Antes de cada viaje revisa tus emociones, no sólo tu coche

SALUD EMOCIONAL Cuando emprendemos un viaje largo, generalmente comprobamos el coche, pero dejamos a un lado revisar también nuestra salud emocional. La ...
publicado por
Agencia EFE avatar photo
hace karma
0

SALUD EMOCIONAL

Cuando emprendemos un viaje largo, generalmente comprobamos el coche, pero dejamos a un lado revisar también nuestra salud emocional. La conducción es una actividad que genera muchas emociones, por ello, debemos hacernos un chequeo antes de ponernos al volante y evitar así los posibles riesgos que los sentimientos negativos nos pueden ocasionar

:)

MADRID/EFE/ROSA GALLARDO Martes 16.08.2016

Antes de salir de viaje solemos hacer una revisión al coche para que el vehículo lo tengamos a punto para el trayecto. Lo que siempre se nos olvida, a la inmensa mayoría, es hacernos un chequeo a nosotros mismos.

Antes de ponernos frente a un volante tenemos que comprobar cómo nos encontramos física y mentalmente. Estar emocionalmente bien es el principal factor a tener en cuenta. En EFEsalud hemos hablado con la doctora Marisa Navarro, psicoterapeuta con consulta en Alicante, sobre la importancia de la salud emocional.

La importancia de la salud emocional

La especialista ratifica que el “estar emocionalmente bien es una de las cosas más importantes para nuestra salud porque de las emociones depende todo”. Nuestras “acciones del día a día”, son consecuencia de “las emociones que sentimos”.

La doctora Navarro asegura que la sociedad valora “muy poco” sus emociones. Explica que aunque “las tienen muy presentes en su vida diaria”, como no puede ser de otra manera, no las suelen “expresar ni manifestar”.

Aconseja pararse y pensar: “¿Qué me pasa? ¿Qué estoy sintiendo? ¿Qué tengo que hacer para mejorar esta situación? ¿Necesito ayuda?”

“Estas cuestiones nos ayudan a mirar hacia adentro, estamos acostumbrados a mirar sólo hacia afuera”, señala la doctora.

EFE/ARLEEN NG

EFE/ARLEEN NG

¿Qué nos produce la conducción?

Conducir es una actividad que despierta muchas emociones. Normalmente provoca emociones positivas. Dirigir un vehículo, hace que nos sintamos satisfechos y capaces, nos divierte, e incluso alimenta nuestro ego.

“Hay personas que se relajan conduciendo, les calma las emociones negativas”, asegura la doctora Navarro. Esta sensación “es un arma de doble filo” porque puede convertirse en un acto para desahogarnos.

Con la conducción “expresamos nuestro estado de ánimo”. Esto puede hacer salir “los impulsos sin control, tomar una actitud agresiva e incluso insultar” por la confianza que nos genera el estar al volante.

Riesgos

Estar emocionalmente inestables puede acarrearnos más riesgos en la carretera como por ejemplo:

  • Ir más deprisa
  • Cometer más errores
  • No prestar la atención necesaria
  • Tomar decisiones inadecuadas

“Si nos encontramos especialmente nerviosos, disgustados, cansados o incluso muy estresados, no tenemos que coger el coche”, aclara la especialista. Recomienda que lo coja otra persona o esperar a sentirnos un poco mejor para cogerlo.

Cómo aparcar los sentimientos negativos

EFE/Manuel H. de León

EFE/Manuel H. de León

La doctora Navarro asegura que se pueden hacer muchas cosas:

  1. Lo primero es saber qué me está pasando y cómo puedo resolverlo. Si tengo una preocupación, ver si le puedo dar alguna solución.
  2. Hacer ejercicios de relajación y de la respiración (no acudir nunca a los ansiolíticos)
  3. Descansar un poco antes del viaje para estar más activos en el trayecto.
  4. Dar un paseo o hacer deporte para despejar la mente.

La experta asegura que “cada uno sabe qué es lo que le sienta bien”. Que se relajen de la mejor manera para ellos, y así estarán emocionalmente bien antes de conducir en un largo viaje.

Emociones que debemos detectar

EFE/A.Carrasco Ragel.

EFE/A.Carrasco Ragel.

  • La ira: La ira te puede llevar a tener conductas peligrosas al volante porque va a potenciar la agresividad. Es la enemiga número uno de la seguridad vial.
  • La ansiedad: Un nivel alto de estrés nos bloquea a la hora de realizar muchas actividades. “Lo que no se debe hacer es tomar un ansiolítico”, porque adormecen” añade.
  • El miedo: el miedo nos hace más prudentes al volante, pero si llega a un alto grado, nos puede paralizar.
  • La tristeza: conducir en un estado de ánimo bajo, puede ser peligroso, por que normalmente vamos pensando en la causa de lo que nos entristece. Esto hace que no estemos concentrados en la carretera.

Para generar ese respeto que se merece la conducción, se aconseja tomar conciencia de lo que llevamos dentro del vehículo. Decirnos frases como: “quiero muchísimo a mi familia y la protejo”, “estaré muy atento porque dentro de mi coche llevo lo más valioso que tengo”, hace que seamos más responsables al volante.

Emociones que debemos potenciar

  • La empatía: es la emoción más básica que debemos tener al mando de un vehículo. “Cuanto más amables somos, más positivos y más empáticos, mejores conductores. Cuando nos preocupamos por la seguridad de los demás, nos convertimos en conductores más seguros y fiables”, asegura Marisa Navarro.
  • El optimismo: nos hace más tolerantes, amables, colaboradores y considerados. Por el contrario las personas más competitivas o  pesimistas suelen tener más accidentes de tráfico.

“Nunca debemos arrancar un coche, si nuestra mente no está totalmente centrada”, señala.

Recomendaciones básicas

EFE/Ulises Ruiz

EFE/Ulises Ruiz

  1. Hacerse un chequeo emocional: No sólo hay que hacer una revisión al coche, sino también a nosotros mismos para saber cómo nos encontramos y si estamos en condiciones de coger el coche o no.
  2. Descansar antes de cada trayecto: Dormir o hacer ejercicios de relajación ayuda a sentirnos relajados.
  3. Preparar el viajeEs importante organizar el viaje (saber la ruta, ir con batería, etc.) para no encontrarnos con imprevistos que nos puedan alterar. Si viajamos con niños, hay que tener en cuenta que habrá que parar más, llevar algo de comida y bebida, y alguna distracción para entretenernos.

Conducir un vehículo se hace de manera automática, mientras vamos pensando en nuestras cosas, pero hay que tener cuidado porque ponerse al mando de un coche requiere de nuestros cinco sentidos

 

Fuente: Noticias EFE – Salud.