Vientre de alquiler o gestación subrogada: ¿Qué opinas? (I)

MATERNIDAD El vientre de alquiler o la gestación subrogada significa lo mismo: tener un bebé con el vientre de otra mujer, una práctica prohibida en España ...
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El vientre de alquiler o la gestación subrogada significa lo mismo: tener un bebé con el vientre de otra mujer, una práctica prohibida en España que divide a la sociedad, incluso en materia semántica: los que están a favor prefieren hablar de gestación subrogada, los contrarios lo llaman vientre de alquiler

EFEsalud ha analizado este tema a fondo y ha hablado con quienes defienden que es una necesidad que se debe regular y una vía más para ser padres, y quienes consideran que es un negocio puro y duro, que convierte a la mujer en una mercancía

También hemos conversado con una madre que ha alquilado su vientre, un padre que tiene un hijo de gestante subrogada y una pareja de jóvenes que acaban de optar por esta alternativa

Lo hemos dividido en una serie de tres capítulos que vamos a publicar a lo largo de esta semana. Aquí tienes el primero

MADRID/EFE/PILAR GONZÁLEZ MORENO Lunes 13.06.2016

Tess Draper, madre gestante

Tess Draper tiene 34 años, es norteamericana, vive en el estado de Idaho, tiene dos hijos biológicos con su marido, y otros dos como madre de alquiler. Es además directora de una agencia de madres de alquiler o gestación subrogada o por sustitución.

Tess afirma que entró ”en este mundo” hace diez años, cuando ya había dado a luz a sus dos hijas biológicas. Asegura que se preguntó porque no podría ayudar a otras parejas. Dos días después vió una anunció demandando madres gestantes y pensó que aquello era una señal y acudió al centro en cuestión. Desde el primer momento su marido le apoyó.

Tess Draper.EFE/PIlar González Moreno

Tess Draper, madre gestante.EFE/Pilar González Moreno

Rellenó todo tipos de formularios (sanitarios, sociales, psicológicos, legales..) y dijo que estaba dispuesta a ayudar a cualquier tipo de familia.

Finalmente le presentaron a una mujer sin útero: ”Desde el primer momento conectamos”. Cenaron las dos familias juntas, incluidas las hijas de Tess, a las que les explicó que “no entregaba un hermano, que ayudaba a una familia a tener un hijo”.

Siempre, asegura, tuvo claro que el bebé que gestaba no era su hijo.

Este bebé, es ahora una niña que tiene nueve años. Las familias se relacionan e incluso se han ido todos juntos de vacaciones.

La segunda vez que gestó un bebé para otro, también una niña, fue para un padre soltero.

En un momento de su declaración, Tess no puede contener su emoción: ”No puedo imaginar mi vida sin hijos” y por ello entiendo el deseo de otros padres.

Tess considera muy importante que la madre gestante o subrogada tenga sus propios hijos primero y que no haya conexión alguna biológica, en el sentido de que el embrión que le implantan no tenga ni sus óvulos ni el semen de su marido.

Si tu no cuentas primero con tus hijos “sería muy duro” entregar el primer bebé que tienes. No le parece bien que la madre gestante cambie de opinión a posteriori y se quede con el hijo “porque sería un robo”. (La ley británica lo permite).

A la hora de escoger a los padres para ser su madre gestante valoró que estuvieran muy, muy seguros de que deseaban tener un hijo.

Como directora de una agencia que se dedica a este tema, cree que los motivos personales pesan más que los económicos en el 70% de las mujeres que han sido gestantes para otros, y lo económico en el 30% restante. “Hay- concluye- muchos motivos por los que una mujer puede desear ser madre subrogada”.

Pedro Fuentes, padre por subrogación

Pedro Fuentes es ginecólogo,  jefe de sección de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, y fue padre subrogado a los 50 años, junto a su pareja, Javier.

Pedro es además presidente de la Asociación “Son Nuestros Hijos”, constituida para defender esta alternativa.

Pedro Fuentes, padre subrogado.EFE/Pilar González Moreno

Pedro Fuentes, padre subrogado.EFE/Pilar González Moreno

Su hijo se llama Alonso, va a cumplir 6 años, y nació en California. Arranca su relato afirmando que es “lo mejor” que le ha pasado en su vida. “Mi hijo Alonso es nuestro orgullo”.

Es nuestro hijo,  porque “nace de nuestra voluntad”, de nuestro amor, de nuestras acciones, le hemos dado “vida y cuerpo, independientemente de sus genes”.

Reconoce que al ser ginecólogo y haber estado muchos años ocupándose de partos y embarazos de alto riesgo, vivió el embarazo con cierta ansiedad. Se le hizo eterno.

