Casillas no quería irse del Real Madrid: un despido más que una despedida

“¿Cómo voy a jugar mi último partido? Tengo tres años más de contrato y mi ilusión es acabar mi carrera aquí”, exclamó Iker Casillas antes de la final de ...

“¿Cómo voy a jugar mi último partido? Tengo tres años más de contrato y mi ilusión es acabar mi carrera aquí”, exclamó Iker Casillas antes de la final de Champions de 2014. “Es difícil imaginarme en otro club. Me gustaría retirarme aquí. Nunca he tenido un equipo de barrio o colegio. Empecé en el torneo social con ocho años y me cogieron con nueve. He pasado por todas las categorías inferiores y lo considero mi casa. Me ha formado como jugador y también como persona, en valores tan simples como la puntualidad”, explicó a Canal Plus en octubre de 2014. “Quiero retirarme en el Real Madrid”, insistió a principios de enero en COPE. “¡Qué me voy a despedir!”, gritó antes del último partido liguero ante el Getafe. “No concibo que la temporada que viene tenga que estar fuera de este club. He repetido varias veces que me gustaría acabar mi carrera aquí. Luego me puedo ir a lo mejor a otra competición inferior, pero sí me gustaría acabar aquí. No hay que pensar que te vas a ir. Ni hay nada que ratificar. Estoy aquí tranquilamente. Si el club considerase que no tengo que estar, me lo diría…”. En la SER, hace mes y medio, volvió a dejar claras sus intenciones, que chocan con las palabras que envió ayer Florentino Pérez: “Casillas nos trasladó su deseo (de irse) y nosotros lo hemos aceptado. Nadie le ha pedido que dejase el club”. ¿Qué ha ocurrido de repente?

“Me habría gustado que terminase su carrera deportiva aquí”, indicó en un momento de este lunes el presidente del Real Madrid. Su deseo coincide con el que tenía Casillas poco antes de que, tal y como informó El Confidencial, cambiara de opinión viendo los mensajes que recibía indirectamente desde el club, el reciente “contamos contigo” (teniendo dos años más de contrato) o la búsqueda de David de Gea. Efectivamente, como apuntó Florentino en la (segunda) despedida de Iker, “nadie le ha pedido que deje el club”… pero ha habido indirectas que el guardameta ha atajado.

Casillas posa con todos los trofeos que ha conseguido en el Madrid. (EFE)Casillas posa con todos los trofeos que ha conseguido en el Madrid. (EFE)

En este punto, en el de los deseos de Casillas de haber permanecido en el Real Madrid, es en el que se basaron las lágrimas del sábado y la emoción de este lunes cuando volvió a decir adiós con voz quebrada. También, esa parte sentimental es la que ha motivado a una parte del madridismo a elevar el tono para clamar contra las formas que ha tenido el club de deshacerse de uno de sus “mitos”, como le calificó el propio Florentino este lunes. “A lo mejor no lo hemos hecho bien por las prisas del acuerdo”, reconoció ayer el presidente.

La imagen de Florentino, tocada

El máximo mandatario tenía claro, pese a que le quisiera ver concluir su carrera de blanco, que su portero del presente y futuro no iba a ser Iker Casillas, y la falta de tacto para abordar la despedida de alguien al que le restaban dos años de contrato ha hecho mella en su imagen y popularidad. Por lo pronto y sin estar el balón en juego, este lunes se escuchó a varios centenares corear en el Bernabéu “¡Florentino, dimisión!”.

¿Más pruebas de que Casillas ha entendido que era más un despido que una despedida? El aspecto económico ha sido la causa de que se retrasase tanto su adiós. El portero y su agente, entendiendo que era el club quien no deseaba su continuidad, han peleado hasta el último céntimo de lo que debía percibir por haber seguido defendiendo la portería del Real Madrid, como así tenía estipulado en su contrato.

Casillas no quería irse del Real Madrid: un despido más que una despedida

“Iker es muy sufrido, lo lleva por dentro. Nunca comparte sus problemas con nadie. Florentino ha tenido detalles muy feos en la recámara. Se ha portado mal con él, y menos mal que mi hijo ha sido fuerte. Es Florentino quien lo echa porque mi hijo quería retirarse en el Madrid”. Mari Carmen Fernández, madre de Iker Casillas, este domingo en El Mundo.

La pelota, ya en Oporto, la tendrá Iker cuando se le pregunte si realmente deseaba salir del club en el que llevaba un cuarto de siglo. Florentino, por su parte, tiene tiempo en este mercado de fichajes para hacer cambiar de opinión a sus críticos. En el momento en el que la pelota eche a rodar será esta quien calme o agite más los ánimos.

Fuente: ElConfidencial – Deportes