Radhika Jha: La compra compulsiva es una adicción similar al alcohol o drogas

CONSUMO La escritora india Radhika Jha, impregnada de la cultura japonesa, considera que “la obsesión por comprar es igual a otras adicciones”, como las ...
publicado por
Agencia EFE avatar photo
hace karma
0,90

CONSUMO

La escritora india Radhika Jha, impregnada de la cultura japonesa, considera que “la obsesión por comprar es igual a otras adicciones”, como las derivadas del alcohol o las drogas, y así lo plasma en su última novela, “Mi bella adicción”, donde describe las consecuencias del consumismo extremo

:)

BARCELONA/EFE Miércoles 20.04.2016

“Vivimos en un mundo donde clavarse una aguja e inyectarse alguna sustancia está muy mal visto, pero para mí no hay diferencia entre esta adicción o consumir alcohol de forma habitual y comprar compulsivamente”, ha señalado Jha en una entrevista con Efe.

La novela gira en torno al personaje de Kayo, una joven tokiota que desarrollará una dependencia hacia la ropa cara y el lujo, con tal de escapar de una vida limitada al hogar, tras casarse y ser madre antes de los 21, una situación que la llevará a “perder su conexión con la realidad y el sentido de sí misma”.

La joven se introduce en el “culto a la belleza” de la mano de su amiga Tomoko, pero después de un terrible suceso, la protagonista consolida su afán por el consumismo y la moda en un episodio que la autora ha calificado como “la secuencia más fuerte y más enferma del libro” para ejemplificar lo que significa esta obsesión.

“Kayo podría haber sido perfectamente feliz, pero es esa adicción lo que hace que su vida explote”, ha indicado la escritora, que ha resaltado que su obsesión consumista está unida a un sentimiento de inferioridad “cuyas raíces se extienden mucho más atrás del momento en el que surge”.

Gente delante de escaparate de rebajas. Efesalud.com

EFE/Peter Steffen

Jha afirma que “la verdadera tragedia de un adicto es que sacrifica su identidad por el ansia que siente”, y así la protagonista se obsesiona con las grandes marcas de ropa hasta el punto de llegar a endeudarse y relacionarse con la ‘Yakuza’, la mafia japonesa, además de adentrarse en el mundo de la prostitución.

La dificultad de Kayo por superar su obsesión radica en considerarla como un problema ajeno a la familia: “Una adicción se suele ver como algo personal, que está dentro de la cabeza de quien la vive, pero en realidad también influye lo que tiene alrededor y por eso el problema continúa”, ha lamentado la autora.

La novela se convierte en una lección sobre el consumismo actual, donde la escritora entabla un diálogo entre el personaje ficticio y el lector, al que Kayo se dirige para contarle su historia y mostrarle los efectos de este trastorno.

Tokio como escenario

Tras libros como “Aromas” y “El olor del mundo”, la escritora y periodista india sitúa la trama de “Mi bella adicción” en Tokio, lugar en el que vivió seis años y en el que experimentó la sensación de “sentirse invisible” que refleja en el libro, una idea que parte tanto de sus experiencias en la ciudad como de un sueño que tuvo.

“En Japón, muchas amas de casa suelen ser bastante solitarias debido a que en su cultura no se suelen expresar los sentimientos y se dedican exclusivamente al cuidado de sus hijos porque las guarderías tampoco están bien vistas”, ha añadido Jha, que entabló conversaciones con varias tokiotas en torno al tema de las compras.

Además de descubrir las ‘family sales’, que son eventos organizados por compañías a las que las tiendas ceden los productos que les sobran y a los que solo se puede acceder mediante invitación previa, la sociedad japonesa impresionó a la escritora por los valores en los que se basa, como “el honor o la dignidad”.

Inspirada por el cineasta japonés Yasujiro Ozu, la autora de “Mi bella adicción” (Alianza Editorial) indica que esta novela será la primera de una trilogía sobre Tokio, con historias independientes, de las cuales ya está a punto de terminar la segunda entrega, que esta vez tratará sobre la relación entre padre e hijo y la emigración.

“La historia se ambienta en un templo sintoísta”, ha avanzado Jha, que ha destacado la importancia de esta religión frente al budismo y la ha considerado como “el pegamento que estructura y mantiene a Japón compactado, a pesar de que muchos templos están desapareciendo”.

Fuente: Noticias EFE – Salud.