Cómo acabar con el sueño de Trump

01.05.2016 – 05:00 H. Todos los ojos de EEUU están puestos en Indiana. El estado decidirá este martes el futuro político de Donald Trump y, por ende, el ...

01.05.201605:00 H.

Todos los ojos de EEUU están puestos en Indiana. El estado decidirá este martes el futuro político de Donald Trump y, por ende, el porvenir del Partido Republicano. Hasta ahora, el magnate avanza imparable, como un tsunami venido del Pacífico, hacia la nominación para competir por la Casa Blanca. Trump acumula más de 9 millones de votos y disfruta de una cómoda ventaja frente a su más directo rival en las primarias, el senador de Texas Ted Cruz. Sin embargo, entre bambalinas, en la lucha en la sombra para conseguir delegados de cara a la convención nacional del partido, que tiene la última palabra en la designación del candidato, Cruz está a punto de noquearle

Durante este fin de semana, más de 1.300 delegados republicanos habrán sido elegidos en comicios estatales, condados o elecciones de distrito. Y, hasta el momento, Cruz domina claramente este combate, al asegurarse el apoyo de cientos de delegados fieles al senador de Texas para la convención que el partido celebrará en Cleveland en julio. Por el contrario, en la otra esquina del ring, Trump se tambalea. Según un análisis de la prestigiosa publicación Politico, el próximo asalto será incluso más duro para Trump, lo que reduce al mínimo las posibilidades del magnate de ganar en la convención. En EEUU no existe una legislación específica sobre las convenciones, por lo que el partido puede cambiar las reglas de juego para favorecer a algún candidato.

Hay un escenario escalofriante: un hipotético favorito que se queda a muy corta distancia de conseguir la mayoría. Grupos pro-Trump de moteros y camioneros planean presentarse en gran número en Cleveland para ‘vigilar’ la convención“Cruz tiene una estrategia diferente a Trump; sabe que puede obtener poder a nivel local, partidarios en el nivel más local que votan en las convenciones estatales y que organizan quién acudirá a la (gran) convención republicana. Trump gana los estados, pero Cruz vence en el campo de batalla“, explica Benjamin Ginsberg, experto en legislación electoral considerado uno de los cien abogados más influyentes de EEUU.

Tras una noche de pesadilla el pasado martes, Ted Cruz se juega la nominación a todo o nada en Indiana, el mayor premio de mayo, 57 delegados para el ganador. Un sondeo del Mike Downs Center for Indiana Politics pone en cabeza al de Texas con una ventaja de dos dígitos (45% frente al 29%), mientras que el promedio de todos los sondeos realizado por RealClearPolitics concede a Trump una ventaja de cinco puntos. Nadie en EEUU parece capaz de prever qué sucederá. “Tras el Supermartes, en el que Trump ha maximizado el número de delegados, su posición como favorito es todavía más sólida. Si Cruz quiere tener una oportunidad de frenarle en las primarias necesita ganar en Indiana”, explica Kyle Kondik, director editorial de Sabato’s Crystal Ball en el Centro para la Política de la Universidad de Virginia.

Ted Cruz (C) saluda a simpatizantes en Burlingame, California (Reuters).Ted Cruz (C) saluda a simpatizantes en Burlingame, California (Reuters).

Desde este momento hasta el final de la carrera, Trump necesita conseguir el 50% de todos los delegados en liza. Si gana en Indiana “todo estará claro” en principio, opina Kondik, aunque si se queda cerca de la ‘cifra mágica’ de 1.237 delegados, la elección del candidato dependerá completamente de la convención. Y aquí es cuando el complejo entramado de la política estadounidense se convierte en un laberinto. Mientras que el Partido Demócrata tiene un sistema directamente proporcional y cuenta con 719 “superdelegados” -la élite del partido, senadores de larga carrera, expresidentes, etcétera-, el Partido Republicano se distingue por un fiero federalismo: cada estado elige sus delegados en convenciones estatales o en elecciones locales.

Kondik coincide con Ginsberg. “Cruz está maniobrando bien a la hora de convencer a los delegados que podrían ayudarle en la convención. El 95% de los delegados que participan no pueden cambiar su voto, por ello la composición de los participantes es tan importante”. Tradicionalmente, la campaña que hace el mejor trabajo organizativo en las convenciones estatales -consiguiendo los delegados ‘más leales’, creando las mejores bases de datos para seguir a los delegados y consiguiendo más aliados en grupos con intereses afines- es, finalmente, la ganadora.

Hay un escenario “escalofriante”, según Ginsberg: un hipotético favorito que se queda a muy corta distancia de conseguir la mayoría. En EEUU empiezan a resonar los temores a una convención republicana empañada por la violencia. Grupos pro-Trump de moteros o camioneros planean presentarse en gran número en Cleveland. Bikers For Trump, por ejemplo, es parte de un elenco de bandas que coordinan miles de agresivas protestas si la convención republicana arrebata la nominación al magnate inmobiliario.   

*El Confidencial cubre las primarias estadounidenses en Washington e Indiana invitado por el Departamento de Estado de EEUU. 

Fuente: ElConfidencial.com