Abriendo el tiempo

Cuando tenemos una idea que queremos llevar a cabo, para lograr que esa idea abstracta se convierta en algo concreto, abrimos en el tiempo un proceso ...
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Daniel Murcia avatar photo
hace karma
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Cuando tenemos una idea que queremos llevar a cabo, para lograr que esa idea abstracta se convierta en algo concreto, abrimos en el tiempo un proceso creativo.

Podríamos pensar que lo importante del proceso es tener una idea (por ejemplo: tener una historia) y obtener de ella algo concreto (un libro). Viéndolo así, nos perderíamos el camino que conecta una y otra. Un camino lleno de tesoros.

Durante el paseo por ese carretera que une la idea abstracta con su concreto correspondiente, a nivel más superficial, nos encontraremos con dificultades, miedos, problemas que saltarán para ser vistos. Aparecerán roles, creencias,  programas,  que necesitamos ver para soltar.  si nos quedamos solo con esta parte, nos puede dar pereza asumir el camino y lanzarnos a recorrerlo. Sin embargo, habilitar la doble vía es tener claro, que aquello que para nosotros parece un problema o dificultad, en realidad en su otra cara es un potencial, una expansión de la conciencia.  Por eso, se hace necesario asumir el proceso tal cual se presente, con todo lo que traiga. Teniendo claro que todo será una oportunidad de vernos y de ampliar nuestras miras, de soltar y de expandir, de aceptar lo que hay y de permitir que mute en una nueva versión.

El proceso creativo se convierte entonces en una carretera de doble vía. Por un lado un carril que conecta la idea y su concreto. En el otro carril, una mutación y una expansión de conciencia, nuevos potenciales disponibles en el/los receptores.

Asumir la doble vía o entrar en la doble vía,  pasa por asumir que en todo lo que veo hay algo más que no veo. Ahora solo me queda permitirme ser operado por esa inteligencia que no veo, y permitir la expansión de la conciencia.