Buenas noticias para Trump: “No podemos asegurar que el voto latino sea decisivo”

26.04.2016 – 17:41 H. – Actualizado: 3 H. Gordo y feliz, rozando ya la ansiada jubilación, con un piso en Maryland y otro en Madrid, César es un ...

26.04.201617:41 H. – Actualizado: 3 H.

Gordo y feliz, rozando ya la ansiada jubilación, con un piso en Maryland y otro en Madrid, César es un mecanico reconvertido por minutos en ‘lobbista’ del ‘sueño americano’. Llegó hace décadas desde República Dominicana -“de legal”, insiste, escondiendo la mirada bajo una visera enorme como su corpachón-, logró prosperar, formar una familia… “Aquí, si trabajas y cumples la ley, sales pa’ alante. Aquí no hay racismo, pero sí trabajo… y quien no lo consigue es su culpa, no más”.

La historia de los latinos en EEUU es el relato del cambio demográfico en el país, de cómo el porcentaje de votantes blancos desciende elección tras elección -representaban el 78% en el año 2000; actualmente, el 69%-. Y el primer capítulo comienza en 1965, cuando una reforma legislativa, la Immigration and Nationality Act, abrió nuevas vías migratorias y provocó, en el espacio de una generación, una transformación dramática. Entre aquel año y 2015, al menos 58,5 millones de inmigrantes llegaron al país. De ellos, 51 millones procedían de Latinoamérica. 

El resultado: lo que hoy en día se denomina “el gigante dormido”, esto es, el inmenso potencial electoral de un segmento de la población que puede decidir una carrera por la Casa Blanca. La sempiterna crisis del Partido Republicano en California -el estado con mayor presencia de latinos, seguido de Texas y Florida-, donde los republicanos no ganan desde hace decadas, es el mejor ejemplo.

Sin embargo, el “gigante dormido” no acaba de despetar. “No hay duda de que el electorado latino crece (10 por ciento en 2000; 18 por ciento en 2015); no hay duda del cambio demográfico que experimenta EEUU, pero no podemos asegurar que el voto latino vaya a ser decisivo estas elecciones. Cada elección, una tras otra, se habla del gigante dormido, se pone el foco en este segmento de votantes, y al final no resulta tan decisivo, dice Mark Hugo, director de Hispanic Research del Pew Research Center.

“El 50% de los latinos no están localizados en los ‘swing states’, los estados clave, sino en estados ya ‘decididos’, como Nueva York, California y Texas. Y, más importante, representan menos del 20% de los votantes potenciales en 13 estados clave, como Florida, Nevada, Colorado, Virginia, Iowa, West Virginia…”, explica Hugo.

Por ello, el peso latino podría importar menos de lo esperado en el ‘Supermartes’ de hoy, en el que se celebran primarias tanto republicanas como demócratas en cinco estados: Connecticut, Delaware, Maryland, Pensilvania y Rhode Island. La jornada, sin embargo, sí será decisiva: los favoritos de ambas formaciones -Hillary Clinton y Donald Trump– podrían apuntalar firmemente sus candidaturas si, como se espera, se hacen con la mayoría de los delegados en juego.

Simpatizantes de Trump durante un acto de campaña del magnate en Wilkes-Barre, Pensilvania, el 25 de abril de 2016 (Reuters)Simpatizantes de Trump durante un acto de campaña del magnate en Wilkes-Barre, Pensilvania, el 25 de abril de 2016 (Reuters)

Pensilvania, un estado decisivo

Pensilvania es el estado que más delegados otorga (210 demócratas y 71 republicanos). Allí, la recuperación económica y el miedo que genera Trump con sus propuestas migratorias son los temas alrededor de los que gravitará el voto latino. Y, allí, el 6% de la población es hispana, mientras que en Filadelfia, la mayor ciudad del estado y la quinta de EEUU, el porcentaje aumenta hasta el 14%. Se calcula que en el estado hay más de 170.000 inmigrantes indocumentados, en su gran mayoría latinos, por lo que de cara a las elecciones primarias de este martes, en Pensilvania existe “gran expectación por las políticas migratorias” de los aspirantes presidenciales, según uno de los primeros latinos candidato a alcalde de Filadelfia, Nelson Díaz.

Pero además de esta oposición, Trump se enfrenta a una inesperada alianza entre sus propios rivales republicanos. Otros dos aspirantes, Ted Cruz y John Kasich, han anunciado un pacto para tratar de evitar que consiga los delegados necesarios para asegurarse la nominación republicana. Tener a Donald Trump como candidato a la Casa Blanca en las elecciones de noviembre “sería un desastre seguro para los republicanos”, advirtió en un comunicado el jefe de campaña de Cruz, Jeff Roe, al revelar la alianza con Kasich a última hora del domingo. Roe indicó que despejará el camino a Cruz para que el senador tenga más opciones de imponerse en las primarias del 3 de mayo en Indiana, donde los republicanos se juegan 57 delegados y el ganador se los lleva todos.

Trump no ha tardado en arremeter contra Cruz y Kasich. “Una confabulación de este tipo es a menudo ilegal en muchas otras industrias, y sin embargo estos dos internos de Washington han tenido que rebajarse a confabular para seguir vivos. Están matemáticamente muertos, y este acto solo muestra, como marioneta de los donantes y los intereses especiales, lo verdaderamente débiles que son ellos y sus campañas”, ha dicho.

Fuente: ElConfidencial.com