China paga para que tú leas este libro

Un célebre editor español daba un respingo la semana pasada en la estación del AVE, en Atocha, al pasar frente al escaparate de un quiosco de la cadena ...

Un célebre editor español daba un respingo la semana pasada en la estación del AVE, en Atocha, al pasar frente al escaparate de un quiosco de la cadena Relay. En la estantería más destacada de la tienda, de arriba a abajo, se promocionaba por todo lo alto un extraño libro. En portada, una anodina foto con el busto del presidente chino, Xi Jinping. Debajo, en letras rojas, el sugerente título: “Xi Jinping, la gobernación y administración de China”. Precio: 27 euros. “Me llamó muchísimo la atención”, comenta el editor.

Se trata de un volumen de propaganda que Pekín se ha empeñado en distribuir por todo el mundo, cueste lo que cueste. Es un compendio de artículos de su “máximo líder” que desgranan las recetas del Partido Comunista Chino (PCCh) para conseguir cosas como “impulsar el desarrollo económico continuo”, “construir una China regida por la ley”  o “realizar la difícil reforma que hay que llevar adelante”. Un pesado volumen de 500 páginas, de densos eslóganes comunistas y soporíferos discursos.

Pese al esfuerzo económico, fuera del gigante asiático el volumen no ha despertado ninguna expectación. Tampoco en España. “Sólo hemos vendido un ejemplar, de un señor que vino a comprarlo porque le habían dicho que aquí lo encontraba. Si se ha promocionado de forma tan agresiva en nuestras tiendas es porque se ha llegado a un acuerdo económico, como se hace con tantas otras publicaciones. Y en este caso los encargados estaban muy atentos a que estuviese bien colocado”, explica una empleada de Relay en Madrid.

El volumen contiene 79 artículos que recogen discursos y entrevistas del líder de la segunda potencia mundial. Según los medios estatales, “ayudará al mundo a comprender mejor China“. Desde su lanzamiento oficial en nueve idiomas a finales de septiembre pasado, la Editorial en Lenguas Extranjeras del Gobierno chino sostiene que ha vendido más de 3 millones de copias, aunque la mayoría de ellas en el mercado doméstico.

Durante el último medio siglo, China y el mundo han cambiado mucho, y es inimaginable que el texto consiga capturar la imaginación de miles de jóvenes occidentales, como hizo, hace décadas, el Libro Rojo de Mao Zedong. Sin embargo, está claro que el PCCh quiere convertir la obra en una de sus nuevas cartas de presentación internacional.

Durante la celebración de la reunión de líderes de la APEC en Pekín, el noviembre pasado, el texto fue distribuido gratuitamente entre los periodistas extranjeros. El Diario del Pueblo, uno de los principales periódicos oficiales, difundía hace pocas semanas una galería de imágenes que mostraba la acogida de “La gobernación y la administración de China” en distintas ferias literarias y eventos de presentación en sitios como El Cairo, Minsk, Estambul o la prestigiosa Feria del Libro de Frankfurt, en Alemania.

No se trata únicamente de propaganda. Xi quiere fortalecer su legitimidad política, y tal vez esta  es su manera de darse a conocer en el resto del mundo”, explica Baogang Guo, un investigador del Centro de Investigación de China, con sede en Atlanta, en Estados Unidos.

Xi Jinping en una reunión con mandatarios de Indonesia (Reuters).Xi Jinping en una reunión con mandatarios de Indonesia (Reuters).

Desgranando “el sueño chino”

Pero, ¿qué quiere explicar Xi Jinping al mundo? El libro expone los principales objetivos y directrices de la nueva cúpula gobernante de China, que asumió el poder durante la primavera de 2013. Un apartado entero del volumen intenta dar pistas, por ejemplo, de qué son el “sueño chino” y el “gran rejuvenecimiento de China”, dos de los eslóganes favoritos de Xi.

Para el mandatario chino, se trata de conseguir una “sociedad moderadamente acomodada” en 2021, doblando el PIB nacional en una década, y conseguir que China sea un “país socialista próspero, fuerte, democrático, avanzado culturalmente y armonioso” en 2049, cuando se celebre el centenario de la fundación de la República Popular.

Los distintos ensayos también resaltan la voluntad de China por colaborar con los demás países. Además, se detallan todo tipo de reformas que deben ser emprendidas por la segunda potencia mundial, que engloban desde su modelo económico y educativo hasta la protección medioambiental o el sistema judicial. Por supuesto, estos cambios no incluyen, en ningún caso, una regeneración a nivel político que pueda poner en peligro el control del PCC.

