Cómo armar un equipo de Primera sin gastar un euro en fichajes

07.12.2015 – 05:00 H. En el verano de 2007, cuando el Rayo Vallecano contrató como director deportivo a Felipe Miñambres (Astorga, 1965), el equipo se ...

07.12.201505:00 H.

En el verano de 2007, cuando el Rayo Vallecano contrató como director deportivo a Felipe Miñambres (Astorga, 1965), el equipo se encontraba en uno de los peores momentos de su historia. Hundido en Segunda B por cuarta temporada, con una plantilla descompensada y compitiendo de igual a igual con equipos como el Pontevedra CF, el Celta B o la UD Puertollano, pocos en Vallecas confiaban en la quimera del ascenso. Pero llegó. El Rayo fue primero de grupo y regresó a Segunda, donde el año siguiente cerraría a jugadores como Aganzo, Cobeño, Diamé o Jofre, algunos con experiencia en Primera

Tres años después, cuando todo parecía ir viento en popa y el Rayo recupera la plaza en Primera División, la catástrofe: quiebra el emporio Nueva Rumasa, única fuente de financiación de la familia Ruiz-Mateos, propietaria del club, y se destapan innumerables trampas contables en la gestión. Los jugadores dejan de cobrar y, aun sin quererlo, espantan cualquier futura contratación. El Rayo flirtea seriamente con la quiebra y el juez concursal decreta como prioridad el pago a acreedores, en especial a Hacienda.

No hay un solo euro para fichar y la masa salarial es una de las más bajas de la división. Y, sin embargo, los años más oscuros económicamente del club son también los más brillantes a nivel deportivo: su estilo de juego seduce a cualquiera, ha estado a punto de entrar en la Europa League (fue octavo el año pasado), está en máximos históricos de abonos (11.400) y esta temporada celebra su quinta temporada consecutiva en Primera División, el récord del club. Charlamos sobre el ‘milagro del Rayo’ con el principal responsable, Felipe Miñambres, un tipo capaz de ficharte a 22 jugadores en un verano sin rascarse la cartera o de asumir el puesto de entrenador si es necesario.

Pregunta. Catorce puntos en la jornada 13, a cuatro del descenso. Cada vez tienen menos pinta de equipo ascensor.

Respuesta. Somos un equipo que suele ir a más a medida que avanza la temporada. Hemos empezado mal, no se puede negar, pero tengo confianza en que vayamos cogiendo el tono. Hemos hecho cambios y tenemos que esperar a que la plantilla se acople al modo de jugar de Paco Jémez, que no es parecido al de la mayoría de equipos. Se necesita un proceso de adaptación, un tiempo que nosotros siempre brindamos, porque estamos acostumbrados a vivir este tipo de desajustes.

Lo que es innegociable es nuestro compromiso con un tipo de juego ofensivo y alegre.

P. Supongo que los centrales son quienes más sufren la adaptación.

R. Desde luego. La defensa juega muy al límite, con posiciones muy adelantadas… cada error individual cuesta una situación de desequilibrio muy grande. En otros equipos, los centrales juegan mucho más arropados, por eso necesitamos una concentración máxima, y además queremos que tengan una salida de balón correcta. Casi nada.

¿Que salen por la noche? El Rayo no puede fichar a jugadores perfectos, algo tienen que tenerP. ¿Es la posición que más le cuesta cubrir?

R. Nos cuesta mucho que un central encaje en el Rayo, pero los más complicados son los delanteros centro, que son los que hacen los goles y, por tanto, suelen ser los más valorados.

P. ¿Por eso el Rayo suele jugar sin ‘nueve’?

R. Hemos sobrevivido sin un delantero desde Larrivey, que solo fue titular la mitad de la Liga, algo parecido a lo que sucedió con Diego Costa. Subsistimos a costa de los goles de los mediapuntas como Piti, Bueno… llegamos muchas veces a la portería rival y lo puede aprovechar cualquiera. Recuerda a Michu, que marcó más goles que el delantero. No nos importa quién haga los goles, solo meterlos.

