Poco me hace grato, mencionar que… muchas de las historias que escuchamos todos los días por parte de nuestros amigos, compañeros, colegas y conciudadanos, no entran en correspondencia con ningún ánimo. Esto lo digo a fracción de que cada vez más ojos miran el deterioro constante hacia la normatividad natural de la vida; y ¿por qué digo natural? Porque personalmente siento el ataque directo al igual continuo a la humanidad por parte de la misma, esto me hace pensar en el tiempo y dedicación que hemos gastado en odio, mentira, banalidades y todas aquellas acciones que están privadas de la razón. Hasta este punto podemos recordar lo que Plauto afirmaba y más tarde recordaba Hobbes , homo homini lupus.

 

En este y otros sentidos recuerdo lo que Sartre trataba de explicarnos con su singular literatura en: La cámara, donde comienzo a pensar en la enfermedad de Pedro como una analogía pertinente para explicar nuestra relación como ciudadanía, que por efectos de esa enfermedad la sociedad está comenzando a adaptarse a ésta como si fuese su estado natural. Sin pretensión alguna podría decir que la causalidad presentada a esta enfermedad es la segregación cada vez más profunda de los habitantes de este país. Para esta problemática es claro que el ciudadano mexicano ha llegado al momento… ha llegado al momento en que necesita alcanzar un nuevo grado de conciencia; más que pensar, es necesario comprender que el canal de comunicación que utilizamos los humanos debe servir para generar nuestro propio bienestar, ya lo menciono de muy buena manera Chomsky: hay que abandonar estás teorías evolutivas que no van a servirnos. Hay que abandonar las ideas de que sólo vamos a ser un país realizado a través de la sobreproducción y la mercantilización de todos los aspectos de la vida; y si hay que dejar atrás este método poco eficiente es por la simple razón de que lo vemos dar patadas de ahogado para sobrevivir de su propia catástrofe.

 

No quiero profundizar en la triste historia que pinta este modelo neoliberal bajo el cual nos regimos actualmente, sin embargo, antagónicamente a esto prefiero hacer especial énfasis en el papel otorgado a los humanos de este siglo, cual es, la responsabilidad de fomentar la organización como un método no de ataque, ni como una tangencia que termine por ser una falacia para la objetividad necesaria, sobre todo en materia de reconstrucción jurídica. Dicho esto, es vital para las personas que actualmente habitamos este país, reconozcamos que el hecho de estar en nuestra desfavorable situación también es, de alguna parte y de alguna manera, nuestra culpa. No obtendremos nada reconociendo únicamente a nuestros gobernantes como los causantes de todas estas tragedias, pero ¿cómo es que nosotros podríamos tener la culpa de decisiones que nunca nos favorecen? Simple y sencillamente por la noción vacía y faltante del sentido que como ciudadanos tenemos con respecto a la democracia, no es sólo emitir un voto libre y secreto en las urnas, no es sólo convencernos de que hay alguien capaz de dirigir nuestros intereses; es también mantenernos activos en la proposición objetiva y mantenernos hoy en día más que nunca en la constante actividad de transmitir a quienes hace falta, un nuevo nivel de conciencia.