Abran paso al Barcelona: el Arsenal se postra ante el indiscutible favorito

16.03.2016 – 22:39 H. El fútbol tiende a la desigualdad. Son muy pocos los encuentros en los que los dos equipos juegan de poder a poder y, desde luego, ...

16.03.201622:39 H.

El fútbol tiende a la desigualdad. Son muy pocos los encuentros en los que los dos equipos juegan de poder a poder y, desde luego, entre ellos no está un BarcelonaArsenal. Los de Luis Enrique son mejores y de muy poco sirven las ganas y el esfuerzo cuando enfrente hay un equipo que no necesita casi nada para ganar los partidos. El equipo inglés lo intentó, rondó el área, jugó mejor en casi todas las fases del partido y terminó perdiendo, que de algún modo era lo que ya venía anunciado en los carteles del partido. El Barça llega a semifinales por noveno año consecutivo, la mejor muestra de que, hoy en día, es el principal referente en Europa. 

Al Barcelona no le importa sestear un poco en partidos de escasa trascendencia, y este lo era porque en la idea habían tomado el Emirates con un contundente 0-2. No necesitan rotar demasiado, porque descansan sobre el césped. Son un equipo ordenado y dotado con la pegada que solo tienen los mejores, no precisan de derroches físicos. Vale con no perder nunca el control.

El Arsenal es un equipo que lleva una década aspirando a ser cosas que nunca alcanza. En la mente de Wenger su equipo perfecto se parece al Barcelona, pero en la práctica nunca llegan a buen puerto. Fracasado en la Copa, en Europa y probablemente en la Premier, el entrenador francés dejará para siempre un estilo y un recuerdo, pero también la sensación de que muy pocos de sus proyectos consiguieron llegar a los límites que él imaginaba. 

Messi marca el tercero del Barça. (EFE)Messi marca el tercero del Barça. (EFE)

Los mediocampistas tocaban y llegaban, sin grandes problemas, al área azulgrana, pero allí bajaba el telón y terminaba la película. Son los de Wenger jugadores pintones, que juegan al balón con alegría pero también con limitaciones. En algunos casos falta experiencia, en otros mordiente, en muchos la chispa de los que son especiales. Es una agrupación de jugadores de segunda línea, buenos pero sin despuntar. Y eso, contra una galaxia como la del Barça, no es suficiente. Algunos, com Bellerín o Elneny, pueden pensar que en el futuro serán tan buenos como los mejores. Otros, la mayoría, tendrán que conformarse con haber llegado al notable pero sin haber aspirado al sobresaliente. 

Un equipo sin limitaciones

El Barcelona no tiene esas limitaciones, y eso les permite llegar cuatro veces, marcar tres goles y si te he visto no me acuerdo. En el primero, de Neymar, pudo haber un fuera de juego, pero en realidad es lo mismo, la sensación que queda en un duelo así es que el Barça iba a hacer exactamente lo que necesitase para ganar, y ni un centímetro más. El Arsenal, por su parte, iba a dejarse la piel para mejorar la imagen, pero en el fútbol no hay una recompensa por el simple esfuerzo, no hay un maillot de la competitividad. 

La incapacidad de hacer daño en el remate  del Arsenal solo se detuvo con una acción aislada, un precioso tiro de Elneny desde la frontal que taladró la escuadra de Ter Stegen. Si hubiesen marcado otro más igual los últimos minutos hubiesen sido apasionantes, pero es un juego de condicionales que nunca ocurren. Lo que pasó fue lo contrario, llegó Luis Suárez y en uno de los ataques perezosos -como casi todo en el Barça en este partido- se sacó una volea imposible para poner el 2-1 en el marcador. Después, para redondear el resultado y que todos los delanteros queden contentos, uno más de Messi hasta el 3-1. Y así, al trantrán, el Barcelona pasa una valla más y solo tiene tres rondas más para llegar a un inédito en la Champions: ganar dos seguidas. 

El Barça ha conseguido que sea difícil pensar en un desenlace para esta Champions que no les tenga como campeones. Quedan ocho equipos y los siete restantes mirarán con pánico los bombos pensando en evitar al coco. Y no hay dudas de que ese equipo tiene una playa que mira al Mediterráneo. El Madrid, el PSG, el Manchester City, el Atlético, el Benfica, el Wolfsburgo y el Bayern. Arrojen los nombres que quieran, el favorito pocas veces pareció más indiscutible

El fútbol, de todos modos, siempre da la opción de la sorpresa. Hay equipos muy buenos y con capacidad de ganar a cualquiera. No son el Barcelona, no tienen ese nivel de excelencia, pero en una mala tarde… El equipo catalán ha hecho algo que puede ser incluso más difícil que terminar victorioso un torneo: que la imaginación no alcance a verles fuera de ese honor. 

Ficha técnica

3. Barcelona: Ter Stegen; Alves, Mascherano, Mathieu, Alba; Rakitic (Turan, min.76), Busquets, Iniesta (Sergi Roberto, min.72); Messi, Suárez y Neymar.

1. Arsenal: Ospina; Bellerín, Koscielny, Gabriel, Monreal; Iwobi (Giroud, min.73), Flamini (Coquelin, min.44), Elneny, Alexis, Özil; y Welbeck (Walcott, min.73).

Goles: 1-0, min.18: Neymar. 1-1, min.51: Elneny. 2-1, min.65: Suárez. 3-1, min.88: Messi.

Árbitro: Sergei Karasev (RUS). Mostró cartulina amarilla a Flamini (min.32), Gabriel (min.35), Alexis (min.50), Turan (min.78) y Giroud (min.84).

Incidencias: partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou ante 76.092 aficionados, según datos facilitados por el equipo azulgrana. Noche lluviosa en Barcelona

Fuente: ElConfidencial – Deportes