Benítez se siente perseguido, pero su principal enemigo lo tiene en casa

01.12.2015 – 05:00 H. Públicamente intenta disimularlo, pero Rafa Benítez se siente perseguido y es muy consciente de que el crédito se le acaba. De ahí ...

01.12.201505:00 H.

Públicamente intenta disimularlo, pero Rafa Benítez se siente perseguido y es muy consciente de que el crédito se le acaba. De ahí que el pasado sábado apelara a su racha de 14 partidos invicto y un día después elevara a la categoría de gran victoria el 0-2 ante el modestísimo Eibar, con un gol de falta -eso sí, “de jugada ensayada”- y otro de penalti. A diferencia de Florentino Pérez, que habló de una campaña contra él y, según ese silogismo tramposo que utiliza el presidente de ACS, contra el Real Madrid, el entrenador no se atreve aún a hacerse el mártir delante de los micrófonos. Se queja y rebate algunas críticas, sí. Pero considerarse perseguido de momento lo hace en privado, ahí donde tanto terreno cedió desde que llegó al banquillo del Bernabéu, la razón por la que ahora le va a ser tan difícil, por no decir imposible, recuperarlo.    

Al igual que sucedió, por ejemplo, con el entrenador del PSG, Laurent Blanc, que le calificó de defensivo la víspera de enfrentarse en el Parque de los Príncipes, las críticas más duras al trabajo de Benítez al frente del Real Madrid no han llegado de los medios de comunicación, sino de su rivales. “He visto peor al Real Madrid que el año pasado; el año pasado sabían a lo que jugaban”, afirmó el centrocampista del Eibar, Dani García, tras su encuentro contra los blancos en Ipurua. Claro que la sincera y desinteresada afirmación del futbolista guipuzcoano es sobre todo una crítica a Florentino Pérez, quien decidió prescindir de Ancelotti para dar “un impulso” al Real Madrid y resulta que con Benítez los problemas que tanto preocupaban al presidente no sólo permanecen, sino que se han acrecentado. Empezando por las carencias tácticas y acabando por las numerosas lesiones musculares.    

El gran miedo de Florentino cuando accedió a fichar Benítez como sustituto de Ancelotti a propuesta de su director general, José Ángel Sánchez, era que el madrileño se cree que lo sabe todo, algo que, por cierto, también piensan muchos de sus futbolistas. Y, claro, partiendo de la base de que el director deportivo del Real Madrid es el presidente, el peligro de conflicto existía desde el minuto uno. Ahí empezó a ceder terreno Rafa y ahí empezó a perder autoridad en el vestuario y también en la opinión pública. Alejarse tanto de los medios para no buscarse problemas con su jefe, también se ha vuelto en su contra, pues los oficialistas le disparan a él en lugar de a Florentino y los independientes no tienen argumentos para defenderle: él se lo ha buscado.     

Algo parecido ocurre en la plantilla. Si a Benítez se le pregunta por algún meritorio, lo mismo da Casemiro que Kovacic, el técnico no duda el apuntar al equipo “más que un jugador u otro”. Sin embargo, siempre que se le cuestiona por alguna de sus estrellas, elogia su esfuerzo, aunque sólo jugara cinco minutos, como ocurrió con Benzema en Eibar. “Ha sido un trifunfo de equipo”, fue el titular de la rueda de prensa que Rafa ofreció en Ipurua. “Es importante conseguir tres puntos con este espíritu de sacrificio”, añadió, para de este modo incidir en un aspecto que como el valor en la mili se le supone a cualquier futbolista profesional. A veces da la sensación de que a Benítez se le olvida que entrena al Real Madrid, donde no hay sitio para la mediocridad.  

Rafa Benítez, durante una rueda de prensa. (EFE)Rafa Benítez, durante una rueda de prensa. (EFE)

Luis Enrique y su tridente bien avenido

A diferencia de Luis Enrique, quien tiene la enorme fortuna de que sus tres estrellas –Messi, Neymar y Luis Suárez, con permiso de Iniesta– se llevan a las mil maravillas, Benítez se equivocó al intentar complacer a su presidente dando prioridad a Bale sobre Cristiano y lo está pagando. Primero, con su viaje a Cardiff para hablar con el galés y, después, al pecar de sincero y no atreverse a decir que el portugués era el mejor futbolista al que había entrenado. Luego quiso rectificar y fue peor. Pero esto es lo que le está pasando prácticamente con todas las decisiones que toman. Cuando se equivoca y quiere enmendar su error, vuelve a equivocarse. Parece claro que está muy mal aconsejado, y en ello puede influir no tener cerca a Juan Francisco Sánchez, su asesor personal de prensa, al que el Real Madrid vetó para, según la versión oficial, evitar otro caso Paramés, portavoz de Mourinho.  

Sí, Benítez se siente perseguido, pero su principal enemigo lo tiene en casa y no, no es Cristiano, aunque el portugués no le trague y esté deseando perderle de vista. Tampoco James, por más que el colombiano ya piense que su entrenador tiene algo personal contra él. El peor enemigo de Rafa es él mismo, de ahí que la ratificación de Florentino sólo le haya servido para entender que el crédito se le agota y que, en caso de acabar la temporada, ni siquiera ganar algún título le garantizaría seguir la próxima. Es lo bueno, pero también lo malo, de depender sólo de los resultados, esos a los que el madrileño se aferra como el gran resultadista que es y siempre fue. Sin embargo, entrenar al Real Madrid conlleva vencer y convencer. A Benítez nunca le importó lo segundo, de ahí que pueda decirse sin miedo a equivocarnos que ahora se esté traicionando. ¿Y si es Rafa quien en realidad se persigue a sí mismo?

Fuente: ElConfidencial – Deportes