La madre gestante proviene de una familia muy religiosa y en aquel entonces era directora de un departamento comercial de una multinacional. Mantiene el contacto con ella y su familia.

Desde el primer momento “fuimos muy visibles”. Nunca ocultamos nada. Mi hijo tiene dos padres y una madre gestante, y proyecta viajar con él a EEUU para que conozca sus orígenes.

Considera que España debe tener un marco legal que regule esta alternativa, pero “ es fundamental que sea el adecuado, porque el ser humano es imperfecto”.

La asociación que preside tiene entre sus objetivos reivindicar la gestación subrogada como derecho reproductivo de las familias que no pueden gestar a sus hijos. Proporcionar ayuda mutua mediante el intercambio de información. Reivindicar el acceso al Registro Civil de los hijos y reivindicar la regulación de esta alternativa.

Actualmente en España, solo se puede inscribir a un bebe nacido por gestación subrogada si  en el país en donde se realiza dicho procedimiento  esta legalizada y normalizada esta práctica;  y  siempre que dicho país emita una sentencia firme de filiación,  en la que un juez certifique que la madre subrogada realiza este proceso de forma libre, sin coacción, y confirma que la paternidad y maternidad del futuro bebé es de los padres intencionados o contratantes.

Pedro Fuentes es partidario además de costear los gastos derivados del embarazo, y de incluir también una partida de variables.

En la página web de su asociación informan que en España son nulos de pleno derecho los contratos por los que una mujer pueda ceder su capacidad de gestar, con o sin compensación, a terceros (ya sea una persona soltera, una pareja heterosexual o homosexual).

Por ello, aseguran, muchas familias españolas se ven empujadas a recurrir a esta técnica de reproducción asistida en otros países donde sí se puede llevar a cabo y se calcula que son entre medio millar y un millar cada año.

Entidades como la Asociación por la Gestación Subrogada en España y Son Nuestros Hijos han pedido al Gobierno que abra un proceso de debate sobre la regulación de esta técnica de reproducción asistida “para evitar la discriminación de aquellas familias que no se pueden costear el tratamiento fuera de nuestras fronteras, así como atajar el flujo de familias hacia países donde no se garanticen con claridad los derechos de las mujeres gestantes”.

Víctor y Alicia, futuros padres

Víctor y Alicia son una pareja joven que lleva casada desde hace ocho años. Hace cinco se plantearon tener hijos, pero los médicos se lo desaconsejaron porque se enfrentaban a un “embarazo de alto riesgo” .

Emprendieron entonces el camino de la adopción: “Muchas entrevistas, mucho papeleo, las cosas se fueron alargando …”, y pensaron en la alternativa de la maternidad subrogada.

Víctor y Alicia, futuros padres.EFE/Pilar González Moreno

Víctor y Alicia, futuros padres.EFE/Pilar González Moreno

Acudieron entonces a una agencia española intermediaria que les informó y les puso en contacto con una agencia de madres subrogadas en EEUU.

Tras los primeros trámites se entrevistaron con varias candidatas, vía Skype, medio de comunicación que les sirvió también para asistir en directo a la implantación del embrión en el vientre de la madre gestante elegida.

“Hoy estamos embarazados de 17 semanas”, afirman felices sin ocultar que miedo, nervios e ilusión se entremezclan en el proceso.

También aclaran que les llevó un tiempo encontrar una madre afín:” Hay que caerse bien, tener sintonía, aceptarse mutuamente, llegar a acuerdos. Puede haber diferencias de fondo, indica Víctor, por ejemplo en torno a la decisión de abortar o no si el niño viene mal.

La escogida, está casada, tiene dos hijas biológicas y trabaja. Antes tuvo que someterse a unas pruebas médicas para garantizar que su estado de salud era óptimo para llevar adelante un embarazo.

Víctor y Alicia proyectan viajar a EEUU cuando llegue el parto; de momento solo se lo han contado a sus parientes más directos porque es pronto.

Los futuros abuelos ya se han sacado el pasaporte y en la familia lo viven como si todos estuvieran embarazados.

Afirman que no han necesitado ayuda a nivel psicológico y van guardando las fotos de las ecografías y de la madre gestante para mostrárselas a su futuro hijo.

Consideran que si el proceso de adopción fuera más sencilla, la subrogación no tendría tanta demanda , y aunque de momento han paralizado su proceso de adopción, no descartan en un futuro a acudir a esta vía.

(EFEsalud habló con lo protagonistas de estas tres historias durante el reciente seminario que sobre el tema organizó la Fundación Tambre en Madrid )

Fuente: Noticias EFE – Salud.