P. No me negará que Javi Guerra, un ‘nueve’ puro, ha sido una gran inversión. Uno de los máximos goleadores nacionales.

R. Le hemos perseguido mucho tiempo. Estaba en el Cardiff, en la segunda inglesa. Llevábamos tiempo detrás de él, pero no se habían dado las circunstancias. Estuvimos a punto de ficharle el pasado mes de enero, pero finalmente se fue al Málaga. Pudimos haberlo traído antes, pero no podíamos asumir una situación económica así.

Además de los goles, está aportando muchas cosas al equipo que para Paco son importantes: presión, defensa, movimientos sin balón… yo solo espero que los jugadores den lo máximo en Vallecas, aunque solo sea por la afición.

P. ¿Se desplaza a fichar, como Florentino con Benzema?

R. En ocasiones. Este año contratamos a Pablo Hernández, que fue sencillo y no tuve ni que moverme de aquí, y a Javi Guerra, que fue más complicado por unos problemas para desvincularse de su club anterior, el Cardiff. Me tuve que ir allí y hacer de intermediario entre ellos.

Guerra celebra un gol ante el FC Barcelona. (EFE)Guerra celebra un gol ante el FC Barcelona. (EFE)

P. No tiene dinero para pagar por traspasos. ¿Cómo hace el filtro?

R. Vemos mucho fútbol al cabo del año; somos tres ojeadores, el secretario técnico y yo. No hay misterio: vemos muchos partidos todos los fines de semana, ya sea presencialmente o por televisión. Vamos anotando los que nos gustan y cribamos, claro, a los que acaban contrato o que están disponibles para cesión. A Llorente, por ejemplo, llevábamos pidiéndole, pero no ha podido ser hasta este año la cesión. O a Kakuta, que le conocíamos de Holanda y de las categorías inferiores de Francia y no tenía hueco en el Chelsea. 

Básicamente, nos fijamos en jugadores que hayan tenido una mala temporada, si son de primeras divisiones, u otros que han hecho una gran temporada en Segunda, o Segunda B, siempre y cuando acaben contrato.

P. Cada verano es un salto de fe, nadie sabe qué Rayo tendremos. Se lo digo como aficionado.

R. Es verdad que muchos jugadores, cuando llegan al Rayo, ya no tienen a nadie que apueste por ellos. Ellos se la juegan y nosotros también; pasan por aquí un año o dos para relanzar su carrera, porque vienen aquí perdiendo dinero. Nosotros no podemos renovarles a medio plazo, tenemos que dejarles marchar si es lo que ellos desean.

P. ¿Siente el vértigo de los aficionados cada verano? Si fallan los fichajes, el equipo tiene todas las papeletas de irse a Segunda.

R. A veces, porque no puedo cometer muchos errores. Yo ficho a jugadores pensando que van a ser titulares o suplentes. Cuando traigo un titular y no juega, pues fallamos. Lo más complicado es que pocas veces conseguimos nuestra primera opción de fichaje: Javi Guerra lo fue, pero es de los pocos casos. Así que cuando se te van cayendo opciones que tú consideras vitales para el equipo, puedes sentir un poco de vértigo. Yo sabía que Javi Guerra lo iba a hacer bien, pero nuestra segunda opción tenía que hacer la temporada de su vida. ¿Y si no la hubiera hecho?

P. ¿Quizá la falta de dinero da lugar a un compromiso mayor por parte de los nuevos? Quiero decir, nadie llega al Rayo a llenarse los bolsillos.

R. Yo no lo veo así. En realidad ellos vienen a relanzar sus carreras, a hacer la temporada de su vida. Muchos vienen dolidos, con necesidad de reivindicarse… algunos se han quedado sin sitio en Europa, como Larrivey, pero no quieren volverse aún… quieren demostrar, y en el Rayo se sienten cómodos. Somos un entorno familiar, la gente es amable, la afición les apoya… ellos al final se sienten valorados y queridos por todo lo que significa el Rayo Vallecano, desde el club hasta la afición.

