Conciertos sí, huevos subvencionados no: las prioridades electorales del chavismo

Las campañas electorales en Venezuela suelen ser un despliegue de recursos gastados en el material propio de propaganda, como vallas, cuñas en los medios, avisos en los diarios o panfletos. En este país suele haber un gasto adicional sostenido desde 2004, las misiones. Si bien forma parte de la política del Estado Bolivariano, se ha usado como apoyo y principal sustento en el discurso político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el Gobierno). Pero este año la economía no está tan boyante como en épocas anteriores. Los números para el presidente Nicolás Maduro y la tolda roja tampoco, según las principales encuestas del país. Quizás por eso, para las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre algunas de las prebendas han cambiado y se limitan a cosas tan sencillas como huevos, pernil o ingredientes para las hallacas, el principal plato navideño del país.

Las encuestas no predicen, marcan una tendencia de un momento. Pero desde hace meses, las de Venezuela dan una ventaja a la oposición que oscila entre las más conservadoras, con nueve puntos porcentuales, y las más arriesgadas, que sobrepasan los 30. La popularidad de Nicolás Maduro ha caído en los últimos meses y ronda el 20%. El ‘hijo de Chávez’ ha prometido en varias ocasiones que conseguirán ganar la Asamblea Nacional “como sea”, una aseveración que ha venido acompañada de la agudización de la violencia verbal, en un país ya de por sí acostumbrado a las arengas de sus dirigentes.

Las medidas efectistas también se han profundizado. Es algo en lo que el Gobierno tiene experiencia y ha sido su punto fuerte durante años. En el momento de más baja aceptación de Hugo Chávez, cuando se planteó el referendo revocatorio para sacarlo del Palacio de Miraflores, el as en la manga fue una fórmula de la victoria que se ha repetido sucesiva y sistemáticamente: las misiones. Este año, la situación económica no permite tanta alharaca. La escasez -fruto de la guerra económica o de la ineptitud del Gobierno, según a quién se pregunte- es más que evidente en productos tan básicos como arroz, harina de maíz o champú; la tasa de inflación, sin cifras oficiales, podría cerrar el año en torno al 170%, según un informe de Bank of America; y el barril de petróleo no remonta. 

Aun así, las misiones se mantienen. La que más se ha visibilizado en estos días es la Gran Misión Vivienda Venezuela. La semana pasada, Maduro anunció que para 2016 la meta es construir 500.000 más. “Vamos a distribuir muebles. Vamos a repotenciar Mi Casa Bien Equipada [programa para dotar de línea blanca a las casas]. A inspeccionar que las fábricas Haier funcionen como es”, dijo en otro acto, en el que también anunció que se buscará a los fabricantes de muebles del país para comprarles mercancía y equipar los hogares.

Tintori, mujer del líder opositor Leopoldo López, con la bandera venezolana durante un mitin electoral en Caracas. (Reuters)Tintori, mujer del líder opositor Leopoldo López, con la bandera venezolana durante un mitin electoral en Caracas. (Reuters)

El presidente también prometió en semanas anteriores la entrega de un millón de ‘tablets’ para las misiones. Pero, como con todo, la división de Estado, Gobierno y partido de Gobierno no está muy clara. Por ejemplo, este lunes, según convocatoria del PSUV, se haría entrega de 1.093 ‘tablets’ Canaima en Yaracuy a los estudiantes de Medicina Integral.

Lo mismo ha pasado con otro de los regalos de este año, los taxis. Una de las entregas se hizo el pasado día 25 en Monagas. El encargado de entregarlos fue el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien, además, es candidato a diputado por ese estado. Los vehículos son marca Chery, de China, pero ensamblados en Venezuela, según el Gobierno. La primera entrega se hizo en marzo, con 125 unidades regaladas. “La meta es dar 10.000 vehículos antes de que acabe el año”, dijo Haiman El Troudi, coordinador ‘ad honorem’ de la Misión Transporte y también candidato por el estado Miranda, donde hizo entrega de algunas unidades. Otro que entregó taxis fue el gobernador del estado Guárico, Ramón Rodríguez Chacín, acompañado por el candidato del Gran Polo Patriótico, grupo que aglutina a los partidos progubernamentales.

Huevo y circo

Juvenal Ravelo es un conocido artista plástico de Venezuela cuyo arte cinético embellece algunas zonas de Caracas. Pero no fue él, sino otro Juvenal el que describió de modo satírico la práctica de los políticos romanos pergeñada en el 140 a. C. para ganar votos del pueblo y que hoy parece reinar en Venezuela. Es el ‘panem et circenses’, el pan y circo. 

‘Hacía mucho que no conseguía huevos’, cuenta Damaris con una sonrisa de oreja a oreja y la preciada carga regulada tras horas de colaAunque, pasados los siglos, las técnicas cambian, así como los productos a dar. En la semana de arranque de la campaña se dio otra medida que afecta a la alimentación. El vicepresidente Jorge Arreaza fijó la regulación del cartón de huevos en 420 bolívares frente a los alrededor de 1.400 que solía costar. La medida no se había publicado aún en ‘Gaceta Nacional’, pero al día siguiente del anuncio de Arreaza, la gente se agolpaba en los supermercados exigiendo la entrega de huevos al nuevo precio. 

A la semana, se extendió su efecto: no se encuentran huevos en el mercado. “Con ese precio final, lo único que pago es el recipiente, el cartón en sí, pero no cubro el costo de los huevos”, explica a El Confidencial un comerciante de un abasto pequeño. En un mercado municipal semanal, la señora con el único puesto de huevos tuvo que cerrar cuando, al poco de poner el puesto, una multitud le reclamó huevos a precio regulado. En el mercado de Chacao, los tres puestos que siempre vendían este producto están cerrados. Aun así, la gente hace cola de madrugada a la espera de la llegada de mercancía. Cuando llegan a algún mercado, se venden como pan caliente. Se acaban en segundos

Días después, el vicepresidente Arreaza dijo que los productores avícolas recibirán un “subsidio de transición tras la fijación de precio justo en cartón de huevos”. Pero los huevos siguen sin aparecer o lo hacen de modo esporádico en sitios que no se pueden prever. “Hacía mucho que no conseguía”, cuenta Damaris García, de los Valles del Tuy, con una sonrisa de oreja a oreja con la preciada carga regulada en sus brazosdespués de tres horas de cola. “El domingo tenía que hacer una tarta para un cumpleaños y tuve que buscar los bachaqueros (mercado negro) a ver quién me vendía, pero es imposible”. 

Cartel electoral del Partido Socialista Unido de Venezuela, en Caracas. (Reuters)Cartel electoral del Partido Socialista Unido de Venezuela, en Caracas. (Reuters)

“¡Queremos comida!”

La Navidad se acerca, pero este año se hace más cuesta arriba comprar los ingredientes del plato navideño venezolano por excelencia, compuesto por pernil, pan de jamón, ensalada de gallina -similar a la ensaladilla rusa- y hallaca, un guiso envuelto en una hoja de plátano hecho con, entre otros, harina de maíz, carne de cerdo, alcaparras, aceitunas o pasas. A una semana de las elecciones, el Gobierno anunció un operativo para la venta de pernil y de los ingredientes para las hallacas.

Los mercales, estos mercados a cielo abierto con productos a precio regulado, se instalaron el sábado. Hubo informes de personas que hicieron cola desde tempranas horas de la madrugada para conseguir el pernil barato. En algunos casos, los productos se acabaron pronto, en otros se suspendió el operativo y no hubo mercal. Consecuencia de eso, en al menos cuatro puntos del país se registraron pequeñas protestas. En Caracas, en la avenida Baralt, en pleno corazón del municipio Libertador -voto duro del chavismo-, hicieron pequeñas barricadas al grito de “¡Queremos comida!”. 

El ministro de Alimentación, Carlos Osorio, tuvo que salir al paso y decir que habría nuevos mercales bajo una nueva modalidad, más pequeños y en barrios, en vez de los grandes operativos en zonas concurridas. Dijo que se harían el próximo miércoles y el sábado, un día antes de las elecciones, pero aclaró: “Algunos dicen que estas jornadas populares de distribución solo serán hasta el 6 de diciembre, pero no, estaremos activos hasta el 26”. 

Para el circo, música. Del 20 al 27 de noviembre se realizó el festival Suena Caracas, en plena campaña electoral y con un amplio cartel de músicos internacionales (entre ellos, Ismael Serrano, Vicentico o Gilberto Da Rosa), con entrada gratuita o a un coste inferior a un almuerzo. Según publica el periodista Víctor Amaya en ‘Diario TalCual’, para negociar su actuación, Prince Royce, dominicano, bachatero, de gran fama en este lado del charco y participante en el Suena Caracas, su agencia de ‘management’ exige al menos 100.000 dólares en efectivo (le pidieron demostrarlo) para empezar a conversar. Pero no fue solo Royce, sino hasta 31 artistas foráneos los que recibieron verde sobre verde. 

Gasto visible y efectista que se puede traducir o no en votos el 6 de diciembre. Habrá que esperar hasta entonces para saberlo. Y a 2016 para notar las consecuencias de este gasto desorbitado preelecciones en una economía maltrecha, en la que se hace imposible encontrar una píldora anticonceptiva, condones, tampones y, ahora, huevos

Fuente: ElConfidencial.com