Ancelotti cuenta con puntos a favor para que Florentino Pérez no le eche del Madrid

Carlo Ancelotti finaliza su contrato con el Real Madrid en junio de 2016 y, si estuviera en su mano, lo respetaría. “Me gustaría quedarme aquí, pero sé muy ...

Carlo Ancelotti finaliza su contrato con el Real Madrid en junio de 2016 y, si estuviera en su mano, lo respetaría. “Me gustaría quedarme aquí, pero sé muy bien cómo son las cosas en el fútbol; si el club está contento con el trabajo que he realizado estos dos años, seguiré, pero si no es así, deberá tomar una decisión”, aseguró nada más caer en la Champions frente a la Juventus. Pese a tener muy complicado alzar un título en 2015, existen argumentos para pensar que la temporada que viene el italiano continuará sentado en el banquillo de la Castellana e igualar, de esta manera, las tres que permanecieron Vicente del Bosque o José Mourinho, quienes más han estado mientras ha sido presidente del club Florentino Pérez (señalado en una encuesta realizada en El Confidencial como responsable de la actual temporada en blanco).

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El Madrid es un club capaz de cambiar a su entrenador después de alcanzar o superar el objetivo marcado a principios de año. En la época reciente están los ejemplos de Jupp Heynkes tras la Copa de Europa de 1998, los títulos de Vicente del Bosque o la segunda Liga de Fabio Capello, en 2007. Además, está la lista de técnicos que debieron abandonar porque estaban encaminando a mal puerto al equipo madridista. En este siglo, en total, han sido doce los entrenadores los que han pasado por la caseta de la Castellana, nueve de ellos bajo el mandato del actual presidente blanco, que suma ya 12 años al frente del club. Cifras que argumentan las dudas que merodean a Ancelotti para continuar dirigiendo al conjunto merengue.

Del negro al blanco, y regreso al negro en un año

En la zona noble del Bernabéu, durante el pasado invierno se barajó la posibilidad de ampliar el contrato a Ancelotti, quien había estado en la cuerda floja durante la anterior primavera, hasta que Sergio Ramos cabeceó un balón en el minuto 93 en Lisboa. En un año se ha pasado del negro al blanco, y nuevamente al negro.

¿Pesarán en la decisión de Florentino y su directiva los cuatro títulos conquistados en el curso anterior (2014 fue el mejor año en la historia del Real Madrid) y el récord europeo de 22 victorias consecutivas? En contra, aparentemente, Ancelotti tiene el mencionado pesado argumento de no levantar ningún trofeo en 2015 y el ‘sambenito’ de haber logrado sólo tres ligas (Italia, Inglaterra y Francia) en sus casi veinte años como entrenador, las mismas que Florentino en los doce años como presidente…

A partir de ahí, el entrenador de Reggiolo cuenta con unos factores que facilitan ver el vaso medio lleno en esta cuestión:

Respaldo de la afición: sin que pueda existir unanimidad en una cuestión de este tipo, el entrenador ha superado los periodos de críticas a lo largo de sus dos temporadas. El inicio titubeante de esta temporada fue respondido con 22 victorias, la recta final de la Liga anterior con la Copa y la Champions, y el inicio de 2015 con el 9-1 al Granada y el pase a semifinales en Europa. Todo ello ha dado lugar a que el aficionado no le vea como un problema (la encuesta de este medio lo sitúa como último responsable, tras presidente y jugadores).

Apoyo desde el vestuario: es complejo manejar un vestuario como el del Real Madrid, y Ancelotti ha sabido hacerlo, como ha mencionado en varias ocasiones, porque él sabe perfectamente lo que se siente siendo futbolista. Con ese tacto ha logrado destapar elogios de sus futbolistas cuando se les ha cuestionado sobre el técnico, además de no haber tenido que sofocar capítulos graves de convivencia durante su estancia en Valdebebas.

Cintura para amoldarse a los fichajes de la directiva: el pasado año, logró engrasar el esquema táctico para que llegase a final de temporada con la lección memorizada, incluyendo Di María, a quien en un principio le costaba asumir ciertos roles, como el defensivo, y terminó siendo el MVP de la final de Champions. También la anterior campaña solventó a modo de apagafuegos el conflicto heredado en la portería entre Casillas y Diego López. Este año, debió acoplar la nueva situación en la portería y hasta devolvió gran parte del brillo que había perdido Casillas en la etapa anterior. También dibujó una puesta en escena en la que James –fichaje del verano, que costó 70 millones– debía estar dentro. El colombiano deslumbró no sólo por sus dotes atacantes, sino también por la labor defensiva que le encomendó el técnico, lo que ha ensalzado su caché.

Paz social: con Carlo Ancelotti se ha alcanzado una estabilidad social en el club de Chamartín, sin fracturas o divisiones internas, algo que sí ocurrió en la etapa anterior.

Al margen de los anteriores factores a favor del italiano, hay otras cuestiones que sirven de ‘excusas’ al técnico en el devenir de esta temporada, como que la eliminación de Champions llegó después de 36 disparos a puerta en los dos partidos (¿qué parte de responsabilidad tiene de la puntería el técnico?) o que el mayor bajón del equipo esta temporada vino cuando medio equipo titular estaba en la enfermería. En este último caso, sí es cierto que, como apuntó Miguel Ángel Portugal a El Confidencial en este curso, “las rotaciones” disminuyen las probabilidades de lesión, un ejercicio que no suele practicar Carlo.

Fuente: ElConfidencial – Deportes