Bale recibe con honores a Zidane

09.01.2016 – 22:50 H. – Actualizado: 32 M. Florentino soñó muchos días con este partido. El Bernabéu convertido en la localización de una fiesta de ...

09.01.201622:50 H. – Actualizado: 32 M.

Florentino soñó muchos días con este partido. El Bernabéu convertido en la localización de una fiesta de madridismo, de su madridismo, además. Era el día del estreno en el banquillo de su creación. Permítanme explicar esto: no es que el fútbol de Zidane fuera creado por Florentino, no es tan ser superior. Lo que creó el presidente fue la figura mitológica, la leyenda de uno de los mejores jugadores de la historia del Madrid. Y desde que Zidane dejó de jugar con el Madrid en Sevilla, Florentino lo imaginó de vuelta. De hecho, nunca se fue del todo. Primero fue embajador, luego director deportivo, luego segundo entrenador, luego entrenador del Castilla y, por fin, entrenador del primer equipo. Y este día de júbilo acabó como quiere todo merengue que acabe un partido de su equipo, con goleada.

Por supuesto, este partido despertará un entusiasmo tan inusitado como natural. En las últimas semanas, el ambiente en el Santiago Bernabéu era insostenible. Cada momento relativamente negativo, el respetable blanco aprovechaba la ocasión para mostrar su resentimiento con el equipo, con el entrenador, con el palco. Incluso, en la goleada histórica contra el Rayo, la afición acabó molesta, cabreada, cansada. Le marcaron diez goles al rival, y el público no estaba contento. Es por tanto muy comprensible que los mismos que pitaban cada vez que podían, ahora sientan ilusión, esperanza, ganas de ver ganar a su club. Ahora aprecian lo que hacen, porque el que ‘manda’ gusta a todos. Los tiene enamorados, y con toda la razón del mundo, porque recuerda a unas épocas no tan pretéritas que en las que ese mismo hombre de gesto serio les hizo felices.

Como primer encuentro dirigido por Zidane, tenemos ante nosotros una peligrosa tentación que debemos evitar, esto es, prejuzgar. O sea, que emocione tanto el buen resultado que no nos paremos a analizar lo que ha cambiado, lo que no y lo que está por cambiar. Lo primero que hizo Zidane fue contrario a lo que venía haciendo Benítez: dar la titularidad a Isco Alarcón y Dani Carvajal. Desde el Clásico contra el Barça, Isco y Benítez tenían una cruzada. Entre la sanción por su expulsión y el castigo del entrenador, Isco sólo había jugado doce minutos ligueros en mes y medio. Nada más llegar, Zidane borró todo vestigio de reprimenda y lo colocó en el once. Benítez y Carvajal no tenían ningún problema personal, pero sí que el técnico prefería a Danilo. El canterano volvió y asistió y dejó en evidencia al brasileño.

Un doblete más, y Benzema ya suma 18 goles esta temporada (Reuters).Un doblete más, y Benzema ya suma 18 goles esta temporada (Reuters).

Lo segundo que debemos destacar es el cambio de sistema. El hecho de jugar con los mismos jugadores que habitualmente no tiene por qué significar que se utilice la misma táctica. Es un cambio leve, pero determinante. Kroos y Modric pasaron a jugar a la misma altura. El alemán dejaba de ser un ‘regista’ único, y Modric no era un interior derecho. Los dos eran pivotes, con las mismas funciones tácticas tanto en la salida del balón jugado (bastante más en corto que con Benítez) como en la presión para robar y en la defensa posicional. Además, esa ubicación de ambos también significó que tenían menos llegada al área. Ellos hacían circular el balón, pero no se acercaban a finalizar la jugada, a no ser que la inercia de la misma les hiciera pisar la frontal. 

Es éste un movimiento clave. De esta manera, uno compensa las carencias del otro y ocupan de manera más compensada el espacio. Supone, por tanto, una mejor cobertura defensiva (a priori), y también una mayor fluidez en el movimiento de balón, a lo cual ayuda el posicionamiento de Isco como mediapunta con mucha libertad. Es el malagueño el que cerraba cuando tocaba defender, pero con la posesión, se movía a su antojo.

El despertar de la fuerza

Y lo que también ha provocado el cambio de entrenador, es el despertar de la fuerza. ¿Qué quiere decir esto? Varias cosas. Lo primero y más importante, es que ahora los jugadores se sienten identificados con su técnico, creen en él y se van a esforzar por él, como hacían antes también con Ancelotti y lo que no hicieron nunca con Benítez. Por eso, Bale y Cristiano bajaron a defender cuando tocaba (aunque a partir del minuto 65 dejaron de hacerlo, la verdad), por eso corrieron más y se desfondaron. Y otra cosa que significa es que el Madrid va a dejar de marcar y guardar la ropa. Por eso ganó 5-0, porque ya no se asusta a la hora de atacar.

Claro que estaríamos hablando de otra cosa si Lucas Pérez hubiese metido la primera que tuvo ante Keylor Navas. Porque otra cosa no, pero intención de ganar ha tenido el Deportivo durante todo el partido. Catorce veces buscaron la portería del costarricense y en varias de ellas intervino de manera decisiva. Lucas Pérez, en un estado de forma sensacional, estuvo pletórico en ataque, muy activo, liderando a su equipo. Solo le faltó marcar. Esta es una de las tareas a mejorar y mucho por Zidane: un equipo abatido, goleado, no debería tirar catorce veces a portería, y menos con la facilidad con la que lo ha hecho el Depor, especialmente por la colaboración involuntaria de los dos centrales blancos.

Con tres goles en el zurrón, Bale se fue al banco con su jefe (Reuters).Con tres goles en el zurrón, Bale se fue al banco con su jefe (Reuters).

Diez goles de Bale en siete partidos

Una cosa que hará más sencillo el devenir de Zidane esta temporada es la racha goleadora de Gareth Bale. El galés, que hasta final de noviembre sólo había marcado en seis partidos en 2015, lleva diez goles en los últimos siete partidos. ¿Estamos ante la eclosión definitiva de Bale? Es pronto para saberlo, no seamos presuntuosos. Pero sí que es muy positivo para él que vea puerta con regularidad. Ello aumentará su confianza, su implicación, su motivación, todo. Le hará mejor jugador, porque el gol es el mejor remedio… aunque no guste mucho a Cristiano, que se quedó sin marcar en una goleada blanca, lo cual casi que supone un expediente X.

Ficha técnica:

5 – Real Madrid: Keylor Navas; Dani Carvajal, Pepe, Sergio Ramos (Varane, m.46), Marcelo; Kroos, Modric, Isco (James, m.66); Bale (Jesé, m.74), Cristiano Ronaldo y Benzema.

0 – Deportivo: Lux; Juanfran, Arribas, Sidnei, Fernando Navarro (Luisinho, m.66); Mosquera, Bergantiños, Fede Cartabia (Jonás, m.46), Fajr (Oriol Riera, m.66); Luis Alberto y Lucas Pérez.

Goles: 1-0, m.15: Benzema. 2-0, m.22: Bale. 3-0, m. 49: Bale. 4-0, m.63: Bale. 5-0, m.92: Benzema.

Árbitro: Pérez Montero (colegio andaluz). Amonestó a Lux (15), Mosquera (64) y Arribas (71) por el Deportivo.

Incidencias: encuentro correspondiente a la 19a jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 71.267 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por José María Neira, antiguo médico del club blanco.

Fuente: ElConfidencial – Deportes