Casemiro, un ancla necesario en el Madrid de Benítez y que Ancelotti no quería ni ver

28.10.2015 – 05:00 H. El Real Madrid, equipo líder de la Liga, se ha encontrado con un puntal inesperado: Casemiro. En un primer tramo de la temporada, ...

28.10.201505:00 H.

El Real Madrid, equipo líder de la Liga, se ha encontrado con un puntal inesperado: Casemiro. En un primer tramo de la temporada, duramente castigado por las lesiones de sus estrellas principales y con Cristiano Ronaldo algo opacado, la figura del brasileño ha emergido con fuerza en el equipo de Rafa Benítez, que valora sobremanera el esfuerzo de Casemiro, el “ancla necesario” en un equipo rico en matices técnicos, pero carente de voluntarios para el trabajo sucio.

Pero Casemiro viste hoy la camiseta blanca por un golpe fortuito del destino. Hace poco más de un año año, a instancias de Carlo Ancelotti, que lo descartó, el centrocampista (nacido hace veintitrés años en Sao José dos Campos, a poco más de 100 kilómetros de Sao Paulo) fue traspasado al Oporto por cinco millones. La operación se realizó a través de Jorge Mendes, y con las bendiciones de Julen Lopetegui, entrenador de ‘os dragoes’. El ex técnico de la sub-21 tardó dos entrenamientos en colocarle la camiseta de titular y bien que lo aprovechó Casemiro, que la pasada campaña se erigió en una de las estrellas del campeón luso y su jugador más regular. El Real Madrid tuvo la previsión de guardarse una opción de recompra por valor de siete millones.

Los técnicos de los escalafones inferiores del Real Madrid se alegran sobremanera de la irrupción definitiva de Casemiro en la elite del fútbol. “Se lo merece, por buen futbolista y mejor persona”, aseguran, a sabiendas de que el joven centrocampista no lo pasó bien durante la última etapa en el club blanco.
La primavera pasada, y al amparo de los excelentes números que Casemiro atesoraba en el Oporto, en la planta noble madridista se apostó por el retorno del brasileño al Bernabéu, una vez se confirmaban las bajas de Khedira y el vasco Illarramendi. Pero se toparon con la negativa de Carlo Ancelotti, que prefería un jugador de un perfil diferente, según esgrimió el italiano, sin especificar mucho. En círculos cercanos a Florentino Pérez existe el convencimiento de que, de haber continuado Ancelotti, Casemiro no habría regresado nunca a Madrid. “Parecía chirriarle el juego del chaval”, dicen. El Real Madrid ejerció la cláusula de recompra para recuperar al futbolista.

El despido del italiano y el aterrizaje de Rafa Benítez ha resultado providencial para el joven jugador, que está aprovechando sus oportunidades y ha resuelto con notable alto la mala racha de lesiones que está padeciendo el Real MadridCasemiro se encarga de hacer las peonadas que desechan los estilistas del equipo. Él traza la raya, cubre las espaldas de la gente encargada de la creación, un rol que lo agradecen Modric y Toni Kroos, asombrados por la disciplina táctica del joven compañero, que tampoco es un “pata de palo” a la hora de conducir la pelota.

Casemiro es consciente de lo difícil que es hacerse con un lugar en el once madridista, pero las ausencias por lesión de algunos de sus ilustres compañeros le han dado la oportunidad de mostrarse y va a pelear el sitio. Ha adelantado al croata Kovacic, por el que el club pagó 30 millones de euros, y ha mostrado una armadura feroz en partidos tan importantes como el del Atlético en el Calderón o el del sábado pasado, ante el Celta. El entrenador se muestra encantado con las prestaciones del ex del Oporto y baraja la posibilidad de alinearlo en el decisivo clásico frente al Barcelona. Casemiro, que ha tenido una adolescencia muy complicada en su país, está encantado con la confianza que le da Benítez. Sobre Ancelotti, ni recordarlo. Él no quiere mirar atrás, por nada del mundo cambia Casemiro su presente.

Fuente: ElConfidencial – Deportes