Benítez, acorralado y sin el consentido Bale, se encomienda a Cristiano

21.10.2015 – 05:00 H. Sobra decir que el primer enfrentamiento entre el Real Madrid y el Paris Saint-Germain en Champions es también la primera gran piedra ...

21.10.201505:00 H.

Sobra decir que el primer enfrentamiento entre el Real Madrid y el Paris Saint-Germain en Champions es también la primera gran piedra de toque, al margen del insípido derbi del Calderón, para el equipo de Rafa Benítez. El técnico madrileño, que asegura que “hay polémicas inventadas para desestabilizarmos”, sigue siendo objeto de críticas, paradójicamente sin haber perdido aún ningún partido. “El Real Madrid es un equipo sólido defensivamente, que no encaja muchos goles. Sin embargo, tiene algunos problemas ofensivos”, señaló Carlo Ancelotti sobre su exequipo. “Creo que es algo voluntario”, añadió Laurent Blac, actual entrenador del PSG. “Uno no entrena al Real Madrid para dejarse dominar, si lo hacen todo el rato es porque está hecho a propósito. Nos enfrentamos dos filosofías distintas y espero que se imponga la nuestra”, dijo el técnico francés.   

“No sé cuál es el estilo opuesto, no sé cuál es mi método y el Real Madrid cuando gana y mete muchos goles es divertido”, respondió un ofendido Benítez, quien también acostumbra a estar a la defensiva cuando se sienta delante de los micrófonos. ¿Tan poco orgulloso se siente de su método y su estilo como para renegar de ellos? ¿Por qué tanto empeño en negar la evidencia? ¿Consistirá en esto precisamente el equilibrio que tanto pregona: jugar a una cosa y decir que juega a otra? ¿Las afirmaciones de Ancelotti y Blanc también son para desestabilizar? “Nuestro equipo ataca, los números así lo indican. Esa es nuestra idea y siempre lo será, hacer goles y ganar los partidos”, afirmó el técnico del Real Madrid para intentar zanjar el debate, aunque con su actitud solo lo aviva. 

Más allá del estilo de juego o del método, el problema con el que Benítez se encuentra de cara al partido de este miércoles en el Parque de los Príncipes es cómo suplir las bajas que sufre su equipo. La última, la de Bale, sin duda el gran ausente en París. A diferencia de Cristiano Ronaldo, quien al clasificarse automáticamente para la Eurocopa con Portugal pidió permiso para no jugar en Serbia y el lunes ya se entrenó en Valdebebas con el resto de sus compañeros, Bale se empeñó en jugar el intrascendente Gales-Andorra de un día después, por lo que no se reincorporó a la disciplina del Real Madrid hasta el jueves, pues el miércoles aprovechó que estaba en Cardiff para atender compromisos comerciales. “El sentimiento que los jugadores pueden tener con su país es difícil de controlar”, se limitó a opinar Benítez al respecto. 

Blanc, en la rueda de prensa previa al PSG-Real Madrid. (EFE)Blanc, en la rueda de prensa previa al PSG-Real Madrid. (EFE)

Si Bale ya dejó en mal lugar a su entrenador al asegurar nada más llegar a Gales que la media hora final que jugó en el Calderón le había venido bien para “poner las pìernas a punto”, peor fue cuando en el partido ante el Levante fue titular, pero Benítez tuvo que sustituirle en el descanso porque le vio “algo fatigado”. “Gareth quería seguir en el segundo tiempo, pero le dije que no, que le cambiaba”, explicó Rafa. Sin embargo, el galés no estaba fatigado, sino lesionado. 

Después de las polémicas declaraciones de Jonathan Barnett, el dicharachero agente de Bale, en las que presumía de que “ahora Gareth juega donde quiere”, resultó que el galés sufre una nueva lesión en el sóleo de la pierna izquierda, la quinta desde que llegó al Real Madrid y la quinta en la misma pierna, la buena, que suele decirse. O sea, con la que chuta y la que precisamente por ello debería entrenar más y no fiarse del ‘doctor estiramientos’. La cuestión está clara y es lógico que la actitud de Bale no haya gustado en el club que preside Florentino Pérez. El galés lleva un mes más pendiente de su selección que de su propio equipo y, lo que es peor, con el consentimiento de su entrenador. 

Entrenamiento del Real Madrid en el Parque de los Príncipes. (EFE)Entrenamiento del Real Madrid en el Parque de los Príncipes. (EFE)

En París, a la ausencia de Pepe en defensa se suman las de Carvajal y Arbeloa, que dejan a un Danilo corto de forma como única opción para el lateral derecho. El brasileño mostró ante el Levante su falta de tono físico, y marcar a Di María será un duro examen, sobre todo porque se trata del reencuentro del argentino con el Real Madrid. Vuelve Sergio Ramos, quien, tal y como confirmó su entrenador, será infiltrado en el hombro izquierdo para poder jugar. Por lo demás, la continuidad de Casemiro en el centro del campo está asegurada, a pesar de la milagrosa recuperación de Modric, así como la titularidad de Kroos e Isco. 

Las bajas de Benzema y Bale no solo impedirán a Benítez alinear a la llamada ‘BBC’, sino también replantearse su dibujo táctico, posiblemente con la idea de poblar el centro del campo incluso con Kovacic y dejar en punta a Cristiano. “Dicen que tengo problemas con Ronaldo y que no me hablo con él. Mentira. Hablo con él todos los días”, afirmó Rafa en los micrófonos de esRadio. Sin embargo, nadie ha dicho que él no hable a Cristiano, sino que Cristiano no le habla a él, que no es lo mismo. Después de mimar a Bale, resulta que el galés le ha vuelto a dejar en evidencia y Benítez debe encomendarse al portugués, a quien poco a poco, a regañadientes primero y sobreactuando después. ha tenido que ir valorando, hasta considerarle “mi único incuestionable”. En sus brazos está.  

Alineaciones probables:

PSG: Trapp; Aurier, Marquinhos, Thiago Silva, Maxwell; Verratti, Matuidi, Pastore; Di María, Ibrahimovic y Cavani.

Real Madrid: Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco, Kovacic o Jesé; y Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Nicola Rizzoli (ITA).

Estadio: Parque de los Príncipes.

Hora: 20.45.  

Fuente: ElConfidencial – Deportes

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