Cae la popularidad de un Cristiano Ronaldo que sigue retando a Florentino Pérez

11.11.2015 – 05:00 H. Cuando llueve torrencialmente el agua arrastra un montón de miserias por el asfalto, y en el Real Madrid, por mil razones, no para de ...

11.11.201505:00 H.

Cuando llueve torrencialmente el agua arrastra un montón de miserias por el asfalto, y en el Real Madrid, por mil razones, no para de llover. La derrota de Sevilla el pasado domingo sonó a cataclismo: crujió el vestuario pero también se tambaleó el banquillo. Dos nombres propios se cruzan como cuchillos en el pensamiento del aficionado madridista: Cristiano Ronaldo y Rafa Benítez. Los dos parecen jugar a naipes en la cima del volcán.

Existen muchas señales que lo delatan, aunque Sevilla fue el escenario donde se desarrolló el último capítulo de sangre. No dolió tanto la derrota misma sino la manera de producirse: por la huida en estampida de los protagonistas cuando quemaba el aire, en particular de Cristiano Ronaldo, la megaestrella del Real Madrid, que al día siguiente viajó en vuelo privado a Londres para el estreno de su documental. En el mismo no dudó en hacerse la foto con Carlo Ancelotti y con Sir Alex Ferguson, su padre deportivo, embajador honoris causa del Manchester United, club hostil para el Real Madrid tras el fiasco de David de Gea.

Cristiano Ronaldo no se hizo ni una sola foto con nadie afín al Real Madrid entre otras cosas porque no hubo representación institucional, ya que el club de Concha Espina, con buen criterio, pensó que no estaba el horno para muchos bollos. Tiene mala suerte con la elección de sus eventos, porque el pasado año, tras la hecatombe del derbi madrileño, apagó las velas de su cumpleaños como si tal cosa, con música de pachanga festivalera incluida.

Las relaciones entre Florentino y Cristiano nunca han sido fluidas (Reuters)Las relaciones entre Florentino y Cristiano nunca han sido fluidas (Reuters)

El Balón de Oro se le escapa

La situación ha variado también con los compañeros de Cristiano Ronaldo, que ya no le ven como el ‘intocable’ y muestran su enfado delante de los focos. El remate a puerta, con mayoría tres a dos de jugadores del Real Madrid sobre los sevillistas y que finalizó con disparo a puerta errado del portugués, mientras Modric y Bale, solos para recibir y ‘fusilar’ a Sergio Rico, se quedaron esperando el pase. Bale agachó la cabeza pero Modric no pudo reprimirse y le gritó. Cristiano Ronaldo, segundos más tarde, pidió disculpas con un gesto. Pero sus gestos no terminaron ahí: al final del partido rechazó de malas maneras el choque de manos con Sergio Ramos al que masculló alguna palabra fuerte y que el capitán del equipo mitigó a duras penas.

Fue una tarde infausta para el ‘siete’, que sigue en su seguía goleadora y ve cómo se difuminan los sueños de repetir el Balón de Oro. Messi, pese a su grave lesión, le ha tomado la delantera. La foto con Ancelotti que Cristiano se realizó en las puertas del cine londinense sirve de alegoría para explicar que tiene en la otra esquina del ring a Rafa Benítez, con quien no casa y muestra públicamente sus discrepancias.

Rafa Benítez da instrucciones durante el Sevilla-Real Madrid (EFE)Rafa Benítez da instrucciones durante el Sevilla-Real Madrid (EFE)

Un par de recados

A Benítez, por mucho que avente su famosa libreta de las estadísticas, las cuentas comienzan a astillarse; el equipo ha cedido el liderato y eso no es lo peor. A ojos de los analistas, el equipo se le está cayendo. La derrota de Sevilla ha dejado en el escaparate las carencias del cuadro que dirige el madrileño. Tras el 2-1, sobrevino un espectacular bajón. Los jugadores se miraban unos a otros sin saber a qué atenerse. Unos hablaban chino mandarín y otros cantonés. El entrenador abría los brazos sin encontrar respuestas, quizás ni él mismo las sabía. Con el 3-1 y el Sevilla agigantado, los locales llegaron a tocar consecutivamente el balón treinta veces seguidas entre los oles del público y la parsimonia madridista; ni el gol postrero de James tapó el bochorno.

Rafa Benítez, muy enfadado, se tragó los sapos en la posterior rueda de prensa y solo disparó sobre James, que fue de los pocos que aguantaron el tipo en Nervión. El entrenador tiene ahora dos semanas (con los internacionales con sus selecciones, menos CR7 y Benzema) para remendar el costurón. Llega el Barça fortalecido por las últimas victorias conseguidas sin Messi. Una nueva victoria en el Bernabéu cimbrearía la Liga y pondría a los pies de los caballos a Benítez. Florentino Pérez ya le ha mandado un par de recados. Ante el Barça, el técnico recuperará a Benzema, el complemento perfecto de Cristiano. Con el francés, cuyo estado anímico no es el mejor, el Real Madrid tratará de hacerse fuerte en Chamartín. Ganar o ganar. De lo contrario peligraría la cabeza del entrenador. Olería a pólvora.

Fuente: ElConfidencial – Deportes