P. Cuando hacen una gran temporada, se van. El aficionado casi prefiere que lo hagan regular.

R. No, no, nosotros nos alegramos muchísimo cuando un jugador se pone en valor y se va del Rayo encantado. Hay algunos que han estado solo un año y se recuerdan como si fueran de toda la vida.

Yo lo único que les pido es, como dice la afición, que defiendan la franja hasta el último minuto. Si luego se quedan, fenomenal, pero no creo que debamos romper nuestra estructura financiera por renovar a un jugador, porque luego vendrá un efecto dominó.

P. ¿Está mejorando la economía del Rayo? El Gobierno dice que el país va como un misil.

R. La situación económica va a mejorar en los próximos años, pero lo va a hacer para todos por igual. Si antes estábamos mal, lo estábamos todos, y con la economía en recuperación, pues también nos recuperamos todos.

Entonces subirá el caché de los jugadores y, si el club está de acuerdo, invertiremos en algún joven que pueda darnos un buen rendimiento deportivo primero y económico después.

P. Lo que quería decir es si el Rayo podrá retener a sus estrellas en un futuro cercano.

R. Hmmm… eso va a ser complicado. Piensa que si un jugador hace una gran temporada, como Michu o como el Chori Domínguez, no le vamos a poder renovar. Es el efecto dominó que comentaba antes: todos querrían sueldos mayores que no podemos pagar. 

P. ¿Definiría al Rayo como un club vendedor? ¿Qué peso tienen las ventas en la economía del club?

R. Poco. Nuestra prioridad es salvar la categoría, no hacer caja. Nosotros hemos tenido ofertas por casi todos los jugadores de la plantilla, pero no vendemos si la operación no nos cuadra deportivamente. Recuerdo que tuvimos muchas ofertas por Gálvez, incluso del Borussia Dortmund, pero se quedó hasta el final de su contrato y se fue libre porque le necesitábamos. Para nosotros era muy complicado ir al mercado y traer un central de su nivel. ¿Qué sentido tiene poner en peligro un proyecto de 20 millones por una operación de dos?

Bebé, en una acción ante el Eibar. (EFE)Bebé, en una acción ante el Eibar. (EFE)

P. Tendrá una competencia feroz por las gangas.

R. Pues mira, el Eibar por ejemplo tiene un régimen fiscal distinto y eso le ha valido para vencer en algunos casos, aunque nosotros estamos en Madrid, y no se puede negar que esto atrae a muchos jugadores.

P. Muchos de los fichajes del Rayo vienen fuera de forma o con afición a las noches de la capital. Esto les descarta para muchos equipos. ¿Es que aquí no influye?

R. Influye, pero esto es como cuando vas a un ‘outlet’ y ves una chaqueta que tiene un descosido en el hombro. ¿Qué haces? O no la compras o tratas de coserla y adaptarla a tus necesidades. ¡Nosotros no podemos fichar a jugadores perfectos, algo tienen que tener! Y a mí ese algo del pasado no me importa; solo me importa lo que hagan mientras estén en el Rayo. Hay unas normas de conducta conocidas por todos y que tienen que cumplir, todo depende de dónde ellos pongan la prioridad. Si vienen a triunfar o a dedicarse a otras cosas.

Mi trabajo es hacerles ver que se lo juegan todo en un año. Si han venido al Rayo a pasar la temporada se equivocaron, porque Paco es un entrenador muy exigente, que entrena mucho y muy duro. Si no estás mentalmente metido, no puedes aguantar su ritmo.

P. Paco Jémez, estrella mediática. A este también les va a costar retenerle.

R. Paco ha tenido varias ofertas y es normal, porque siempre hemos acabado en una posición tranquila y con un modo de juego atractivo. Siempre que te sientas a ver al Rayo sabes que algo va a pasar. Quizás el Rayo no sea el equipo preferido de muchos, pero sí que es el segundo de un montón, y eso es mérito del equipo y de Paco.

Es un entrenador con una idea muy clara de lo que quiere. Nosotros queremos ser un equipo protagonista, aun modesto, y Paco es un entrenador muy ofensivo, que quiere jugar el balón.

