¿Cuánto engordan las cosas que no engordan?

¿Cuántas veces nos hemos dicho: “Por un poco no pasa nada…” o “Esto apenas tiene calorías…”? Y, de repente, un buen día te das cuenta de que has engordado ...
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Daderot

¿Cuántas veces nos hemos dicho: “Por un poco no pasa nada…” o “Esto apenas tiene calorías…”? Y, de repente, un buen día te das cuenta de que has engordado unos kilos con los que no te sientes nada cómoda por culpa de todos esas “chuches” con las que pensábamos que engañábamos a nuestro estómago cuando nos poníamos a dieta.

Me estoy refiriendo a los chicles y a los caramelos sin azúcar, a las juanolas o, incluso, a esas tortitas de arroz que vemos en los anuncios de la tele. Así que, al final, inevitablemente te preguntas si no hubiese sido mejor comer una manzana o una zanahoria en vez de esos 4 caramelos sin azúcar repartidos a los largo de la mañana.

Leticia

Para que nos respondiesen bien a todas estas cuestiones, nos pusimos en contacto con Leticia Plaza Serrano (nutricionista) y con Itxasne Tomé Santaolalla (psicóloga) de la Clínica Ravenna de Madrid que nos hicieron las siguientes matizaciones y aclaraciones:

“En ocasiones, nos ponemos a dieta y, para “matar el gusanillo”, nos permitimos el consumo de determinados alimentos pensando que no engordan. Entre los más comunes suelen estar los caramelos sin azúcar, chicles sin azúcar, bebidas y alimentos light, tortitas de arroz o aquellas comidas que consideramos sanas tipo frutas, yogures, verduras haciendo un uso inadecuado de todos ellos”, comenta Leticia.

“Lo importante no es tanto lo que como sino cómo lo como“, interviene Itxasne. “Gran parte de las personas con sobrepeso están sorprendidas porque no saben porqué engordan, o por qué razón no logran bajar esos kilos de más. Esto ocurre porque muchas de las calorías que ingerimos lo hacemos sin darnos cuenta. Si llevásemos un registro de todo lo que comemos en un día, seguro que nos sorprenderíamos. Los picoteos son nuestros peores enemigos. Me estoy refiriendo a todas esas pequeñas porciones de comida que ingerimos rápidamente prestando poca atención y que por lo tanto no registramos”.

Pikaluk

“Quizá podríamos diferenciar estos alimentos entre varios grupos”, propone Leticia. “Por un lado nos encontramos con alimentos que no aportan, o aportan muy pocas calorías, por lo que – salvo que se haga un consumo excesivo – no van a alterar los resultados de nuestra dieta. Por ejemplo, un caramelo o un chicle sin azúcar nos aporta alrededor de 5-10 kcal aproximadamente, una caja redonda de juanolas menos de 20 kcal, las bebidas acalóricas aportan menos de 5 kcal/100 ml por que, tomar un par de de caramelos sin azúcar o un vaso de cocacola zero no va a interferir en nuestra dieta siempre que lo hagamos con moderación“.

“Un consumo excesivo de este tipo de alimentos, continúa explicando Leticia, puede suponer un aporte calórico extra. Por ejemplo, si me tomo un paquete de chicles entero puedo estar consumiendo el equivalente a 1 yogur desnatado. Sin embargo, creo que es importante no solo valorar las calorías que aportan sino tener en cuenta también otros efectos sobre nuestra salud. Por ejemplo, consumir excesivamente chicles puede dañar nuestra mandíbula; los polialcoholes que se emplean en sustitución del azúcar pueden dañar nuestro intestino (provocan diarrea y flatulencia), y un consumo excesivo de bebidas glucocarbonatadas dañaran nuestros huesos pudiendo ocasionar una osteoporosis avanzada”.

Itxas Jpg

¡Guau, no tenía ni idea!

“Una investigación dirigida por el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, asegura Itxasne, revela que quienes picotean entre comidas tienen un 69% más de riesgo de ser obesos. La acción de “picotear” suele estar generada, no tanto por hambre (necesidad energética), sino por las ganas de comer provocadas por estados emocionales como el aburrimiento, la ansiedad, etc.”.

“El vínculo que la persona mantiene con la comida es muy importante. El sobrepeso está causado, en su gran gran mayoría, por un comer emocional. Dicho de otra forma, en la utilización de la comida como modo de canalizar las emociones. Si estoy aburrido comer no es una solución, como tampoco lo es cuando estoy triste, frustrado, etc.”

