Una vida saludable exige un plan de acción

ESTILOS DE VIDA ¿Comes de manera equilibrada? ¿Caminas al menos durante 30 minutos al día? ¿Intentas evitar hábitos nocivos para tu salud? Seguir un modelo ...
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ESTILOS DE VIDA

¿Comes de manera equilibrada? ¿Caminas al menos durante 30 minutos al día? ¿Intentas evitar hábitos nocivos para tu salud? Seguir un modelo de vida saludable nos permite prevenir todo tipo de enfermedades pero para conseguirlo hay que tener fuerza de voluntad. África López-Illescas, médico del Consejo Superior de Deportes, explica en “El Bisturí” cómo puedes prepararte

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MADRID/EFE/HENAR FERNÁNDEZ/MIRIAM MUÑOZ Lunes 25.04.2016

¿Cuál es el cambio que tiene que dar nuestra vida para que, de repente, queramos seguir a rajatabla hábitos saludables?

La médico del Consejo Superior de Deportes, África López-Illescas, explica que esto suele ocurrir cuando alguien ha tenido algún susto como, por ejemplo, un infarto o una analítica que nos muestra que tenemos el colesterol muy alto.

Sin embargo, siempre hay otro pequeño grupo de personas que tienen un día bueno y deciden estar más sanos y sentirse mejor. Para conseguirlo “deciden hacer ejercicio de forma regular y mantener una alimentación equilibrada“.

Un gran esfuerzo

Según la doctora, estos cambios “hacen que nuestro cerebro gaste mucha energía para generar los llamados circuitos de hábitos o de tareas”.

A medida que las acciones deseadas se repiten tanto en el tiempo como en el espacio,y se incrementa su intensidad, se convierten en hábitos. De esta manera, conseguimos modificar los circuitos cerebrales.

EFE/Miguel Rajmil

EFE/Miguel Rajmil

A pesar de que los beneficios que se pueden alcanzar son muy buenos, “fallamos a la hora de crearlos”.

La doctora añade que además del gran esfuerzo que tiene que hacer el cerebro también se encuentra otra variable influyente: el miedo al cambio.

La experta explica que como no se trata de añadir un hábito, sino de sustituirlo por otro más saludable, se genera una sobreestimulación en una zona del cerebro llamada amígdala, lugar en el que se ubican las emociones básicas.

Además, hay que contar con las expectativas y los resultados con los que parte una persona que se inicia en este proceso.

Los sentimientos negativos

Cuando una persona no consigue sus objetivos tiene un gran sentimiento de culpa. ¿Por qué no soy capaz de dejar de fumar? ¿Por qué cuando salgo a correr no aguanto más de 10 minutos? ¿Podré dejar de ingerir tanta comida basura?

Claro que se pueden cambiar estas conductas pero no hay que permitir que se genere “el enfado y reproche hacia uno mismo”.

Según la doctora, “si forjamos una decepción produciremos una incapacidad para un nuevo intento en el futuro”.

Además, unida a esta decepción se generan también reacciones de tipo físico : “contracturas musculares, dolor, alteración de la frecuencia cardíaca, de la piel o del metabolismo”.

Únete al programa “Mi Acción Saludable

Si no puedes modificar tus malos hábitos, es momento de pasar a la acción. África López-Illescas lleva poniendo en práctica el programa “Mi acción Saludable” (MAS) desde hace varios años.

Según su experiencia en este trabajo, puede asegurar que sus pacientes no sólo mejoran su calidad de vida o el transcurso de una enfermedad, sino que presentan una mayor satisfacción y autoestima.DÍA TABACO

Para conseguir el reto hay que afrontarlo desde una perspectiva diferente:

  1. Identificación de los deseos y objetivos a alcanzar. Su expresión verbal ayuda en la comunicación con uno mismo.
  2. Cada persona se identifica con un mantra diferente, con el que mejor conecte con sus áreas cerebrales. La palabra mantra se traduce como instrumento de la mente.

Ejemplo: “Yo en este momento decido dejar de fumar este cigarrillo”, “yo en este momento decido salir a correr”, “yo en este momento decido cambiar mi plato rico en grasas por una ensalada rica en frutas y verduras”. ¿Y después?

La experta detalla que cuando se realiza la propia acción se elude al mecanismo de expectativas, miedo o culpa, y el efecto que esto produce en el cerebro está relacionado con la plasticidad neuronal en la que el aprendizaje y la memoria se ven recompensados con el “éxito de ser capaces de realizar las relaciones saludables que hemos decidido”.

En definitiva, “a mayor número de acciones saludables, mayor transformación de esas rutinas en hábitos saludables”.

Fuente: Noticias EFE – Salud.