Cesc Fàbregas tiene su cobjio en la Selección para olvidar su peor temporada

Es difícil hablar de una temporada mala de Cesc Fàbregas en toda su carrera. Durante su etapa en el Barça es cierto que no tuvo un rendimiento álgido en ...

Es difícil hablar de una temporada mala de Cesc Fàbregas en toda su carrera. Durante su etapa en el Barça es cierto que no tuvo un rendimiento álgido en casi ningún momento, pero también hay que recordar que sólo coincidió un año con Pep Guardiola, el entrenador que realmente confiaba en él y que le encontró un hueco lógico en el equipo. Después se le criticó mucho, que se desconectaba, que no aportaba, que no tenía hueco… Pero, con los números en la mano, Cesc siempre cumplía con creces. Con Pep dio 20 asistencias y marcó 15 goles; con Vilanova hizo 14 tantos y regaló 15; con el Tata Martino, 13 goles y 22 pases de gol.

Lo que siempre se he ha achacado con razón a Cesc es que nunca era capaz de prolongar su buen inicio de temporada, algo que le suele pasar cada año, durante el resto de la campaña. A partir de enero, su rendimiento suele decaer progresivamente hasta acabar en mayo o junio lejos de su mejor versión. Es un cisma que le ha acompañado durante muchos años, ya incluso en el Arsenal. Sin ir más lejos, le pasó en su estreno en el Chelsea. Sólo hizo cuatro goles, pero de agosto a diciembre repartió 18 asistencias. Un número genial. De ahí al final, sólo marcó un gol y dio seis asistencias. Un bajón considerable.

Pero lo que le está pasando este año no le había ocurrido nunca hasta ahora, y ya lleva once años como profesional. Ha empezado el curso mal directamente, fuera de forma, desentonado, fallón… y hasta acusado por su propio entrenador. Mourinho le incluyó en su lista negra de jugadores que estaban mal y por los cuales el Chelsea había comenzado la Premier con malos resultados. Culpar a Cesc y a unos cuantos más de cómo va el club ‘blue’ no es muy caballeresco, pero es verdad que Cesc está mal.

Diego Costa y Fàbregas no han empezado bien la temporada (EFE).Diego Costa y Fàbregas no han empezado bien la temporada (EFE).

Vale que, en realidad, la temporada está casi empezando, pero por mucho que así sea, Fàbregas ya suma casi 1.000 minutos solo con el Chelsea (es decir, sin contar los dos partidos que ha jugado con la Selección en septiembre) y sólo ha sido capaz de marcar un gol y dar dos asistencias (y el tanto y uno de los pases fue en el primer partido de Champions ante el Maccabi Tel-Aviv que acabó 4-0). Desde que Cesc se consagró como uno de los mejores del mundo, nunca había empezado tan mal. Eso es una realidad.

Sin embargo, pase lo que pase, Cesc sigue siendo uno de los intocables de la Selección. No ya por entrar en la convocatoria, lo cual es evidentemente lógico y normal, sino porque probablemente contra Luxemburgo en Las Gaunas sea de nuevo titular para sellar la clasificación para la Euro de Francia. Mourinho dudó de Cesc, pero Del Bosque no ha dudado desde que cogió la Selección en 2008: Cesc es fundamental. Más que eso, incluso: es talismán, un ángel de la guarda para los momentos más importantes.

Cesc marcó el último penalti contra Italia en la Eurocopa 2008, dio la asistencia a Iniesta en la final del Mundial, marcó el último penalti contra Portugal en la Eurocopa 2012, dio la asistencia a Silva en el primer gol de la final de esa Euro. Cesc ha sido parte destacada de la época más gloriosa del fútbol español y en parte por ello, Del Bosque no va a pensarse jamás si sacar a Fàbregas de sus planes. Sólo una lesión puede hacer que deje de convocarle, nada más. Da igual que esté mal con el Chelsea, porque con la Selección casi siempre rinde. No sería de extrañar, además, que jugase los dos partidos contra Luxemburgo y Ucrania y así alcance este mes el club de las 100 internacionalidades.

Alineaciones probables:

España: Casillas, Juanfran, Bartra, Piqué, Jordi Alba, Busquets, Thiago, Cesc, Silva, Pedro y Morata.

Luxemburgo: Joubert, Maxime Chanot, Delgado, Jänisch, Tom Schnell, Laurent Jans, Lars Gerson, Ben Payal, Mario Mutsch, Aurelien Joachim o Sébastien Thill y Maurice Deville.

Árbitro: Sébastien Delferiere (BEL).

Estadio: Las Gaunas.

Hora: 20.45.

Fuente: ElConfidencial – Deportes