Cómo devolver al banquillo a un Oblak al que cada día la grada quiere más

El principal motivo que lleva a un capitán a elegir lado en vez de saque en el sorteo de campo con el árbitro es que su portero se encuentre, por lo ...

El principal motivo que lleva a un capitán a elegir lado en vez de saque en el sorteo de campo con el árbitro es que su portero se encuentre, por lo general, lejos de la grada más traicionera. Lógicamente, esto suele suceder en caso del capitán que ejerce de visitante, que prefiere alejar en los momentos decisivos del partido a su arquero de los gritos y los incordios de la afición local.

Hay ocasiones en que un saque de puerta se puede convertir literalmente en un suplicio para el que defiende la puerta. Cánticos, insultos y demás cosas poco agradables cuando no hay algún lanzamiento de objetos. En cambio, cuando juegas en casa, sacar de portería es de lo más tranquilo. Sin embargo, para Jan Oblak es algo más: es el momento en el que recibe un novedoso cariño de parte de la grada del Calderón.

Hay ocasiones en las que un nombre extraño para un castellanoparlante puede dar origen a melodías divertidas, pegadizas. Pero la que se ha inventado el fondo sur del feudo rojiblanco es otra cosa y de tanto repetirla ya hasta gusta: “Obli, Oblak, cada día te quiero más”, le cantan al guardameta esloveno cada vez que tiene que sacar de fondo. Una muestra de la originalidad que pueden alcanzar los cánticos de una afición ingeniosa y del cariño que de verdad parecen estar cogiéndole a su portero.

La verdad es que Oblak está dando bastantes motivos a los colchoneros para estar contentos con su rendimiento. No es un portero que destaque por unas estiradas soberbias, ni unos reflejos felinos sobrecogedores, pero sí está cumpliendo en todo lo que se le exige. No llena portadas, pero gana partidos. Y eso es precisamente lo que necesita el Atleti, recuperar la figura de portero ganador que perdió con la marcha de Courtois al equipo al que pertenece. Ni Moyá ni Oblak han llenado ese hueco que quedó en el corazón de los atléticos cuando se fue el belga, pero sumando a los dos, la herida es menor.

De hecho, la competencia entre ambos está sentando de maravilla al Atlético. Primero, Miguel Ángel Moyá se impuso en el duelo individual por la titularidad por un entendimiento mayor con el Cholo, por su veteranía y conocimiento de la Liga y por su fiabilidad en momentos clave. Oblak se quedó en el banquillo en Liga y en Champions, aunque en la competición europea empezó de titular, pero encajó tres goles en su debut y no volvió a participar en ella hasta la vuelta de octavos contra el Bayer Leverkusen. Ese partido cambió el rumbo de la dupla de porteros del Atlético y veremos si no lo ha hecho para siempre…

Moyá se lesionó y no pudo terminar aquel partido, el más importante de lo que iba de temporada para el Atleti. Tuvo que salir sin casi calentar Oblak a un campo de batalla impresionante, con una eliminatoria de Champions en juego y toda la presión del mundo. Y sin embargo, apareció una vez para realizar una gran parada y después, ayudó en la clasificación parando uno de los penaltis de la tanda. Y los dos tantos que encajó del Bayer en esa tanda son los únicos que ha recibido desde que está sustituyendo a Moyá. Es decir, no ha recibido ningún tanto en juego.

Un problema agradable

Ahora, la patata caliente la tiene Diego Pablo Simeone. ¿Qué hacer ahora que Oblak se está afianzando como un portero de lo más seguro? Ya hace meses dijo que no le preguntaran más, que iba a jugar Moyá. Lo dijo cuando la prensa no terminaba de creerse que el ex del Getafe le quitara el puesto al portero más caro de la historia de la Liga y le preguntaban cada jornada si pensaba cambiar de opinión. Al final, la prensa nos convencimos de que su decisión era inamovible.

Pero una situación ajena y fortuita como fue la lesión de su portero titular ha descubierto al esloveno. Y ahora la grada está encantada con él. Pero en pocos días llega el Real Madrid al Calderón para jugarse los cuartos de Champions. Moyá ya estará en perfectas condiciones. Simeone tendrá que valorar si aquella idea del Moyá indiscutible sigue vigente a pesar de lo visto o no…  

Fuente: ElConfidencial – Deportes