Comer bien y adquirir buenos hábitos en los primeros 1.000 días de vida, garantía de salud

EDUCACIÓN ALIMENTARIA Introducir una buena alimentación e inculcar hábitos de vida saludable desde el momento del embarazo hasta que el bebé cumple los dos ...
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EDUCACIÓN ALIMENTARIA

Introducir una buena alimentación e inculcar hábitos de vida saludable desde el momento del embarazo hasta que el bebé cumple los dos años se considera un requisito fundamental para que estas rutinas sean constantes durante el resto de la vida. “El Bisturí” llega a la “I” de Infancia en su Abecedario de la Nutrición

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MADRID/HENAR FERNÁNDEZ/MIRIAM MUÑOZ Martes 29.03.2016

Lo que ocurre durante los primeros 1.000 días de nuestras vidas marca la diferencia entre una buena o mala salud en el futuro.

Desde que un bebé comienza su gestación en la barriga de su mamá hasta que nace y cumple los dos años de edad constituye una oportunidad única para construir las bases de la salud futura.

La responsable de Nutrición y Salud de Nestlé, Anabel Aragón, detalla en “El Bisturí” que es una “etapa única” porque el bebé crece una media de 2 centímetros al mes, el tamaño de su cerebro se multiplica por 3, su peso de nacimiento por 4, y desarrolla completamente su sistema inmunológico.

Además, añade, “es cuando se desarrollan hasta el 80% de las capacidades cognitivas de un adulto”.

Necesidades distintas

Según Aragón, todos nacemos con una genética “que nos viene dada por nuestros padres”, pero puede ser modificada por factores externos como la nutrición.

Con la alimentación tenemos la “gran oportunidad de influir en la reprogramación de ciertos genes ayudando así a prevenir futuros problemas cardiovasculares como la obesidad, la diabetes tipo 2 o alergias alimentarias“.

Una persona echa leche en envases de cristal que se ha extraído previamente a mujeres que han dado a luz.

Leche maternal envasada. Fotografía cedida por el Hospital 12 de Octubre

  1. Embarazo: La madre debe seguir una alimentación variada y equilibrada que le aporte los nutrientes necesarios tanto para ella como para el adecuado desarrollo del futuro bebé. Hay que pensar en comer por dos pero no comer doble.
  2. Desde el nacimiento hasta los 6 meses: La leche materna es el mejor alimento para el bebé y ninguna leche infantil puede igualarla según la Organización Mundial de la Salud. Esta leche aporta todos los nutrientes que el bebé necesita y se recomienda continuar con ella junto con otros alimentos complementarios hasta los 2 años de edad.
  3. A partir de los 6 meses: Es el momento de crear hábitos de vida saludables. La leche constituye aún el 50% del total de las calorías de la dieta del día pero se aconseja introducir un alimento nuevo cada dos o tres días para valorar cómo lo va tolerando y aceptando el pequeño. Siempre hay que seguir las recomendaciones del pediatra.

Cada alimento a su edad

La nutricionista explica que a los bebés hay que ir introduciéndoles los nuevos alimentos poco a poco y para saber cuáles corresponden a cada etapa, aconseja que se siga esta pequeña guía:

  • A partir de los 4 meses: Los primeros cereales sin gluten, frutas como el plátano, la manzana o la pera (sin azúcares añadidos), y verduras como patatas o zanahorias.
  • A partir de los 6 meses: Cereales con gluten, purés de frutas, carnes (pollo y pavo).
  • A partir de los 8 meses: Pescado blanco cocido como merluza o lenguado y también yema de huevo.
  • A partir de los 10 meses: Jamón cocido, yogur y queso fresco.
  • A partir del año: Purés de legumbres, ensaladas simples, pescado azul a partir de los 18 meses. Poco a poco asimilando su alimentación a la del resto de la familia. Las necesidades nutricionales de los niños son más elevadas que las de los adultos pero por kilo de peso.

De modo general, Anabel Aragón subraya que no hay que exceder la cantidad de proteínas en los niños y en cuanto al método de elaboración de los platos recomienda la plancha, el horno y el vapor. Además, sostiene la importancia de incluir grasas de buena calidad como el aceite de oliva.

Entre los hábitos a la hora de comer de los más pequeños recomienda dejarles que poco a poco vayan ejercitando la cuchara para que coman a su propio ritmo. También es muy útil hacer presentaciones atractivas de los platos y no utilizar la comida nunca como recompensa.

Fuente: Noticias EFE – Salud.