Benítez pierde la autoridad técnica y podría traicionarse a petición de sus jugadores

19.11.2015 – 05:00 H. Salvo en partidos puntuales, como el de Cristiano en Cornellà o el de Benzema en San Mamés, se puede afirmar sin temor a equivocarse ...

19.11.201505:00 H.

Salvo en partidos puntuales, como el de Cristiano en Cornellà o el de Benzema en San Mamés, se puede afirmar sin temor a equivocarse que los dos jugadores que más están destacando en el Real Madrid en lo que llevamos de temporada son, por este orden, Keylor Navas y Casemiro. Es decir, el portero y el medio centro, puesto éste que Rafa Benítez considera clave para dotar a su equipo de ese equilibrio del que tanto le gusta hablar, pero que nadie sabe aún en qué consiste. Lo cierto es que el técnico madrileño sólo ha perdido un partido y este sábado ante el Barça tiene la posibilidad de recuperar el liderato de la Liga, aunque el juego de su equipo dista mucho de convencer.  

Que Keylor Navas se haya convertido en la estrella del Madrid no deja en buen lugar al entramado defensivo de Benítez, mientras que el brillo de Casemiro no es sólo una paradoja, pues se supone que su principal labor es evitar que a su equipo le creen tantas ocasiones de gol como le crean, sino que, además, está provocando que otros centrocampistas como Kroos y Modric anden durante muchos partidos en paradero desconocido. Al resto de jugadores les pasa un poco lo mismo, aunque el caso más llamativo es sin duda el de Cristiano Ronaldo, quien más en contra está de su actual entrenador y al que, dicho sea de paso, no tiene ningún respeto.   

Según informó ‘Radio Marca’, los capitanes del Real Madrid pidieron a su entrenador ser recibidos en su despacho el pasado lunes en Valdebebas para transmitirle la inquietud de toda la plantilla por la imagen que ha dado el equipo en los últimos partidos, y especialmente ante el Paris Saint Germain en el Bernabéu y ante el Sevilla en el Pizjuán, donde llegó la primera y única derrota de la temporada. Así, Sergio Ramos, Marcelo y Cristiano Ronaldo -el cuarto capitán es Pepe, pero se encontraba con su selección- le dijeron a Benítez lo que todo el mundo ve, por más que algunos lo pretendan ocultar: este Real Madrid está más pendiente de defender que de atacar y juega demasiado atrás, sobre todo después de ponerse por delante en el marcador, tal y como se quejó Cristiano a Ramos al término del partido del Pizjuán.  

Rafa Benítez, en una rueda de prensa. (EFE)Rafa Benítez, en una rueda de prensa. (EFE)

Si Rafa traga, debería dimitir

Lo curioso es que, siempre según la información de ‘Radio Marca’, Benítez no sólo aceptó de buen grado hablar con ellos, sino que se mostró de acuerdo con el mensaje que le hicieron llegar sus jugadores y les aseguró que esa era la idea que tiene en mente, aunque se excusó en las bajas para estar priorizando blindarse y haber cambiado los que, en teoría, eran sus planes iniciales. Sin embargo, cualquiera que conozca la trayectoria de Benítez sabe que esto no es verdad, salvo que de repente traicione todo aquello que tanto ha predicado y practicado. Además, si hay un partido y un rival ante el que Rafa tomará precauciones defensivas ese será el del Barça, aún más jugando como local. 

Resulta curioso que después de que Florentino Pérez destituyera a Carlo Ancelotti porque, además de ese “impulso” al que hizo referencia, quería mano dura en el vestuario, ahora Benítez vaya a ceder ante las peticiones de sus jugadores. Si los futbolistas tienen que decirle a su entrenador cómo deben jugar, parece evidente que Rafa tiene un problema, no sólo de confianza, sino también de autoridad técnica, ya que no se trata sólo de una cuestión de formas, sino de contenido. Si los jugadores no creen en su entrenador, es muy complicado que un equipo funcione bien colectivamente. Otra cosa es que, ya sea desde la autogestión, la cual puede llevar a una desobediencia encubierta, los futbolistas intenten sacar los partidos adelante por su cuenta.  

El Barça de Luis Enrique tiene poco que ver con el Barça de Guardiola, eso es cierto, pero no lo es menos que Benítez tiene mejores números ante los azulgranas como visitante que como local. Es decir, jugando al contragolpe, algo con lo que el Bernabéu y los propios jugadores del Real Madrid no comulgan. Pero no será fácil que el actual técnico blanco se baje del burro. Él entiende el fútbol así y, se supone, que cuando Florentino Pérez, a instancias de José Ángel Sánchez, le fichó, sabía lo que fichaba. ¿O acaso no?

Entrenamiento del Real Madrid en Valdebebas. (EFE)Entrenamiento del Real Madrid en Valdebebas. (EFE)

Sometido a las estrictas normas del club

A diferencia de sus otras andaduras como entrenador, en las que nunca dudó en desafiar a los dirigentes de los clubes en los que estuvo, Rafa está tan agradecido a Florentino por haberle dado la oportunidad de entrenar al Real Madrid, que su único objetivo es complacer al presidente. De ahí que se haya sometido sin resistencia alguna a las estrictas normas que imperan en el club. Si a Rafa le preguntan la hora, es probable que responda: “Pregúntale a Carbajosa”, en referencia al jefe de prensa del Madrid. Tal y como informamos en El Confidencial, a Benítez no le han permitido tener a su lado a Juan Francisco Sánchez, el responsable de prensa personal que le acompañaba desde hace muchos años, y la verdad es que, visto lo visto y, sobre todo, escuchado lo escuchado, se puede afirmar que le está echando en falta.

En esta tesitura se encuentra Benítez a tres días de un Clásico que puede marcar su destino en el banquillo del Bernabéu: el madrileño está ahora mismo a mitad de camino entre complacer a Florentino y traicionarse a petición de sus jugadores. Tome la decisión que tome, su autoridad ya ha quedado en entredicho y, como quiera que dimitir no es algo que pasará por su cabeza, su futuro está en manos de unos futbolistas que a buen seguro lo darán todo por ganar al Barça, pero no por él, sino por ellos mismos y por el Real Madrid.

Fuente: ElConfidencial – Deportes