A Luis Enrique ni se le ocurre tocar a Messi

Lo tiene todo tan cerca el FC Barcelona y es tan espléndido el reto del triplete que lo único que le preocupa al barcelonista de verdad es que Leo Messi se ...

Lo tiene todo tan cerca el FC Barcelona y es tan espléndido el reto del triplete que lo único que le preocupa al barcelonista de verdad es que Leo Messi se constipe. Porque todos entienden que sin Messi se jode el invento. Así de sencillo. Ya pueden estar entonados los demás, que aquí el único insustituible es Messi. En todos los sentidos además, porque es el que más minutos acumula esta temporada, la última vez que fue suplente fue en Anoeta en el partido que supuso un antes y un después en el Barça, y ahora, con el vértigo que produce el final de la temporada, hay quien vería con buenos ojos que descanse ante el Getafe.

No hay señales de que vaya a suceder. Nada indica que Leo se vaya a quedar en el banquillo. Simplemente, él no reposa. Y menos ahora, con todo por decidir. Y menos con Luis Enrique, con el que sigue sin hablarse, por lo que el técnico tiene difícil convencerle de las bondades de no exponerse a jugarlo todo y sí corre el riesgo de que se le enfade. Y no conviene cabrear al jugador más importante que tienes en la plantilla. Así que Messi, que lo ha jugado todo, no tiene pintas de tomarse mañana un respiro.

Hay otro factor a tomar en cuenta y no es anecdótico: Messi es un jugador maduro. Es decir, a sus indudables cualidades técnicas hay que sumarle la inteligencia. Se autorregula. Si el partido no requiere que vaya a tumba abierta no lo hace. Deambula por el césped como el depredador que es sin malgastar ni una miaja de energía. Él manda, dirige, centra, asiste, y marca. Por la derecha, la izquierda, el centro. Hace lo que le da la gana y casi siempre no bien, sino excelente. Así que no hay nadie que le tosa y todos aceptan de manera natural su superioridad. Será un dictador, pero es que nadie sobre el terreno de juego le puede discutir la autoridad, por lo que todo apunta a que volverá a ser titular mañana, como siempre, salvo que él no quiera. Y él siempre quiere.

Confiaba el Barça en un pinchazo ayer del Real Madrid en Vigo que no sucedió. El calendario ahora al conjunto azulgrana en el campeonato nacional le viene cuesta abajo, pero el Madrid no afloja por el momento y no se pueden despistar. Así que en los nueve partidos que le pueden quedar al Barça, los cinco de Liga, la final de Copa del Rey ante el Athletic y los tres de Champions (dos de semifinales ante el Bayern y la final si lo logran), hay que contar con Messi. El argentino  suma 47 goles en 48 encuentros de la temporada, Neymar 31 en 42 y Luis Suárez 19 en 35. En total, entre los ‘tres pepinos’ han logrado ya 97 goles. Una barbaridad.

Desde que Neymar además evidenció su enfado cuando Luis Enrique le sustituyó en Sevilla no ha vuelto a ver su dorsal en el luminoso del cuarto árbitro. El elegido en los cambios desde entonces es Luis Suárez. A Messi ni se le toca. Encadena 25 partidos seguidos entre todas las competiciones jugando los 90 minutos. Sólo descansó ante el Elche en Copa, donde no fue ni convocado.

Fuente: ElConfidencial – Deportes