Caramelossinazucar

“Debemos aprender conductas alternativas que resulten más beneficiosas y que permitan aliviar nuestras emociones. Actividades como hacer deporte, hablar con un amigo, escribir lo que siento, darme un baño relajante nos permitirán canalizar nuestras emociones de manera más saludable sin añadir el sobrepeso. Es fundamental no utilizar la comida ni como un premio ni como un castigo, y desarrollar la capacidad de introspección y estar así en contacto con nuestras emociones y necesidades. Reflexionar sobre cómo me siento, con qué disfruto, etc.”.

Pinpin

Pero, ¿te estás refiriendo también a la fruta o a los yogures desnatados?

“Estos alimentos que la mayoría cree que son sanos y que no engordan, a pesar de ser saludables, aportan calorías. Un consumo elevado de ellos puede no sólo interferir en la bajada de peso, sino incluso puede llegar a hacernos engordar si los consumimos en exceso. Te explico: una tortita de maíz nos aporta 30 kcal, pero si en vez de una nos comemos dos paquetes, incorporamos a nuestra dieta 240 kcal extra. La fruta es buena, pero su consumo excesivo aumenta los niveles de azúcar en sangre, pudiendo transformarse en grasa. Una cucharadita de aceite en la ensalada es sana, si la aliñamos con un buen chorro, la convertimos en un plato muy calórico. Por eso es tan importante la medida. Lo lo que hace que un producto sea sano y no engorde en ocasiones tiene más que ver con la cantidad que con el producto, incluso con el agua en cuyo caso podemos afirmar al 100% que no engorda resulta que un consumo excesivo puede ser perjudicial”.

“Vivimos a un ritmo frenético. Queremos llegar a todo y controlarlo todo, añade Itxasne. Sin embargo, el exceso de control lleva al descontrol que muchas veces se traducen en esos picoteos. Algo que nos puede ayudar a evitar los picoteos es la organización. Lo mismo que seguimos ciertos horarios de sueño y dormimos en el mismo lugar, debemos hacer lo mismo con la comida. Pautas básicas como no dejar pasar más de 3 – 4 horas entre comida y comida, realizar las ingestas siempre sentado y sin prisas, eliminando cualquier otra actividad y siendo conscientes de lo que estamos comiendo, son vitales para mantener un equilibrio. Además, comer despacio permite dar tiempo al estómago a que mande la información al cerebro de que ya estamos saciados, lo que evitará que comamos de más”.

Recepcion

“¡No puedo estar más de acuerdo con Itxasne! la alimentación no es solo cuestión de contar calorías sino que contempla una serie de conductas y hábitos con los que es necesario trabajar si se quieren mantener los resultados en el tiempo. En muchas ocasiones se emplean estos alimentos para calmar situaciones que ni siquiera tienen que ver con el hambre como la ansiedad o el aburrimiento y terminamos metidos en un círculo de picoteo continuo a lo largo del día donde lo único que conseguimos es estar continuamente con hambre, con ganas de comer y con la misma situación inicial sin resolver ya que la ansiedad o el aburrimiento no desaparece”.

Los hábitos se adquieren mediante la repetición, y picar entre horas es un mal hábito que favorece la obesidad. Si queremos adelgazar y no volver a engordar tenemos que empezar a incorporar a nuestro estilo de vida nuevas pautas de actuación más saludables. organizar el día en 4-5 comidas según las necesidades individuales, y no dejar que pasen más de cuatro horas entre una y otra, así acostumbraremos a nuestro cuerpo a comer en determinados horarios y que nos dejé de “pedir” todo el día”, termina diciendo la psicóloga. Existe un camino para sentirse bien y ese es el camino de la actitud, el de las cosas hechas con voluntad, buscando aquello que deseamos”.

Los cambios no se producen de un día para otro, asegura la nutricionista. Por ello, al principio puede ser útil en esas situaciones en las que “te subes por las paredes” hacer otras actividades que no tengan que ver con la comida como salir a pasear, darte una ducha, leer un libro o llamar a alguien por teléfono, de esta forma se irá rompiendo el vínculo creado entre la comida y todo lo que no es hambre.

Nos despedimos de nuestras interlocutoras dándoles las gracias por habernos aclarado un poco más el tema.