Problemas con la duración de vuestra manicura, os ofrecemos unos cuantos trucos para alargarla

Siempre que nos pintamos las uñas o acudimos a uno de esos bares de uñas a que nos hagan las manos nos gusta exhibirlas y presumir de ellas que para eso ...
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beautyanabell avatar
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Bodegon

Siempre que nos pintamos las uñas o acudimos a uno de esos bares de uñas a que nos hagan las manos nos gusta exhibirlas y presumir de ellas que para eso nuestro tiempo y nuestro dinerito nos ha costado. Sin embargo, incluso en el mejor de los casos, conservar una manicura impecable no suele pasar de la semana. A pesar de las muchas innovaciones que las marcas de cosmética han ido introduciendo durante los últimos años, parece que la hora de un esmalte de larga duración todavía no está a la orden del día.

Para proteger nuestras uñas el mayor tiempo posible sí que existen un par de trucos que queremos compartir con vosotras. Lo primero que hay que asumir es que el futuro de nuestra manicura se juega en un 90% de los casos a la hora de aplicar el esmalte.

Esmaltes

Para llegar a buen puerto, tenemos que hacerlo con minuciosidad y paciencia. Una hora puede parecer una barbaridad, pero quizá lo llevemos mejor si pensamos en ella como en una inversión que nos permitirá disfrutar de nuestra manicura durante más tiempo sin tener que hacer retoques.

A la hora de aplicar el esmalte tenemos que procurar hacerlo mediante capas finas para que se sequen antes. Cuanto más finas sean las capas menos riesgos correremos de que aparezcan burbujitas. Entre capa y capa conviene esperar a que se seque la primera antes de aplicar una segunda.

Para las que realmente van con prisas, para que las uñas se sequen con mayor rapidez no hay nada como meterlas debajo del grifo con agua fría. Este gesto también conseguirá endurecer el esmalte.

Si tenéis que lavar los platos o limpiar la cocina acordaros siempre de poneros guantes. Una vez que el esmalte se ha secado, los líquidos lo dilatan alrededor de las uñas lo que favorece el que la laca se pueda cuartear o romper.

Un gesto muy recomendable es guardar en el bolso uno de esos frasquitos diminutos con aceite para las cutículas. La idea consiste en aplicarnos siempre que nos acordemos unas gotitas de ese aceite para refrescar nuestra manicura. Cuando más hidratadas estén nuestras cutículas, más bonitas se verán nuestras uñas.