Cameron advierte que no hay garantía de acuerdo: “Voy a pelear por el Reino Unido”

18.02.2016 – 12:32 H. – Actualizado: 18.02.2016 – 16:16H. El primer ministro británico, David Cameron, advirtió hoy de que no aceptará ningún ...
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18.02.201612:32 H. – Actualizado: 18.02.2016 – 16:16H.

El primer ministro británico, David Cameron, advirtió hoy de que no aceptará ningún acuerdo con la Unión Europea (UE) que no recoja las necesidades del Reino Unido y destacó que es más importante hacerlo bien que rápido. “Voy a pelear por el Reino Unido. Si podemos lograr un buen acuerdo lo aceptaré, pero no aceptaré un acuerdo que no recoja lo que necesitamos”, sostuvo Cameron a su llegada al Consejo Europeo que se celebra este jueves y viernes en Bruselas. El ‘premier’ destacó que “es mucho más importante hacerlo bien que hacer nada con prisas”.

El primer ministro británico reconoció que queda “trabajo duro” por delante, pero confió en que con “buena voluntad” se pueda lograr un “mejor acuerdo” para el Reino Unido. Cameron tiene previsto reunirse, antes de que comience la cumbre a Veintiocho, con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. A su llegada a la reunión, Tusk se mostró contundente al asegurar que ésta es la cumbre de “la construcción o la ruptura” de la UE. En su carta de invitación a los líderes ya adoptó este tono dramático, al asegurar que no hay garantía de que se alcance un acuerdo porque aún quedan abiertas cuestiones políticas que serán difíciles de superar.

Los lobbies toman posiciones

Los lobbies toman posiciones. Al tiempo que los líderes europeos inician en Bruselas la búsqueda de un acuerdo para que el Reino Unido siga en el club comunitario, las campañas a favor y en contra del ya celebre ‘Brexit’ echan a andar. El “plan Tusk” -la propuesta del presidente del Consejo Europeo para renegociar las relaciones con Londres- espera satisfacer las exigencias de Cameron sin que el resto de socios europeos se sientan agraviados.

Si el ‘premier’ tiene éxito, si obtiene un acuerdo que pueda ‘vender’ a sus ciudadanos -cada vez más euroescépticos-, dará el pistoletazo de salida a una campaña de cuatro meses para evitar la ruptura. Tusk concede a Londres acceso al mercado único y le da voz en la mesa del Consejo Europeo, al tiempo que le permite continuar fuera de la moneda única y del espacio Schengen. Con este “plan” como base, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE trabajarán hoy y este viernes sobre las cuatro áreas en las que Londres exige reformas: gobernanza económica, competitividad, soberanía y beneficios sociales y libre circulación.

Y mientras los líderes de la UE apuran las conversaciones, diversos ‘lobbys’ se ponen en marcha. Palabras como “riesgo”, “seguridad”, “liderazgo” u “orgullo” se introducen en unos alegatos que suman sus primeros adeptos. La campaña ‘Britain Stronger in Europe‘ (Reino Unido más fuerte en Europa) afirma, como Cameron, que la UE “no es perfecta”, pero sostiene que abandonarla “pondría en riesgo la prosperidad, amenazaría la seguridad y reduciría la influencia (británica) en el mundo”. “Votar a favor de la salida es un salto a lo desconocido, arriesgarnos a tener una economía más débil y las perspectivas de futuras generaciones”, además de “una pérdida de influencia en la escena mundial”, añade el alegato difundido en su web oficial.

En el otro bando, destacan campañas como ‘Vote Leave, Take Control’, ‘Leave.eu’ o ‘Grassroots Out’, que basan gran parte de sus consignas en criticar la supuesta incapacidad de la UE para hacer frente a los desafíos actuales y en llamamientos para “recuperar el control”, tanto en términos políticos como económicos. “Nuestros políticos dicen que este país es demasiado pequeño para marcar la diferencia en el mundo. Nosotros decimos que ya no confían en el país”, explica ‘Leave.eu’ en su manifiesto, en el que invita a la ciudadanía a “imaginarse” como sería un Reino Unido fuera de la UE. Cada hogar tendría “1.000 libras más para gastar cada año” gracias al fin de “varias tasas” y al abaratamiento de productos, no existirían leyes “dictadas por Bruselas” y Londres “recuperaría el control de cuestiones importantes como las fronteras“.

Este punto, el de las fronteras, es uno de los argumentos más repetidos por el bastión euroescéptico, que saca provecho de la llegada masiva de refugiados a Europa. Por eso el “plan Tusk” ofrece también una posible solución al tema más polémico de las reclamaciones británicas, el relativo a la inmigración, al contemplar el “freno de emergencia” a los beneficios sociales de trabajadores comunitarios en Reino Unido

“Imagina el sentimiento de orgullo que sería negociar nuestros propios acuerdos comerciales. Si Islandia puede negociar un acuerdo de libre comercio con China, nosotros por supuesto que podemos”, destaca, por su parte, la campaña ‘Leave.eu’.

Una bandera británica y otra de la UE cuelgan de un edificio en el centro de Londres (Reuters).Una bandera británica y otra de la UE cuelgan de un edificio en el centro de Londres (Reuters).

Las campañas que abogan por la salida de la UE presumen en sus páginas web de que su apoyo trasciende a partidos concretos y refleja una preocupación transversal que incluye a militantes de distintas formaciones. Empresas y medios también han tomado partido en los últimos meses a favor o en contra de una ruptura que, por ejemplo, ya han criticado abiertamente ‘Financial Times‘ y ‘The Economist’. El ‘Evening Standard’ publica precisamente hoy que la salida elevaría los precios de la energía para los británicos, según advierte Centrica, uno de los grandes suministradores.  

Esta división se extiende también a pie de calle, tal y como han venido reflejando las sucesivas encuestas difundidas en los últimos meses. La amplia mayoría de los sondeos mantienen los porcentajes en un margen de empate técnico, si bien la media actualizada por ‘The Telegraph’ sitúa ligeramente por encima la opción de un Reino Unido dentro de la UE.

El Gobierno británico como entidad también tendrá un criterio, aunque no sus miembros a título individual. El primer ministro se ha comprometido a dar libertad de voto a los ministros y a los diputados euroescépticos. Hasta una tercera parte del gabinete ha expresado en público sus dudas, entre ellos voces destacadas como la del titular de Exteriores, Philip Hammond, o la de la responsable de Interior, Theresa May. Sin embargo, los medios especulan con que finalmente serán al menos cuatro los miembros del Gobierno que harán campaña en favor del ‘Brexit’. El diario ‘The Guardian’ ha incluido en esta lista al ministro de Trabajo y Pensiones, Iain Duncan Smith, y al de Cultura, John Whittingdale, así como al líder en la Cámara de los Comunes, Chris Grayling.

Fuente: ElConfidencial.com