¿Pensando en pedir una Big Mac? esto es lo que sucederá en tu cuerpo durante la hora siguiente

Es domingo, así que aumentan las probabilidades de que en algún momento estés pensando en acercarte a un centro comercial, pasar un rato agradable dando ...
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Bigmac

Es domingo, así que aumentan las probabilidades de que en algún momento estés pensando en acercarte a un centro comercial, pasar un rato agradable dando una vuelta, ir al cine y antes o después pedir una Big Mac. También es posible que haga años que ni la pruebes y me estés odiando un poco ahora mismo por insinuar una cosa semejante, en cualquier caso, seguro que te produce curiosidad saber qué sucede en tu cuerpo (o en el de los demás), una hora después de ingerir la famosa hamburguesa.

En Fast Food Menu Price han publicado una infografía en la que podemos conocer al detalle que ocurre en nuestro organismo a partir de los 10 minutos, pero antes de entrar en materia, conviene mencionar que solo la Big Mac (sin contar patatas y refresco), ya contiene 540 calorías, de las cuales 25 gramos son de grasa y 940 miligramos son de sal, es decir, el 40% de la grasa total diaria recomendada y el 63% de la sal. Casi nada.

Ahora sí, al lío. ¿Qué pasa una hora después de comer una Big Mac?

Los primeros 10 minutos

Según la infografía aumenta el azúcar sanguíneo a nivel cerebral y también la secreción de dopamina, esa sustancia que activa el circuito de recompensa cerebral y nos provoca placer. Sí, nos sentimos bien, y así se fomenta la conducta de comer compulsivamente.

20 minutos después

La dicha continúa gracias a la fructosa del jarabe de maíz, un ingrediente, que al igual que el azúcar refinado nos incita a ingerir alimentos y bebidas dulces (¿todavía no has acabado tu refresco?), lo que a la larga conduce a consumir calorías en exceso y aumentar de peso significativamente.

Infografiabigmac

A la media hora

Ya han pasado 30 minutos y los casi 1000 miligramos de sal empiezan a hacer de las suyas, haciéndonos pasar de la sensación de placer a la de deshidratación. Lógicamente no estamos deshidratados, pero nos da esa impresión que podemos remediar bebiendo, aunque muchas veces la confundimos con hambre. ¿No os ha pasado alguna vez que después de haber comido en un fast food al poco rato tenéis apetito de nuevo?

Además, abusar de la sal repetidamente, nos puede traer también problemas cardiovasculares y de riñón. Es difícil no hacerlo con este tipo de preparaciones.

Ya han pasado 40 minutos

El nivel de glucosa en sangre está disparado, así que el cuerpo liberará insulina para asegurarse de almacenarla, y lo hará principalmente en forma de grasa.

Como ya sabemos, no todas la calorías engordan igual, y la combinación de harinas refinadas, el jarabe de maíz y las grasas saturadas producen un aumento brusco de insulina que hace que la glucosa también baje de repente y ¡Cha chán! tengamos más hambre.

Después de una hora completa

En este punto la infografía quizá exagera un poco diciendo que tardamos hasta tres días en digerir esta hamburguesa, pero sí es cierto que las grasas tardan mucho más en digerirse y es muy probable sentir el estómago pesado, una señal de alarma que debería servir para darnos cuenta de que estar notando hambre a la vez no es muy normal.

Además contiene 1,5 gramos de grasas trans, que están relacionadas con la pérdida de memoria y riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre otros problemas de salud. Pero quizá no por mucho tiempo, ya que la FDA ordenó este pasado verano eliminar este tipo de grasas de los alimentos procesados. Tienen 3 años para hacerlo.

Aunque hay que reconocer, que la Big Mac no es la única, ni la peor opción: Un kebab puede superar las 1000 calorías, los wraps o tortillas enrolladas están a la par, hay ensaladas que engordan mucho más de lo que parece y las patatas fritas… ¿En serio queréis saber todo lo que llevan? Entonces consultad la lista completa que publicaron nuestros compañeros de Vitónica.

¿Qué os parece? ¿Cambio de planes?