Alexandre Pato, el segundo 'caso Riquelme': un juguete roto llega a Villarreal

26.07.2016 – 19:30 H. Ya es oficial, Alexandre Pato llega al Villarreal. Y lo hace como una auténtica incógnita. Como un elegido para estar en el Olimpo ...

26.07.201619:30 H.

Ya es oficial, Alexandre Pato llega al Villarreal. Y lo hace como una auténtica incógnita. Como un elegido para estar en el Olimpo del fútbol que cayó a los infiernos sin que nadie se explicase muy bien por qué. Un chico que pasó de ser ‘Golden Boy’ en 2009 a volver a Brasil con el rabo entre las piernas. Un futbolista que consiguió un imponente físico en Italia pero que, inexplicablemente, comenzó a lesionarse con excesiva facilidad.

Esta historia la conocen bien en Castellón. Juan Román Riquelme, que fichó por el FC Barcelona después de salirse en Boca Juniors, no fue lo que se esperaba en el conjunto azulgrana. De hecho, solo vistió de azulgrana durante la temporada 2002-2003. Entonces fue el Villarreal quien ‘rehabilitó’ al argentino para convertirlo en uno de los mejores jugadores de la Liga.

Sin duda, el nuevo fichaje del Villarreal comparte ciertas similitudes con el argentino: talento desperdiciado, mala suerte y quizá, dar el salto a Europa en un club que ejerce mucha presión sobre sus jugadores. De esto último sabe mucho Pato: con apenas 18 años llegó a Milán como estrella, algo que sirve como indicativo para conocer su enorme capacidad futbolística. Su fichaje hizo que se le equiparara con estrellas ya consagradas como Kaká, Pirlo o Inzaghi

El único gol de Pato con el Chelsea fue de penalti (EFE)El único gol de Pato con el Chelsea fue de penalti (EFE)

Ahora, con 26 años, el fútbol le vuelve a dar su enésima oportunidad en un mercado que no está acostumbrado a darlas. Ya tuvo una con su vuelta a Europa de la mano del Chelsea el pasado invierno, pero Hiddink, que había sustituido a Mourinho, solo lo alineó en dos ocasiones. Una nueva decepción para el currículum del brasileño, que tratará de compensarla llegando a un proyecto sólido, con un estilo de juego definido. Además, como punto positivo, se incorpora en plena pretemporada, con el equipo en construcción para este año.

Por tanto, no hay que subestimar al Villarreal: lo que consiguió con Riquelme no es un caso único. También lo fue Diego Forlán, que se convirtió en Bota de Oro vestido de amarillo tras su primera aventura europea en el Manchester United; o Marcos Senna, un desconocido en el fútbol europeo que se convirtió en el eje de la España campeona de la Eurocopa 2008.

La eterna gran perla brasileña

Alexandre Pato se convirtió en profesional con apenas 16 años en el Internacional de Porto Alegre después de maravillar en el filial. Pronto, al igual que sucedió con sus compatriotas Neymar o Robinho, las espectaculares actuaciones de un joven desconocido comenzaron a retumbar, como si de un eco se tratase, en los grandes clubes de Europa. Su papel protagonista en la conquista del Mundial de Clubes de 2006 frente al FC Barcelona y en la eliminación previa al Al-Ahly de Egipto, un torneo con visibilidad internacional, terminó por consagrarle como futuro gran futbolista.

De ahí que los grandes equipos europeos viajaran en masa a Brasil para tratar de hacerse con sus servicios. Con 17 años ya era toda una institución en su país, algo que consiguieron otros jugadores de leyenda como Ronaldo o Romario. Sin duda, la posibilidad de contratar a la siguiente gran estrella mundial era demasiado tentadora para cualquier club con poderío económico.

Thiago Silva y Pato celebrando un gol durante su etapa en Milan. Foto: Matteo Bazzi (EFE)Thiago Silva y Pato celebrando un gol durante su etapa en Milan. Foto: Matteo Bazzi (EFE)

El Real Madrid se mostró verdaderamente interesado, pero finalmente el Milan de Berlusconi fue el que puso los 24 millones de euros necesarios sobre la mesa —un auténtico dineral para un jugador tan joven—para así hacerse con sus servicios. Su llegada a los ‘rossoneri’ causó mucha sensación, ya que suponía una apuesta de futuro para un equipo que había ganado la temporada anterior la Champions League frente al Liverpool y que contaba con grandes estrellas veteranas como Inzaghi, Gattuso, Seedorf o Maldini. Un equipo de leyendas que, por motivos de edad, tenían que dejar su lugar a jugadores jóvenes tarde o temprano.

Su rendimiento fue el esperado. En 20 partidos anotó 9 goles, unas cifras extraordinarias en la tosca liga italiana. Y más para un jugador tan joven. De hecho, su primer año hizo que su cotización subiese como la espuma: en Milán ya se frotaban las manos, tenían ante sí a un ‘killer’ para los próximos 15 años.

Las lesiones, motivo de su declive

Pero en plena progresión llegaron los problemas físicos. De ganar el Golden Boy en 2009 a sufrir hasta ocho lesiones a lo largo de 2010, la mayoría de ellas musculares. Esto hizo que desde Milán comenzasen a tener dudas sobre si Pato era, efectivamente, el jugador que prometía ser.

Maximiliano Allegri, de hecho, se convirtió en su principal detractor; no comprendía por qué un chico tan joven se lesionaba de manera tan frecuente. Tal era su enfado que incluso llegó a reflejar su malestar ante los micrófonos de la prensa.

Pato, después de perder en la Libertadores frente a Boca Juniors. Foto: Marcos Brindicci (Reuters)Pato, después de perder en la Libertadores frente a Boca Juniors. Foto: Marcos Brindicci (Reuters)

Estuvo a punto de salir al PSG de Ancelotti, que tenía especial debilidad por él, pero aún se rumorea que Bárbara Berlusconi, por entonces novia del jugador, paralizó su marcha rumbo a Francia por 35 millones de euros. Ahí tuvo su primera oportunidad para revertir la situación en Milán, pero nada cambió. Al final, su destino fue el Corinthians, club por el que fichó en 2013.

Allí, con menos presión de la que ejercen los clubes europeos y un nivel futbolístico menor, consiguió sumar 10 goles en 30 partidos. En 2014, con el Sao Paulo, consiguió unos números casi idénticos: 9 goles en 29 partidos.

Ahora, Alexandre Pato tendrá que esconder a su particular ‘Mr. Hyde’, el que le provoca las lesiones, para aprovechar la oportunidad en un equipo con necesidades en la delantera —Baptistao y Samu García se han marchado— y con un gran cartel en Europa: el conjunto castellonense jugará la próxima edición de la Liga de Campeones si consigue superar la fase previa. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes