Cómo prevenir ser un padre violento en un partido de fútbol (o cómo huir de ellos)

22.03.2017 – 20:42 H. “¿Habéis pitado alguna vez un partido? Os aseguramos que es algo bastante difícil. ¿Qué os parece la idea de pitar un partido con ...
publicado por
ElConfidencial Noticias avatar photo
hace karma
0,10

22.03.201720:42 H.

“¿Habéis pitado alguna vez un partido? Os aseguramos que es algo bastante difícil. ¿Qué os parece la idea de pitar un partido con vuestra familia o amigos? No se trata de que organicéis una competición reglada hasta el último detalle. La situación que os planteamos puede ser un partido uno contra uno de vuestros hijos. Creemos importante también que haya público mirando y que pueda opinar”. Esta es una idea que se plantea en un libro llamado ‘Manual para padres: deporte y valores’ para tratar de erradicar la desagradable situación de ver cómo el padre de un niño que juega al fútbol insulta a un rival/árbitro o se pega con él.

En este manual recogen todo tipo de situaciones y ejemplos que sirven para valorar tanto el comportamiento individual de cada uno como las actuaciones de los que están en el campo: desde su hijo/a, al rival, pasando por el árbitro. “En ocasiones, las frustraciones con el equipo arbitral pueden deberse al desconocimiento de todo lo que rodea a su labor. Sus decisiones pueden verse influidas por la falta de experiencia o por factores emocionales (nervios), situacionales (protestas) o humanos (errores)”.

Además, como enfatiza el libro, “es importante fomentar el respeto hacia la cultura del error, que entiende las equivocaciones no como fracasos, sino como situaciones normales de las que todos podemos aprender”. El árbitro se va a equivocar y debe interpretarse como algo normal y natural (lo raro sería lo contrario). Y va a tratar de ser lo más imparcial posible, algo que en ocasiones también es el origen de un enfado: “Pensar que el equipo arbitral tiene manía al equipo o a mi hijo o hija”.

[Lea otras noticias de violencia en el fútbol]

“Una atmósfera de tensión puede desestabilizar emocionalmente al niño o a la niña y perjudicar su estado anímico y su rendimiento. Si pensábamos que con nuestras protestas al equipo arbitral vamos a obtener alguna ventaja, estamos consiguiendo justo lo contrario. Y si ante un error arbitral lo que hacemos es gritar y ponerle nervioso, lo más probable es que vuelva a cometer otro”, se puede leer en estas páginas impulsadas por la Fundación Mutua Madrileña.

Consejos para evitar esas situaciones

Para evitar que ‘nuestros’ hijos se vean involucrados en estas situaciones, los autores Guillermo Calvo y David García proponen cuatro puntos:

– Es importante a la hora de elegir equipo, club o deporte para nuestros hijos e hijas que los valores que éste promueva estén en consonancia con nuestros propios valores.

– No tienen que ser exactamente los mismos; es muy difícil que dos personas distintas hagan la misma lista de sus prioridades en valores.

– De hecho, es muy probable que una misma persona cambie esa lista a lo largo de su vida y sus opciones vayan cambiando según su experiencia.

– Lo importante es que los valores que vuestros hijos e hijas aprenden en su deporte se complementen con los que aprende en casa, que no se contradigan.

Ni el deporte ni el fútbol es el problema, sí una solución para luchar contra este tipo de comportamientos incívicos.

Fuente: ElConfidencial – Deportes