Pese a ello, el gobierno comunista admite la desconfianza del pueblo chino hacia muchos de sus gobernantes, y alerta del peligro que esto supone para la supervivencia del régimen. Xi, que puso en marcha una extensa campaña anticorrupción al llegar al poder, pide a los funcionarios que “sirvan a las personas” y critica que algunos cargos políticos se regodeen en “su mala conducta, su corrupción moral, y su estilo de vida disoluto”.

“Si uno se queda suficiente tiempo en un mercado de pescado, se acabará acostumbrando al mal olor”, recuerda el presidente, citando un refrán, a la vez que  describe los endémicos abusos de poder entre los mandatarios, comunes en todos los niveles de la administración, y que a menudo son aceptados como naturales.

Sin embargo, quizás lo más peculiar del libro son los breves pasajes y las fotografías familiares que intentan presentar a Xi como un “hombre del pueblo”, tal y como lo califica el apéndice del libro. El jefe de estado chino cuenta en primera persona que le gustan deportes como la natación y el fútbol, y, en una entrevista previa al Mundial de Brasil, se pregunta si ese año aparecerá un nuevo pulpo Paul, el peculiar oráculo que predecía los resultados de los partidos.

No es de extrañar, ya que Xi ha intentado durante su mandato relajar el pomposo formalismo de la política china, para dar una imagen más próxima a la ciudadanía. Los medios de comunicación estatales han difundido ampliamente como el presidente ha visitado restaurantes de barrio, ha paseado por las callejuelas de Pekín y hablado con sus habitantes, e incluso como decidió realizar un furtivo viaje en taxi para charlar un rato con el conductor.

Un hombre observa la Prensa de las Tres Gargantas en Yichang, Hubei (Reuters)Un hombre observa la Prensa de las Tres Gargantas en Yichang, Hubei (Reuters)

Un libro para “las élites occidentales”

“La gobernación y la administración de China” ha sido creado conjuntamente por tres de los principales organismos de propaganda de la administración comunista: la Oficina de Información del Consejo de Estado, el Centro de Investigación de Literatura del Partido, adscrito al PCC, y el Grupo Editorial Internacional de China.

Conocer la popularidad real del libro, incluso en China, puede ser un reto. En un artículo reciente publicado en el portal de la revista The Diplomat, el académico Yang Hengjun admitía su sorpresa al descubrir que, cuando preguntó a dos grupo distintos de gobernantes acerca del texto, descubrió que ninguno de ellos se lo había leído, y que todos lo consideraban “jerga política” . Yang no opina igual: “Los anteriores líderes raramente especificaban cuáles serían sus políticas”, escribe, “pero desde que llegó al poder, Xi Jinping ha puesto en práctica muchos de los temas de los que había hablado antes”.

Hasta ahora, quien mejor ha hecho publicidad de la obra ha sido ni más ni menos que el creador de Facebook, Mark Zuckerberg. Durante una visita de distintos funcionarios encargados del control del ciberespacio chino a la sede de la compañía, el libro se encontraba encima de la mesa de Zuckerberg, a la vista de todos.

“Se lo he comprado a distintos compañeros de trabajo”, llegó a afirmar el joven empresario, según un medio chino. Las redes no tardaron en ridiculizar al   fundador de Facebook, que sigue censurado en China, por “postrarse” ante las autoridades chinas para intentar conseguir acceso al país asiático. Pero el aparato propagandístico chino no dudo en aprovechar la ocasión: el Global Times, un diario estatal de corte nacionalista, aseguraba que “las élites occidentales están leyendo el libro […] y Zuckerberg es sólo un ejemplo”.

A su vez, otras figuras políticas de peso también han mostrado su interés por el texto. El ex canciller alemán Helmut Schmidt, por ejemplo, alababa “La gobernación y la administración de China” como un positivo esfuerzo para que los lectores occidentales entiendan mejor la política del país.

El libro de Xi Jinping es el ejemplo más reciente del redoblado esfuerzo de Pekín para hacer oír su voz a nivel internacional. A la vez que empeoraban las condiciones para los periodistas extranjeros y chinos que informan de manera independiente en el país, el régimen ha creado una red de medios de comunicación internacionales, en español, ruso, árabe, inglés o francés.

Así, el periódico estatal en inglés China Daily con una tirada de 300.000 ejemplares, cuenta con ediciones semanales en África y Europa, y asegura que las noticias de su web registran la astronómica cifra de 52 millones de visitas diarias.

“Independientemente de si el mensaje es percibido de manera positiva o no por los países occidentales, China cree que es mejor hacer oír su voz que no hacer nada, o sólo dejar que los medios occidentales dicten lo que se ve y escucha en el mundo. La expresión de moda es ‘derecho a opinar’”, apunta el profesor Guo.

Fuente: ElConfidencial.com