P. El ataque como patrimonio del club. ¿Es idea suya? 

R. Desde jugador, claro, ha sido mi concepto del fútbol. Siempre he querido ir yo, no que me esperen, porque de esa forma tienes mayor control sobre el partido. Contrarrestar es mucho más triste. Al Rayo vendrán entrenadores que quieran ser protagonistas mientras yo sea quien decida. He tenido la suerte de que tanto los Ruiz-Mateos como ahora Martín Presa han permitido a la dirección deportiva trabajar con autonomía.

Paco Jeméz. (EFE)Paco Jeméz. (EFE)

P. Pero Paco es mucho más ofensivo que sus antecesores.

R. Cada uno tiene sus matices, pero creo que tanto Pepe Mel, como Sandoval, como Paco han sido entrenadores ofensivos. Quizá Paco es el más radical, pero la idea siempre ha sido la misma: el Rayo es un equipo de a ver quién golpea más. 

P. No para de sonar su móvil, ya le dejo en paz. Dígame de cuál de sus fichajes se siente más orgulloso.

R. Yo me siento orgulloso de proyectos, no de casos concretos. Pero recuerdo el fichaje de Tito, que tuvo que hacerse de urgencia por una lesión de De la Vega. Y de golpe tuve claro que su sustituto era Tito, por entonces en el Alcorcón. Le había visto secar a algunos rivales y encima era rapidísimo. Era un ‘7’ todos los partidos. No lo quería nadie y aquí su carrera ha tenido un impulso. 

P. ¿Más que el fichaje de Javi Fuego? Ofreció un rendimiento espectacular y en Vallecas le adoran todavía.

R. Javi tiene la mala suerte de haber estado en casi todos los concursos de acreedores (risas). Tuvimos ofertas para venderlo en su último año de contrato, pero se le consideró como muy importante y se fue libre a un club del nivel del Valencia, que era lo que se merecía, y es titular casi siempre. Peleamos mucho por su fichaje, lo dio siempre todo y forma parte de la historia del Rayo.

P. Como Trashorras, que llegó con 30 y está en su mejor momento deportivo. Es capitán y líder en pases completados del campeonato.

R. A Roberto le conocía del Castilla, del Barça B, de Las Palmas… y siempre que lo veía jugar lo hacía bien. Me decía a mí mismo: “En cuanto pueda, lo tengo que fichar”. Y su mejor momento es ahora, con 34 años. Ha jugado bien, en todos los equipos, pero ahora su esfuerzo es mayor. Echo un ojo a las estadísticas y le comento: “Mira, has corrido 12 kilómetros, nunca has corrido más que en el Rayo”. Corre mucho para recibir, porque quiere la pelota, porque está cómodo y disfrutando. Trashorras ha explotado pasados los 30 porque es cuando le han dado continuidad y ha podido jugar como le gusta.

Trashorras celebra un gol ante el Espanyol. (EFE)Trashorras celebra un gol ante el Espanyol. (EFE)

P. Ni se plantea la retirada.

R. No, no creo que piense en eso; tiene un año más de contrato y se lo está pasando fenomenal (risas).

P. Tengo que mencionarle a Michu, otro héroe de la afición.

R. Cuando llegó, no había debutado en Primera y solo había hecho cuatro goles con el Celta. Desde que me senté con sus agentes estuvimos de acuerdo en que su sitio era Inglaterra, de modo que tuvimos que ponerle una cláusula baja para que firmase. Todo salió como habíamos imaginado y él acabó en Inglaterra, en el Swansea. Tiene tanta fe, tenía tantas ganas de hacerlo bien en Primera, lo peleaba tanto, que obtuvo el premio que merecía.

P. Ahora atraviesa un mal momento. No supera las lesiones y está entrenando con el Langreo, en Tercera. ¿Hay sitio en el Rayo para él?

R. He hablado con él. Sabe que, para lo que necesite, nosotros estamos aquí. Para entrenar, para jugar, para lo que sea.

Fuente: ElConfidencial – Deportes