Al Barcelona se le agotó la poción mágica contra las lesiones

Douglas (rotura de fibras del bíceps femoral), Jordi Alba (isquiotibiales), Adriano (pubalgia), Neymar (paperas), Dani Alves (abductor), Sergi Roberto ...

Douglas (rotura de fibras del bíceps femoral), Jordi Alba (isquiotibiales), Adriano (pubalgia), Neymar (paperas), Dani Alves (abductor), Sergi Roberto (problemas musculares), Rafinha (rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla), Claudio Bravo (sóleo), Vermaelen (sóleo), Messi (rotura del ligamento colateral interno de la rodilla), Iniesta (rotura de fibras del bíceps femoral). Esas han sido las once lesiones del Barcelona desde que empezara la pretemporada el pasado 13 de julio y resumidas por Transfermartk. Todo eso, sin contar las molestias que han sufrido algunos jugadores pero que al final han podido jugar, como le sucedió este martes a Alba. El Barça tiene un problema y de los gordos.

“No sé por qué hay ahora tantas lesiones. Así es la vida. Hay factores que influyen pero no voy a hacer públicos esos factores. Competimos desde antes que el año pasado”. Con esas frases resumía Luis Enrique su pesar tras la lesión de Iniesta, la última de las once acumuladas. Sabe lo que influye, pero no lo dice. Y le preocupa, por supuesto que le preocupa. Porque sabe perfectamente que uno de los motivos del éxito inesperado de la campaña pasada fue la práctica ausencia de lesiones durante todo el año. Sólo una grave, la de Vermaelen, ni una medio grave. El resto, percances musculares menores que se fueron solventando con el paso del tiempo y cubriendo con una plantilla amplia.

Messi se perderá prácticamente dos meses (EFE).Messi se perderá prácticamente dos meses (EFE).

Hay varios de esos factores de los que habla Luis Enrique que sin duda han influido en las lesiones sufridas. La primera de ellas es, sin duda, la mala pretemporada que tuvo que hacer el Barça, de la que ya se quejó el propio Lucho. Los compromisos económicos llevan a los grandes clubes europeos a hacer grandes desplazamientos internacionales en poco tiempo para jugar amistosos intrascendentes demasiado lejos de casa. Sólo estuvo en un país, Estados Unidos, pero no paró quieto allí. Tres viajes a lo largo y ancho del país para jugar tres partidos, más un viaje de regreso con parada en Florencia y el victorioso pero cansado traslado a Tiflis para la Supercopa de Europa.

El siguiente de los factores es la reducción de los efectivos en plantilla debido a las salidas de jugadores importantes como Xavi y Pedro y otros que podrían haber sido aprovechados en las rotaciones, como Montoya o Halilovic. Y esto se une inevitablemente con la sanción de la FIFA de no poder inscribir ningún jugador hasta enero de 2016. El Barça sabía que la FIFA le había sancionado desde hace mucho tiempo, desde el verano de 2014, para ser exactos, y aun así no previó esta situación de crisis en la que se encuentra. Ni siquiera llorándole al máximo organismo mundial ha conseguido que les dejen inscribir a Arda Turan por Rafinha.

Rafinha llegará, con suerte, al final de la temporada (Reuters).Rafinha llegará, con suerte, al final de la temporada (Reuters).

Por suerte para los culés, los resultados obtenidos hasta el momento son buenos. Dos marrones importantes como son la pérdida de la Supercopa de España y la goleada en Balaídos empañan el resto de victorias conseguidas, a lo que hay que sumar un punto en Roma, lo que sitúa al Barça líder de su grupo en Champions y segundo en Liga. Es decir, para estar como está, la cosa no va nada mal.

Pero el camino hasta enero es muy largo y por ahora, lo único que sabe seguro Luis Enrique es que durante casi todo octubre va a estar sin dos de sus jugadores más determinantes y fundamentales para definir su estilo, Iniesta y Messi. Y con tanta lesión de por medio, estos se han quedado prácticamente sin reemplazos de garantías. No es lo mismo, con perdón por la comparación, quedarse sin Iniesta y sustituirlo por Xavi, y quedarse sin Messi y sustituirlo por Pedro que quedarse sin los dos y que los que entren sean Jordi Alba y Sandro. Y si ya a esto sumamos que Ter Stegen está pasando por un momento de muy mala fortuna, Luis Enrique puede darse con un canto en los dientes por cómo está sacando la situación adelante. En enero, con Arda, Aleix, Iniesta y Messi otro gallo cantará… si no cae nadie más por entonces.

Fuente: ElConfidencial – Deportes