Cuando tu [email protected] te coloca entre el todo y la nada

LITERATURA Si nos atenemos a las dimensiones del Universo, que es infinito, podríamos asegurar que cada ser humano es lo que un grano de arena a una playa ...
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LITERATURA

Si nos atenemos a las dimensiones del Universo, que es infinito, podríamos asegurar que cada ser humano es lo que un grano de arena a una playa caribeña, es decir, que si nos miramos el ombligo muy de cerca, incluso al microscopio, podríamos observarnos ciertas diferencias con los demás; y si nos curioseamos desde muy lejos, incluso con un gran telescopio, comprobaríamos, siempre y cuando consiguiéramos encontrarnos entre tanta inmensidad, que somos prácticamente como una partícula de nada; y sin embargo, todos queremos ser la luz más brillante del firmamento desde que nuestra madre dice: “Estoy embarazada”

MADRID / EFE / GREGORIO DEL ROSARIO Domingo 20.03.2016

El vacío y el centro

Estamos tomando el aperitivo en un bar, y Elmo se ha zampado en un abrir y cerrar de ojos tres cuartas partes de la ración de boquerones en vinagre que acabamos de pedir.
-¿Quién es el centro del universo? -le pregunto, irónica.
-¡Yo! -contesta sin dudarlo un instante.
-¡Bravo! Di que sí. -Y volviéndome a Ari, le pregunto-: ¿Quién es el centro del universo, Ari?
-¡Yo! -contesta Ari, convencidísimo.
-¡No, soy yo! -protesta Elmo.
-Vaya, ¿y ahora qué hacemos? -digo-. Porque yo también soy el centro del universo.
-¡No! ¡Yo, yo y yo! -gritan Elmo y Ari al unísono.
-Pues no, chicos -les interrumpo-. Resulta que el universo no tiene centro.
Se quedan callados.
-¿Tú sabes lo que es el universo, Elmo? -pregunto.
Elmo se queda pensando.
-Las cosas -contesta al fin-. Las sillas, la pared, los boquerones en vinagre…
-Sí, y la Tierra, y las estrellas, y los planetas, y el vacío y…
-¿Qué es el vacío?
Esta vez soy yo la que me quedo pensando.
-Eh… Pues el vacío es donde no hay nada.
-Pero si no hay nada, no existe.
-Bueno -digo para salvarme-. Me refiero al espacio donde no hay nada.
Agito una mano en el aire, delante de los ojos de Elmo.
-A ver, ¿qué hay aquí?
-Una mano -dice Elmo.
-No, hombre, donde he agitado la mano.
-La pared.
-No, la pared se ve porque el aire es transparente, pero entre tus ojos y la pared, ¿qué hay?
-Nada -dice Elmo, sorprendido.
-Pues eso. Pero a la vez es algo. Espacio, ¿no?
-Entonces el vacío es algo.
-Exacto, en realidad el espacio no está vacío. Hay algo, aunque no lo veas. Hay partículas. Hay energía. Igual que en mi mano, aunque mi mano sí la veas. Te parece algo sólido, pero también es espacio.
Elmo, con cara de aburrido, da pataditas en la pared.
-Entonces, ¿quién es el centro del universo? -le pregunto.
-¡Yo! -responde Elmo, alzando la cabeza.
Y se le iluminan los ojos.

El líquido elemento“, es un relato breve de la escritora Isabel Cañelles (Editorial Relee).

Elmo se agarra a una circunferencia imaginaria que viaje entre el vacío y el espacio donde no se aprecia la nada, aunque se siente la energía invisible

Elmo viaja por el vació de su imaginación. Ilustración de Beatriz de Pedro para la editorial Relee.

The void and the center

We’re having an apéritif in a bar and Elmo, in the blink of an eye, has wolfed down three-quarters of the helping of pickled anchovies we had just ordered.
“Who’s the center of the universe?” I ask jokingly.
“Me!!” he answers without the slightest hesitation.
“Bravo! That’s the way.”
And turning to Ari, I ask, “Who’s the center of the universe, Ari?”
“Me!” answers Ari utterly convinced.
“No, it’s me!” objects Elmo.
“Oh dear, and what will we do now?” I ask. “Because I’m the center of the universe too.”
“No! Me, me and me” shout Elmo and Ari together.
“Well no, boys,” I say interrupting them. “It turns out that the universe has no center.”
They go quiet.
“Do you know what the universe is, Elmo?” I ask.
Elmo thinks for a moment.
“Things,” he answers at last, “the chairs, the wall, the pickled anchovies…”
“Yes, and the Earth, and the stars, and the planets, and the void, and…”
“What’s the void?”
It’s my turn to think for a moment.
“Eh ? well, the void is where there is nothing.”
“But if there is nothing, it doesn’t exist.”
“Well,” I say trying to save the situation, “I mean the space where there is nothing.”
I wave my hand in the air, in front of Elmo’s eyes.
“What’s here?”
“A hand,” says Elmo.
“No, I mean where I waved my hand.”
“The wall.”
“No, you can see the wall because the air is transparent but between your eyes and the wall, what is there?”
“Nothing,” says Elmo, surprised.
“Well that’s it. But at the same time, there is something, space, isn’t there?”
“So the void is something.”
“Exactly, in reality space is not empty. There is something, even though you can’t see it. There are particles. There is energy. The same as in my hand, although you can see my hand. It seems solid, but it too is space.”
Elmo, looking bored, starts kicking the wall.
“So, who is the center of the universe?” I ask.
“Me!” replies Elmo, raising his head.
And his eyes light up.

Translation/Traducción: Fionnuala Ni Eigeartaigh.

Isabel Cañelles, escritora, con sus dos hijos, Elmo y Ari, personajes de un libro de relatos-efe

Isabel Cañelles con Elmo y Ari, sus dos comediantes.

TODOS LOS RELATOS: “EL DÍA A DÍA DE ELMO Y ARI

Fuente: Noticias EFE – Salud.